jueves, 29 de marzo de 2018

Sepúlveda, Ermita San Frutos, Hoces del Duratón

Sepúlveda, Villaseca, Ermita de San Frutos, Hoces del Río Duratón


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Ida y Vuelta
Tiempo estimado: 1 horas 30 minutos
Recorrido: 2,76 km
Dificultad: Baja 
Desnivel: Subida: 147 metros / Bajada: 147 metros / Acumulado: 294 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 28-03-2018


Descripción:
Después de estar andando dos  horas, por la senda del Río Duratón, aguas abajo y arriba; del Puente de Villaseca. Donde vimos cuevas y disfrutamos del paseo por la ribera. Nos trasladamos a nuestro segundo propósito, ver los restos de la Ermita de San Frutos, y el magnifico meandro que el río hace, en torno al lugar.

Tras casi cuatro kilómetros por pista de tierra, llegamos al estupendo aparcamiento. Desde el que comienza el paseo, que desciende hasta el apartado emplazamiento, donde se levantó la Ermita de San Frutos.

Descendiente de familia visigoda y acomodada. San Frutos nació en el siglo VII y tenia dos hermanos; Valentín y Engracia. De acuerdo común y siendo muy jóvenes, repartieron todos sus bienes entre los pobres y se retiraron a este lugar para entregarse a la oración. Al fenecer San Frutos, a los 73 años de edad, sus hermanos marcharon a Caballar, siendo capturados y torturado por los moros. 

Comenzamos alegremente desde los 1.019 metros, descendiendo y asomándonos, a varios de los puntos que hacen de excelentes miradores, sobre las Hoces del Río Duratón, y el embalse de Burgomillodo. Teniendo siempre a la vista, los restos del templo.

Los restos que hoy contemplamos, es una construcción románica del siglo XII, construida sobre la pequeña iglesia visigótica del siglo VII, fundada por San Frutos y sus hermanos.

Para acceder a la ermita, hay que pasar sobre un puente de piedra, datado del 1757; que salva una grieta en la roca, conocida como “Cuchillada de San Frutos”. Pues cuenta la leyenda que fue el Santo, el que la produjo con su báculo, para salvar a un grupo de cristianos que huían de los moriscos.
Al otro lado del puente nos encontramos una formidable cruz de hierro, sobre un pedestal de piedra, que tiene grabadas siete llaves; que correspondían a las siete puertas que tenía Sepúlveda.

La cruz se erigió en recuerdo de la peregrinación, que en 1900 propicio el obispo de Segovia; José Ramón Quesada y Gascón (1898 – 1900).  

Nos adentramos en sus ruinas y llegamos al punto más bajo del recorrido sobre los (1,66km – 902m). Vemos el pequeñísimo cementerio, que daba reposo a los monjes, y regresamos, algo menos contentos, por la pendiente que tenemos que ascender; sumando que el sol esta pegando de lo lindo. Pero con calma, y algún que otro trago de agua, llegamos al coche.

Ahora a regresar a Sepúlveda, donde esperamos gratificarnos con la comida, y luego; callejearemos un poco, para conocerla mejor. 

miércoles, 28 de marzo de 2018

Sepúlveda, Senda de las Hoces del Río Duratón

Sepúlveda, Puente de Villaseca, Río Duratón, Arroyo de los Pozarrones, Presa de la Molinilla, Cueva del Santero, Cueva del Cura, Cueva de los Siete Altares.


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Tipo de Ruta: Ida y vuelta
Tiempo estimado: 2 horas
Recorrido: 6,41 km
Dificultad: Baja 
Desnivel: Subida: 165 metros / Bajada: 165 metros / Acumulado: 330 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 28-03-2018


Descripción:
Decididos a darnos un paseo y comer, en uno de tantos restaurantes que tiene Sepúlveda, nos desplazamos a ella y reservamos mesa; lo primero, es lo primero. Luego nos trasladamos a la primera parada, en el Puente de Villaseca; siguiendo las indicaciones a las Hoces del Duratón.

Por la ctra SG-2323, cruzamos el pueblo de Villar de Sobrepeña y en la bifurcación de carreteras; giramos a derecha. Continuando ahora por la ctra SG-2418 y arribando a nuestro objetivo, al cruzar el Río Duratón; estacionando junto al Quiosco Jacinto.

Seguimos la Senda del Duratón, aguas abajo. Entre una flora variada, donde predomina el chopo y algunos alisos en la ribera. El itinerario va trazando una curva a la izquierda, pasada la cual, se cruza el Arroyo de los Pozarrones (sin ningún problema), habiendo visto unas cuevas a la derecha; que nos acercaremos al regresar.

La senda vuelve a girar a la diestra, donde pisamos el punto más bajo de la ruta (1,75km – 887m), precisamente cuando estamos rodeando la zona de La Vega. El camino sube una ligera pendiente hasta alcanzar el sector, de La Pinta (2,15km).
Estamos en una especie de mirador, que nos permite ver la siguiente curva que hace el río; y los restos de la Presa de la Molinilla.

Consideramos que es el momento de regresar, y comenzamos a desandar camino, acercándonos a la Cueva del Santero y luego, la Cueva del Cura, la más grande, de las varias que hay en los paredones de éste tramo.

Una vez en el punto de inicio (4,54km) y a sabiendas de que tenemos otra cueva interesante a muy pocos metros de aquí; nos acercamos a verla. Ahora seguimos la Senda del Duratón, aguas arriba (conocida como, la senda larga), pasamos bajo el Puente de Villaseca y antes de lo esperado, vemos la información que nos dirige a ella, se trata de la Cueva de los Siete Altares (4,63km).

Iglesia rupestre de la época visigoda, antiguo asentamiento de una comunidad eremítica, que se establecieron en las Hoces del Duratón, tras la conversión al Catolicismo, del Rey Recaredo, en el año 586.

Todavía nos animamos a proseguir un poco más arriba, por la bonita senda que entra en zona protegida de aves; entre las que se pueden ver: la chova piquirroja, el halcón peregrino, el águila real y sobre todo el buitre leonado. Para andar éste tramo, hay que pedir permiso, desde el 1 de Enero al 31 de Julio. 

Sin dejar de mirar a izquierda y derecha, marchamos por un bosque de ribera, destacando: chopos, fresnos, alisos y sauces. Cuando llevamos (5,23km – 928m), alcanzamos la máxima altura de la ruta.
Caminamos unos metros más y damos la vuelta; terminando este bello y primer paseo del día; pues nos queda visitar, la Ermita de San Frutos. 

Soto del Real, Ermita Virgen del Rosario

Soto del Real, Parque de la Fresneda, Cañada Real Segoviana, Arroyo del Escaramujal, Arroyo Prado del Ensancho, Calleja del Cubillo del Tieso, Ermita de Nuestra Señora del Rosario, 


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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 10 minutos
Recorrido: 6,13 km
Dificultad: Baja / Nula
Desnivel: Subida: 109 metros / Bajada: 109 metros / Acumulado: 218 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 27-03-2018


Descripción:
 Desde que realice la ruta de la Hoya de San Blas, con inicio y final en la puerta del Parque de la Fresneda, y pasando al regreso junto a la Ermita de la Virgen del Rosario; tenia ganas de hacer un pequeño paseo que comprendiera la vista de esta capilla y el centro del pueblo.

El origen de Soto del Real (antigua villa de Chozas), se remonta al final de la Reconquista; momento en que fue poblado por pastores segovianos. Habiéndose encontrado restos de vivienda y cerámica, de los siglos X y XI. Cuenta la leyenda, que pastores en tiempos pasados, vivieron en chozas en la falda de la Sierra. Dentro del actual término municipal, en un lugar llamado “Casas Quemadas”.

Dicho lo cual, se podrá iniciar en varios lugares, pero yo he optado por la ctra M-608, con la c/. Egidillo. Acompañado de mi mujer, callejeamos, pasando junto a la Parroquia de la Inmaculada Concepción, para salir a la  Av. de España.
Dejamos el Parque de la Fresneda a la derecha, y la calle se hace camino; por el que llegamos a la Cañada Real Segoviana (1,25km), y continuamos a la derecha; por la amplísima vía pecuaria.

Las Cañadas son vías pastoriles, cuya anchura es de 75 metros; 90 varas aproximadamente (una Vara, son unos 836 mm). Y que cruzan varias provincias. Esta recorre 500 kilómetros, desde la “Sierra de Neila” (Burgos) a la Granja de Torrehermosa, en el Valle de Alcudia.

Cruzamos el Arroyo del Escaramujal (1,8km), y unos cuatrocientos metros después, el Arroyo de Prado del Ensancho. Desde este punto, el camino pasa a estar compartido con el PR-M12 (sendero de pequeño recorrido, normalmente; entre 10 y 50 kilómetros). Llegados a una bifurcación (2,86km); dejamos la Cañada Real, que se va por la derecha y proseguimos por la Calleja del Cubillo del Tieso, y PR-M12; desde la que avistamos la capilla, ya muy cercana.

En no más de medio kilómetro, estamos a los pies de la Ermita de Nuestra Señora del Rosario (3,4km – 988m), situada sobre un montículo, al que subimos para contemplar esta bonita obra.
Al igual que disfrutar de una magnífica panorámica desde la Sierra de Hoyo de Manzanares, hasta la Cuerda Larga; pasando por Cabeza Illescas, La Pedriza y el Hueco de San Blas.

El regreso lo hacemos, desandando el camino, y sin cruzar ningún arroyo. Llegaremos a la unión de las dos corrientes que a partir de este momento, pasaran a llamarse; Arroyo Chozas (4,92km).
Ya en casco urbano, tomamos la c/. Finca de Navalmoral y luego c/. Camino de la Ermita; continuando por c/. del Río y c/. de la Iglesia, para ver el Puente Medieval, que salva el Arroyo Chozas (5,86km).

Durante el siglo XIII, tuvo lugar el famoso litigio sostenido entre los concejos de Madrid y Segovia. Dirimiéndose el dominio de las tierras situadas entre la Villa de Madrid y la Sierra de Guadarrama; donde se encontraban, entre otros: Chozas, Colmenar y Porquerizas (actual Miraflores). En 1389, el rey Juan I la incorporó al Real de Manzanares, compensando con ello a la familia de los Mendoza por la pérdida de Torija.

El 31 de diciembre de 1568, Felipe II concede a Chozas de la Sierra la exención del Real de Manzanares con todos los atributos y signos de poder, “horca y cuchillo, picota, cárcel y cepo”. En 1596, Chozas; ya era uno de los puntos fundamentales del camino que unía las villas de Manzanares y Guadalajara.
La denominación actual data de 1959, cuando se somete a votación popular la elección de nombre; con tres opciones: Soto del Real, Alameda de la Sierra o mantener el nombre histórico. 

Desde aquí, en dos pasos retornamos al punto de partida; concluyendo este atractivo paseo. Aviso a quién se anime a realizarlo, que tenga en cuenta que el día no sea muy caluroso; pues la sombra escasea, por no decir que brilla por su ausencia.

lunes, 26 de marzo de 2018

Rascafría, Fuente Cossío, Cascadas del Purgatorio, GR-10.1

Rascafría, Puerto de la Morcuera, ctra M-611-km:18, Fuente Cossío, Arroyo del Aguilón, Cascadas del Purgatorio, GR-10.1, Arroyo del Canchal, Arroyo de la Najarra


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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 6 horas
Recorrido: 14,3 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 828 metros / Bajada: 828 metros / Acumulado: 1.656 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 26-03-2018



Descripción:
Tercera vez que voy a visitar la Cascada del Purgatorio; segunda con el grupo GsTa. Esta vez partiendo de la Fuente del Cossío, en el km: 18 de la ctra M-611, muy cerca del Puerto de la Morcuera; a 1.758 metros de altitud. 

Somos cinco los atrevidos que vamos a realizar esta ruta, ya que debido a la Semana Santa, varios están de viaje y Jorge, sigue esperando el permiso médico.    
Llegados al aparcamiento y todo él a nuestra disposición, surgen diversas opiniones de que plaza es la mejor y la conductora elige la plaza que se sale del… quiero decir, la que cree más idónea; que para eso, es su coche.

Son las nueve y media; y con dos horas de adelanto sobre el horario solar, pega una rasca que nos hace rebuscar en la mochila, todo lo que nos ayude a contrarrestarla. Sorprendidos de la cantidad de nieve que nos rodea, optamos por caminar por la despejada carretera ¡y bien que se nota! apareciendo dudas de continuar en algún componente. Alcanzado el aparcamiento situado en el kilómetro 20, no hay más remedio que pisar nieve para ir en busca del chorro.

Nos adentramos en el bosque en dirección Oeste, dejando a la derecha el Cerro Merino; en principio llano o con ligerísima pendiente y luego, afrontamos los más de 350 metros de bajada. Primero un tramo de hasta el 37% de inclinación y tras un brevísimo llano; el último trozo que alcanza el 46%.

A mitad del declive, se rompe el silencio con el ruido de la catarata, confirmando que vamos en buena dirección. Dejamos la arboleda al vadear un arroyuelo y por zona despejada, conseguimos tocar el Arroyo del Aguilón (11:00h - 3,88km – 1.388m), unos metros por encima de la catarata larga. Regresando a la parte alta y consiguiendo buenas perspectivas del salto de agua. 

Logrado el objetivo y llegada la hora oficial del almuerzo; estamos en el sitio ideal y atacamos la vitualla con el aporte que cada cual, nos hemos asignado.

Reanudamos la expedición por camino de cabras y pendiente del 52%, pero disfrutando de excelentes panorámicas del cañón y el chorro largo, antes de aterrizar en la plataforma/mirador de la Cascada del Purgatorio (12:10h - 4,52km) de la que sólo se avista; el chorro corto.

Continuamos aguas abajo, admirando los imponentes cortados de La Majada Grande y su especial pigmento que realza su belleza; hasta el Puente del Aguilón (12:58h – 6,14km – 1.264m), punto más bajo de la ruta.
Por un camino intermedio entre robles, vamos al encuentro del Camino Viejo de Madrid –que unía la Cartuja del Paular con la capital del reino- y hoy señalizado con hitos de la RV6 –Ruta Verde de Rascafría- y compartido con el trazado de la variante GR-10.1.

Que se bifurca en el Parque del Collado, a la salida de Bustarviejo y que a través del: Puerto de Canencia; Refugio de la Morcuera; el Puente del Perdón; el Puerto de Cotos; Puente de la Cantina y Fuente de la Reina. Se reencuentra con el trazado principal en el Puerto de la Fuenfría.

Por esta estupenda pista forestal, iremos ganando altura acompañando a corta distancia el Arroyo del Aguilón, que tenemos a nuestra izquierda. Aprovechamos un atajo, a sabiendas del esfuerzo extra que nos puede suponer; pero acortando algo más de un kilómetro.
Pasada la baliza 16, se llega al único tramo de bajada que tiene “el camino” y culebreando para adaptarse al terreno, la pista cruza varios arroyos que bajan de la Loma de Navahondila y Loma de Bailanderos.

Entramos en una amplia pradera, donde se alza un cobertizo de techo verde y unos corrales de piedra, cerca del arroyo; y desde la que tenemos las primeras vistas de La Najarra y la Cuerda Larga. A continuación llegamos a un desvío (14:33h - 11,2km), junto al cual hay un refugio y a la izquierda un vivero.

Con la pendiente algo más atenuada, pero con más nieve bajo nuestros pies; avanzamos ganando altura y paisaje, perfilando el Collado de la Najarra; entre el cerro de Bailanderos y el roquedal de La NajarraEl Camino ha ido virando del Sur al Este y después de cruzar el Arroyo de la Najarra, toma rumbo al Norte y poco después; obtenemos la mejor visión de la serranía.

Casi mil metros antes del Refugio de la Morcuera y que finalice la pista en la carretera, nos desviamos a la derecha en busca de la fuente, para rematar la ruta. 
En las seis hora que han transcurrido, ha cambiado la escena: hace un sol radiante; el aparcamiento está repleto y las mesas alrededor de la Fuente del Cossío, así como ésta misma; están ocupadas por niños y mayores disfrutando de la nieve. 

jueves, 22 de marzo de 2018

Galapagar, Cuesta Blanca, Cerro de la Osera, Cerro del Periquín

Galapagar, Urbanización Los Ranchos, Cañada Real de Merinas, Cuesta Blanca, Camino de Villanueva del Pardillo, Casa de Patatas,  Urbanización Las Cuestas, Cerro de los Corrales Viejos, Arroyo de la Ventilla, Cerro de la Osera, Arroyo de la Vinatea, Cerro Periquín, Camino de las Viñas, Camino Real, 


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 22 minutos
Recorrido: 10,2 km
Dificultad: Medio 
Desnivel: Subida: 416 metros / Bajada: 416 metros / Acumulado: 832 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 22-03-2018


Descripción:
La idea era recordar una rutilla, que había hecho diez años atrás; añadiendo algún tramo nuevo. Y resulto mejor de lo que esperaba; pues he descubierto unos cerrillos, que le ponen la salsa al recorrido.

Arranco en las puertas de la Urbanización Los Ranchos a 852 metros de altitud y sigo la amplia vía pecuaria, de la Cañada Real de Merinas, hasta el cruce de Cuesta Blanca.
Giro al Sur, subiendo hacia la cima de la zona, donde en el 2009 se hicieron trabajos de repoblación y se nota. Me encaramo al roqueda y logro la máxima altura de la ruta (1km – 887m), además de obtener unas inmejorables vistas de la sierra.

Prosigo en la misma dirección en busca un merendero o cobertizo, del retén de bomberos de la localidad; y allí sigue en pie y supongo ofreciendo descanso y paz a quién lo visite en días de canícula.
Continúo por la reducida senda, que se estrella en una alambrada delimitada por un camino, que me ofrece dos opciones; eligiendo la izquierda y retornando a la calzada ganadera.
Unos metros más, vuelvo a dejarla y marcho por el Camino de Villanueva del Pardillo, pasando por delante de la ruina que es; la Casa de Patatas (3,72km).

Se cree que pudo ser; el puesto de mando de Enrique Líster (menos probable) o el puesto del Coronel Segismundo Casado. Lo cierto es que la privilegiada situación, le proporcionaba un dominio del terreno de batalla; siendo utilizada como observatorio del XVIII Cuerpo del Ejército; dotada de túneles que servían de refugio antiaéreo.
Las operaciones del Ejercito Republicano, se supervisaron desde el estado mayor, ubicado en el Palacio de Canto el Pico, de Torrelodones; dirigido por el general José Miaja.

Desciendo hasta la Urbanización Las Cuestas y por la pista forestal, que parte al Este; me dirijo al Cerro de los Corrales Viejos (5,33km – 812m); teniendo que remontar una respetable pendiente.
Con repetidas bajadas y subidas, vadeo el Arroyo de la Ventilla (5,66km – 772m) y asciendo hasta el Cerro de la Osera (1:18h – 5,83km - 827m). Todas estas cimas, ofrecen una muy buena panorámica hacia el Sur; del Este al Oeste.

Me lanzo por la pendiente, hasta el cruce de caminos. Giro a la izquierda y finalizo el descenso; en el Arroyo de la Vinatea (6,70km – 710m) mínima altura de la ruta.
Por tanto, toca subir; primero al Camino de las Viñas y luego por la Cañada Real de Merinas, con la que vuelvo a encontrarme (7,6km). Si bien aquí, quiero recordar el tiempo en que fue; Camino Real.

Ésta vía fue utilizada por el Camino Real de Madrid a Castilla la Vieja; del que formaba parte, el Camino de Galapagar a Guadarrama. Pues se piensa que, El Puente de Herreño, se construyo sobre otro más antiguo; que perteneció al antiguo camino Ferreño. De la época árabe y documentado desde mediados del siglo XIII.

Trazado que utilizo, al no subir el Cerro del Paredón y desviarme por la derecha para bordearlo. Y donde todavía quedan vestigios de la esplendida obra que tuvo que ser.
De nuevo en la ancha calzada, salvo un regato –hoy crecido- y piso el “empedrado” en lo que es; el tramo más visible del histórico camino.

Regreso a la bifurcación con el Camino de Villanueva del Pardillo; y sin dejar la vía pecuaria, paso el cruce de Cuestas Blancas y finalizo en el punto de partida.

viernes, 16 de marzo de 2018

Torrelodones, Embalse de Peñascales, Arroyo de Trofa

Torrelodones, Cordel de Hoyo de Manzanares, Arroyo de Villarejo, Embalse de Peñascales, Arroyo de Trofa, Arroyo de Carboneros, Camino de Cantos Negros, Monte de las Nieves   


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 52 minutos
Recorrido: 9,02 km
Dificultad: Baja / Medio
Desnivel: Subida: 319 metros / Bajada: 312 metros / Acumulado: 631 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 16-03-2018


Descripción:
Recordando que el Arroyo de Trofas, tiene que bajar bastante cargado, me decido a realizar esta rutita, esperando que la climatología, me respete las dos escasas horas, que puedo tardar en hacerla.

Comienzo en la rotonda de la ctra M-618, con el Cordel de Hoyo de Manzanares (856m). Por éste llego hasta el cementerio, lo rodeo por su lado izquierdo y bajo por una vereda que hoy es un manantial; llegando a donde se forma el Arroyo de Villarejo (1,04km). Lo cruzo y sigo la senda que transita a media ladera de la loma; ocupada por la autovía A6.

Dejando bifurcaciones y desvíos, la senda serpentea entre jaras, unas veces, y otras; por monte bajo. Al llegar a la unión del Arroyo de Villarejo y el Arroyo del Pretil; ambos con un buen caudal, entro en un camino que desemboca en la Av. del Lago; donde veo el edificio de la antigua depuradora.
Traspaso el Arroyo de Trofa (0:35h - 3,28km – 719m); punto más bajo de la ruta y tomo la senda que bordea el Embalse de los Peñascales, por la derecha y obtengo una estupenda vista de esta pequeña presa.

Embalse de Gabriel Enríquez de Laorden, más conocido como de Los Peñascales. Fue construido en 1962, para abastecimiento de las urbanizaciones del entorno. Actualmente, pertenece al Ayuntamiento de Torrelodones, que lo compro al propietario en el 2014.

Son varias las veces que he pasado por este itinerario, y sigo sorprendiéndome del bonito trazado; repleto de vegetación y piedras extrañas. A la belleza de siempre, hoy se suma el rugir del arroyo, pues debido a las lluvias persistentes de las últimas semanas, viene muy cargado.
Alcanzo la Av. del Pardo <carretera de los Peñascales> (0:56h - 4,83km) y la cruzo, prosiguiendo por la senda, que continua cerca del hasta la depuradora de Hoyo de Manzanares, situada por debajo de la Urbanización Las Colinas.

Al llegar al Arroyo de Carboneros (5,58km), precisamente, unos metros antes de unirse al de Trofa.
Decido no cruzarlo y seguir aguas arriba, por un rastro cercano al cauce, pero apenas doscientos metros más adelante, éste desaparece en el propio arroyo; y me lanzo cuesta arriba, en busca de la senda -que se que existe- bajo el tendido de la línea de alta tensión.

Esto me supone andar medio kilómetro por campo a través ¡cosa rara en mi! Será que algún compañero me ha contagiado el vicio. Pero el terreno es muy abierto y lo consigo en menos de lo que pensaba. Una vez, bajo la L.A.T. (6,27km), veo la senda hacia el Norte y no me atrae la idea, de caminar bajo ella, por lo que sigo en la misma dirección, cien metros más; para enlazar con el Camino de Cantos Negros.

Lo cojo a derecha remontando una leve pendiente, y para no dar un rodeo; me dirijo en línea recta al objetivo, que sobre un montículo, no pierdo de vista; un fortín de la guerra civil (1:30h - 7,15km).
Una vez visitado y fotografiado, sigo la senda que en dirección Oeste, pasa por el Monte de las Nieves y me deja en la ctra M-618. 

Y por la vereda, único vestigio de la vía pecuaria que fue, bajo por el Cordel de Hoyo de Manzanares, hasta el cruce con la Av. del Pardo, donde finalizo el recorrido.

martes, 13 de marzo de 2018

Cercedilla, Pradera de Majalasna, Puerto de la Fuenfría, Camino Viejo de Segovia

Dehesas de Cercedilla, Puente del Descalzo, Camino Agromán, Vereda de Enmedio, Senda Victory, Pradera de Navarrulaque, Senda de los Alevines, Pradera de Majalasna, Carretera de la República, Fuente de Anton Ruiz, Mirador de la Reina, Puerto de la Fuenfría, Camino Viejo de Segovia.


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas
Recorrido: 16,5 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 915 metros / Bajada: 911 metros / Acumulado: 1.826 metros
Recomendada: Todo el año, con preferencia en Primavera y Otoño
Realizada: 12-03-2018



Descripción:
Como José Luis no para de dar la vara, con el Cerro Ventoso, decidimos darnos un garbeo por la Senda de los Alevines; aprovechando la tregua que la meteorología nos da. Iremos desde la Pradera de Navarrulaque (pasando por la Pradera de Majalasna), hasta al Collado Ventoso y desde aquí, subir al “cerrete” y bajar al Puerto de la Fuenfría.

Salimos del aparcamiento de Majavilan (1.375m), dirigiéndonos al Puente del Descalzo (0,51km). A continuación giramos a la derecha, para seguir el Camino Agromán, por el que cruzamos el Arroyo de la Navazuela (1,09km); que hoy baja rebosante. 
Llegados al cruce con la Vereda de Enmedio (0:26h - 1,67km – 1.516m); la seguimos a la izquierda, ascendiendo hasta la Carretera de la Republica. La atravesamos y en dos pasos, enlazamos con la Senda Victory (2,38km).

Antonio Victory Rojas (1890-1972), fue el primero en escalar el “Pájaro” en La Pedriza, las cimas del Ameal de Pablo, del Gran Galayo y de la Punta de Don Servando, en Gredo. En octubre de 1914, ingresa en la recién creada Sociedad Peñalara, y ostenta el cargo de presidente entre 1921 a 1952. Entre sus logros está: la protección de la Pedriza; Peñalara y el Pinar de la Acebeda (declarados sitios naturales de interés nacional en 1930).

La construcción de fuentes como la de los Geólogos, en la carretera al Puerto de Navacerrada (1932) y la apertura de refugios en todos los macizos españoles. Como el que desde 1949 lleva su nombre, al pie de los Galayos; en la Sierra de Gredos.

Ahora doblamos a derecha, seguimos la bonita senda, que es también PR-M6 y llegamos al Refugio de Aurrulaque; en la Pradera de Navarrulaque (1:02h - 3,35km – 1.665m).
Un breve descanso y enganchamos con la Senda de los Alevines (PR-M7), por la que entre agua y nieve, nos alzamos hasta la Pradera de Majalasna (1:46h - 5,03km), custodiada por su Pico Majalasna (primero del conjunto, de los Siete Picos). 

Superada la planicie, alcanzamos el desvío que sube a los picos, logrando la máxima altura de la ruta (5,22km – 1.915m). Porque, aunque persistimos en dirección al Collado Ventoso, unos doscientos metros más; pese al mal tiempo. Tenemos que dar marcha atrás, al arreciar la ventisca y haber una gran cantidad de nieve, sobre la senda que lo hace peligroso.
Regresamos sobre nuestros pasos, a la Carretera de la República (2:50h - 7,54km), en la Pradera de Navarrulaque; y la seguimos a la diestra. 

Por la excelente pista, caminamos a buen ritmo, pese a estar cubierta por un manto blanco. Cruzamos otra vez, el Arroyo de la Navazuela, y seguidamente la Senda Schmid (10km), viendo la bonita Fuente de Anton Ruiz
Desde aquí, tenemos cerca el Cerro Ventoso, pero lo cierto es que ya se nos ha pasado la gana, y además; así tenemos la excusa para volver otra vez, por éstos lares.
A continuación, pasamos el estupendo Mirador de la Calva –o de la Reina- y un kilómetro más; estamos en el Puerto de la Fuenfría (3:50h - 11-2km – 1.792m).

Se tienen datos de éste paso, desde mediados del siglo III. Hoy día confluyen caminos y sendas de todas direcciones. Es cruzado por; el Camino de Santiago y GR-10, el PR-M4 y el Camino Viejo de Segovia. Así mismo, empiezan o terminan las sendas; PR-M7, Senda de los Cospes y Camino de Lumbralejos. Y por supuesto: Las calzadas; Borbónica y Romana.

Tras un corto respiro, nos lanzamos por la Calzada Borbónica, hasta el cruce con la Calzada Romana; que seguimos a la diestra y en la siguiente curva nos encontramos, con el Camino Viejo de Segovia (11,7km), según el panel informativo.

Desde aquí, proseguimos por ésta buena calzada, señalizada con las franjas blanco y amarillo de los “PRs” pues éste es el número treinta de la Comunidad de Madrid; que une el Puerto de la Fuenfría con el Alto del León o Puerto de Guadarrama.

Vadeamos varios arroyos, dos de ellos, gracias a sus buenos pontones, y abandonamos momentáneamente el buen camino; para bajar por una insignificante vereda, que nos llevará al Refugio Peñalara (4:38h - 13,3km – 1.525m); un magnifico edificio, tristemente abandonado.

La Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara, comienza en 1918 la construcción de éste albergue, entrando en funcionamiento tres años más tarde. Hoy sigue escondido entre el pinar, como avergonzado por el estado ruinoso en que se encuentra. Aunque aún mantiene; su heráldico escudo.

Salimos en dirección Oeste, por una senda bien definida, que en poco más de medio kilómetro y luego de cruzar el Arroyo de la Barranca; nos devuelve al PR-M30 y Camino Viejo de Segovía.

El Camino Viejo de Segovia, parece no ser tan antiguo como la Vía Antonina -dos mil años- o tal vez sí. Pues es la senda histórica que desde siempre, siguieron los habitantes de uno y otro lado, para atravesar esta montaña.
Esto quiere decir que su recorrido, salva las dificultades por el camino más lógico, sencillo y directo. Siendo la ruta de menos esfuerzo para subir al puerto de La Fuenfría, pues su pendiente es inferior al 10 por ciento.

Con tramos buenos y otros no tanto, avanzamos hacia el Oeste, cruzando la Vereda Poyal de la Garganta (4:57h - 14,5km), que lleva al Collado de Marichiva; señalizada con puntos rojos.
Aún bajamos un poco más por nuestro bien señalizado camino, que ahora le acompaña el círculo rojo de la Senda de la Calle Alta.

Pasamos el Arroyo de Majavilan y unos metros después, renunciamos definitivamente al camino, marchando a la izquierda; en busca del Área Recreativa, donde concluiremos el extraño itinerario, que el mal tiempo nos ha obligado a realizar.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Manzanares el Real, El Elefantito de La Pedriza, Lagunilla de El Yelmo

Manzanares el Real, El Tranco, El Tamboril, El Indio, El Alcornoque del Bandolero, Collado de la Cueva, PR-M1, El Caracol, El Risco del Ofertorio, La Gran Cañada, GR-10, Collado de la Pedriza, El Elefantito, Senda Maeso, El Yelmo, La Lagunilla de El Yelmo, Senda Carboneros.


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 30 minutos
Recorrido: 11,9 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 945 metros / Bajada: 945 metros / Acumulado: 1.890 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 07-03-2018



Descripción:
Con ganas de volver a ver, la magnifica escultura de; El Elefantito y descubrir la Lagunilla de El Yelmo, que nunca he visitado. Diseño la ruta aprovechando una senda desconocida, que hay por detrás del roquedal de El Indio.
Entre vacaciones, lesiones y obligaciones, sólo consigo; que sea Enrique el único acompañante al trayecto. En el cual sólo tenemos claro; que vamos a ver agua.

Despegamos del aparcamiento situado en El Tranco (984m), en dirección Norte, por la callejuela que deja el restaurante Casa Julián, a la izquierda y al final, giramos a la derecha (por la izquierda haremos el regreso). 

Marchamos por la senda que lleva al Collado de la Cueva, pasando por la praderita donde está la pequeña roca conocida como; El Tamboril.
Sobre tierra encharcada, vamos ganando altura hasta el desvío (0,81km), un poco antes del roquedal de, El Indio.

Dejamos la senda principal y nos aventuramos, por otra más pequeña, que parte a la izquierda; y que según parece llega hasta la Gran Cañada. En principio bastante visible y fácil de seguir, pero nuestra alegría se desvanece al medio kilómetro; pues el barranco se hace intransitable.
Aunque tenemos experiencia en terrenos similares, hoy están las piedras mojadas y vemos muy peligroso seguir. Por tanto decidimos con sentido común; que es mejor regresar y otra vez lo intentaremos.
De nuevo en la senda principal, pasamos al pie de; El Indio y El Alcornoque del Bandolero.

Árbol singular, de alrededor de cuatrocientos años, que su persistencia ha conseguido enraizar entre la roca; y gracias a su apartada situación ha sido respetada su corteza y no la extraído para su aprovechamiento. Y como no; en torno a él gira una leyenda, que cuenta que el famoso bandolero Pablo Santos, escondía su botín en las grietas que las raíces habrían en la piedra.

Nosotros no perdimos un segundo en buscar, pues creemos que muchos lo habrán intentado, y tal vez, si fue verdad; ya se habrán llevado el pillaje. 
Conseguido el Collado de la Cueva (1:50h - 2,93km), estamos pisando el PR-M1; senda reina que recorre La Pedriza, partiendo desde el pueblo.

Continuamos por el bien señalizado camino, trepando en algún que otro paso y llegamos a un  estupendo prado situado a la izquierda. Por donde se accede a la Cueva del Ave María; que hoy no visitamos.

A continuación pasamos junto a, El Caracol y posteriormente, rozamos el Risco del Ofertorio –una gran roca rectangular-. Y por fin llegamos al Cordel de la Pedriza (2:17h – 4,15km). Estamos en el Este, del tramo más ancho de esta vía pecuaria; conocido como La Gran Cañada. Recorrido compartido por el GR-10.

Seguimos por éste amplio espacio, al oeste y dejamos a la izquierda, el lugar por donde deberíamos haber aparecido, su hubiéramos atravesado el barranco, en el que tuvimos que retroceder. A continuación, llegamos al Collado de la Pedriza, donde paramos un rato, para reponer fuerzas.

Tras la corta parada, reanudamos la marcha, localizando el desvío a la derecha que nos llevará al primer propósito de hoy, El Elefantito (3:05h - 5,95km). La senda sin dificultad alguna, hoy presentaba tramos congelados, que nos obligo a moderar el ritmo.

Luego de fotografiarnos, continuamos hasta entroncar otra vez con el PR-M1 (6,68km). Repitiéndo otra vez al Norte y remontado por el ¡¡arroyo!! Si digo bien; pues hoy, la senda es un río, que hace aún más difícil superar, el ya de por sí exigente itinerario.

Logrado el desvío al Yelmo (4:10h - 7,58km), abandonamos el "PR", también conocido como Senda Maeso, y nos dirigimos a la enorme masa granítica, arribando a la Pradera del Yelmo (8,33km) en diez minutos y habiendo alcanzado la máxima altura del recorrido, 1.580m, unos metros antes.

Enlazamos con la Senda Carboneros y una vez dejado atrás El Yelmo, parte a la diestra un rastro, que termina en la Lagunilla del Yelmo (4:40h – 9km). Aunque normalmente suele estar seca, en estas fechas era de esperar que tuviera agua; pero rebasó nuestras expectativas, estando pletórica.

Salimos en dirección Sureste y en trescientos metros, estamos de nuevo en la senda principal. Por la que bajamos vertiginosamente hasta la explanada de La Gran Cañada, en su lado Oeste (5:00h – 10km). Proseguimos en el mismo sentido –dejando a la derecha, el gran sendero GR-10; que se dirige a Canto Cochino-. 

La pendiente se suaviza, al igual que el suelo que pisamos; lo que no cambia, es que nuevamente volvemos a pisar agua; que aprovecha la senda, para deslizarse cuesta abajo.

Y así, sin más complicaciones, terminamos el recorrido; que nos ha brindado alguna sorpresa inesperada.

lunes, 5 de marzo de 2018

Hoyo de Manzanares, Cascada del Covacho, Senda de los Elefantes

Hoyo de Manzanares, Colada de la Ladera y Picazos, Alto de los Lanchares, Senda de los Corrales, Arroyo del Cuchillar, Cascada del Covacho, Arroyo de Peña Herrera, Senda de los Elefantes, Arroyo de Peregrinos, Lanchas de Castilla, Cañada Real de Peregrinos.


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 35 minutos
Recorrido:  km
Dificultad: Baja / Medio
Desnivel: Subida: 298 metros / Bajada: 298 metros / Acumulado: 596 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 05-03-2018


Descripción:
Lo que en principio tenía que ser un paseo, para ver la caída de agua en el Arroyo de Peña Herrera; se ha  convertido en una aceptable ruta, al cerrarla por la bonita Senda de los Elefantes. Además nos hemos hartado de vadear riachuelos y finalmente cruzamos una zona de charcas; que estaban en su mejor momento. Imposible de mejorar.

Partimos del Camino de Villalba <Colada de la Ladera y Picazos>, con la c/. Fausto Martín; donde hay dos paneles informativos, sobre las posibles rutas que se pueden realizar.
Seguimos la vía pecuaria al Oeste y estamos en el Alto de los Lanchares (0:97km – 1.069m), máxima altura de la ruta. Y cruce con la Cañada Real de Peregrinos, que transita de Norte a Sur. 

Andamos unos metros por ella, en dirección al Picazo; dejándola en el primer desvío a izquierda.
Continuamos en sentido Suroeste, pasamos bajo la L.A.T. y giramos a derecha, para enlazar con la Senda de los Corrales. Preciosa vereda que zigzaguea entre monte bajo, pasando por los sectores de los Corrales de Julia y el Corral del Panadero; lugares muy solitarios que nos trasladan a tiempos antidiluvianos; hoy aún más, debido a la neblina que le agrega misterio.

Finalizando la senda, cruzamos el Arroyo del Cuchillar y en poco estamos en el Camino a la Casa del Monte (2,77km). Siguiéndolo al Norte, llegamos al cruce con el antiguo Camino del Canal y tomándolo a la siniestra, vadeamos el Arroyo de Peñaliendre y alcanzamos nuestro deseo; la Cascada del Covacho (0:56h – 3,75km). 

¡Muchas! son las veces que he visitado éste lugar, y puedo asegurar; que ésta, es la mejor de todas. Y de no haber sido por la llovizna que nos caía, habríamos estado un buen rato; viendo y escuchando la caída del agua.

Seguimos otra vez en dirección Oeste, llegando al Camino de Torrelodones (1:22h – 4,86km); donde a la izquierda vemos la estrecha Senda de los Elefantes. Que digo yo ¿no serían muy grandes, lo que pasaban por ella? Pero bueno, son cosas de los nombres que se les pone a las cosas; el cual sólo nos lo podría aclarar, el que la bautizo.

Por ella, pasamos junto a los restos de una vivienda, cerca de la Fuente del Huerto. Pasamos el Arroyo de Peregrinos, que nos cuesta librarlo; al sumar hoy, todas las aguas de la vertiente Noreste, de la Sierra de Hoyo y principalmente, los arroyos de Peña Herrera y Peñaliendre.

A continuación, volvemos a encontrarnos con el Camino a la Casa del Monte (1:46h – 6,26km). Siguiendo ésta vez al Sur, cruzamos otra L.A.T. de torres más bajas y volvemos a encontrarnos con el Arroyo Peregrinos, que no cruzamos. 
Giramos a la siniestra y estamos en el punto más bajo de la ruta (2h – 7,16km – 909m).  

Por esta senda que se dirige al Este, pasamos un arroyuelo en las Lanchas de Castilla, llegando a la zona de charcas (8,26km), cerca de las viviendas de La Berzosa.

Nos vamos en busca de la Cañada Real de Peregrinos (9,05km) y por ella ascendemos, hasta el cruce del Alto de los Lanchares.

Desde el que regresamos al punto de partida, por la Colada de la Ladera y Picazos; anteriormente andada.