Tiempo Total: 6:10 horas -- Tiempo en
Movimiento: 5:15 horas
Altitud mínima: 1.052 metros -- Altitud
máxima: 1.603 metros
Desnivel positivo: 825
metros -- negativo: 824 metros -- acumulado: 1.649
metros
Fuentes: NO -- Sombras: 10%
-- Recomendada: evitar días muy calurosos
Realizada: 18-06-2018 -- Señalizada: NO
Nota: el tramo de bajada desde la caseta de vigilancia del
Cancho Negro al Camino Natural Valle del Lozoya es monte a través sin senda y
con un rastro visible de vez en cuando, en la fecha realizada.
Para conocer el entorno del gracioso cerro de la Cachiporrilla y Mata de los Ladrones, donde se escondía el bandolero conocido con el nombre de; el Tuerto Pirón, nos desplazamos hasta Lozoya y en el kilómetro 12,1 de la ctra M-604; seguimos el Camino al Embalse de Pinilla, estacionando a pocos metros.
Nos espera una larga ruta, aunque J. Luis todavía no se la
imagina, pues le pase un track con un recorrido de unos 13 kilómetros y
compinchado con Jorge, pienso esperar al máximo, para darle datos más
exactos. Según dice y atestigua con marcas en los brazos, ha tenido un fin de
semana entretenido, quitando arizónicas y está cansado.
Partimos de los 1.112 metros y por senda cercana al Río Lozoya, llegamos a
éste y lo cruzamos (0,65 km), muy cerca de la Presa de Pinilla. Nos
acercamos a la valla que protege la zona y por un buen camino andamos
relajados, hasta dejarlo (2,40 km), para seguir una vereda junto a la ribera del
embalse.
Luego nos reencontramos con la pista (4,30 km) y poco más
adelante vemos un frente de roca caliza, con un relieve kárstico y una pequeña
cueva. A continuación, subimos al promontorio del Yacimiento del Calvero de la Higuera (5,3 km) o zona del Valle
de los Neandertales.
De nuevo en el camino llegamos a entroncar con otra pista (1:31h – 6,40 km –
1.092m) que, de Pinilla del Valle sube a los Altos del Hontanar,
por un itinerario compartido con el PR-M 28. Dado que había trazado varias alternativas para subir a la
Cachiporrilla y solo facilite a los compis la intermedia, J. Luis me reclama el
recorrido completo y no tengo más remedio que descubrirle la encerrona.
Tomamos un ligero bocado y comenzamos la subida con dirección sureste, tomando a la izquierda en la bifurcación (7,28 km), donde el PR sigue por la derecha. Luego de varias curvas y algún atajo, habiendo cruzado el Arroyo de Malabarba y el Arroyo del Hontanar; vuelven a unirse los caminos (2:31h – 9,4 km – 1.344m).
Proseguimos ascendiendo
por la pista del PR-M 28 y finalizada ésta,
continuamos por senda que culmina en El
Portachuelo (3:05h – 10,8 km – 1.548m); estamos en los Altos del Hontanar, tramo que comprende
desde el Cerro del Águila a la Cachiporrilla.
Traspasando la alambrada divisoria de fincas y municipios,
entramos en el T. M. de Canencia, viramos a la izquierda (hacia el Noreste) y pasando
entre un rebaño de vacas, que nos miran con recelo; subimos a los cerretes
próximos, siempre cercanos a la valla. Entre subidas y bajadas dejamos la zona
de: Cagarralo, El Hontanar y El Gamonal;
antes de rodear la Cachiporrilla (4:14h – 13,6 km).
Pasado este último cerrete desaparece la alambrada y la
divisoria pasa a ser un muro de piedra, llegando a continuación a la Cachiporrilla Bajera (1.602m) y Cancho Negro; en la que hay una caseta
de vigilancia con dos personas.
Saltando al otro lado del muro, retornamos a tierras de
Lozoya y nos disponemos a descender, hasta la pista que une Garganta de los
Montes
con Lozoya; pasando por
la loma de Mata de los Ladrones, de la que
forman parte: El Acebrón, Las Poyatas y Peña Pará.
La zona de Mata de los Ladrones o del Tuerto,
y los Altos del Hontanar, fue el lugar predilecto para guarecerse, el bandolero
Fernando Delgado Sanz, conocido con el apodo de; El Tuerto Pirón.
Se rebeló contra la opresión de los
hacendados, primero actuando solo y luego formo una banda, con la que cometió
innumerables actos delictivos. Su leyenda de robar a los ricos, para ayudar a
los pobres, llego a tal nivel; que genero muchos romances y coplas que se
cantaban en mercadillos y ferias.
Para más
información: https://drive.google.com/file/d/1jMGnckiVFZq8aeed6Nmzvpy963e6hNg6/view.
Tras el rastro de una senda muy desdibujada que aparece y
desaparece, vamos buscando la mejor manera de estar cerca del muro de piedra,
que es nuestro guía principal; abriéndonos el paso entre incipientes robledales
y piornos principalmente.
Llegados al encuentro con el Camino de Lozoya a Canencia (5:32h – 17,1 km – 1.077m), compartido
con el sendero PR-M 29, lo seguimos a la izquierda cruzando el Arroyo de Pradejón y seguidamente
salvamos el Río Lozoya (18,8 km) por el bonito Puente
del Congosto; disfrutando del precioso espectáculo del paso de la corriente
entre las angosturas de las rocas.
Desde aquí solo nos queda proseguir junto al cauce del río, por senda/rastro hasta desviarnos en el momento oportuno; para regresar al punto de partida.












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