Tiempo
Total: 5:26
horas -- Tiempo en Movimiento: 3:51 horas
Altitud
mínima: 1.199
metros -- Altitud máxima: 2.076 metros
Desnivel
positivo: 1.043
metros -- negativo: 1.040 metros -- acumulado: 2.083
metros
Fuentes: SI -- Sombras: 40% --
Recomendada: evitar con nieve
Realizada: 30-12-2019 -- Señalizada: NO
Así
pues, aprovechando el deshielo adelantado, vamos a ver dos estupendas caídas de
agua, andando una ruta que la mayoría de su recorrido será, dentro del T. M. de Palazuelos de Eresma y cuyo inicio y final, estará en la c/. Siete Picos con
c/. Fuente Infantes; en la Urbanización Caserío de Urgel, del El Real Sitio de San
Ildefonso.
Luego de
charlar con otros senderistas, que también ha elegido este punto de partida,
bajamos hasta la c/. Camino del Chorro y andando por ella vemos la Fuente de la Chata. Continuamos por el Camino del Chorro, que asciende primero
junto al Arroyo de Peña
Berrueco y al separarnos
de él, cruzamos el Arroyo
de la Fuente del Infante.
Transitando entre éste y el Arroyo
Grande, del que escuchamos la fuerza de sus aguas, llegamos al camino/pista; lo
cruzamos y volvemos a encontrarnos con los andarines. Alcanzada la Cascada del Chorro Grande (0:36h – 2,2km),
nos impresiona la imponente cola de caballo, que se descuelga.
Regresamos a
la pista, cruzamos con alguna dificultad el arroyo y vadeamos varios regatos
más, antes de llegar al puente sobre el Arroyo del Chorro Chico. Avistando muy arriba la caída del agua, seguimos unos
metros más, para virar a la derecha y seguir el rastro que asciende por el
margen derecho (izquierdo en el sentido de la marcha); hasta el mirador de la Cascada del Chorro Chico (1:27h – 4,3km –
1.596m); viendo el
largo recorrido que hacen las aguas y como éstas flirtean con las piedras,
buscando despeñarse.
Retrocedemos
unos metros y persiguiendo hitos, nos adentramos en zona de pinar,
encaminándonos hacía Peñas
Buitreras. Acabada la
arboleda, solo quedan piedras y sobre ellas, el trazado de la <senda> que
trepa por un callejón; en el que hay que vencer un 54% de pendiente, la máxima
del recorrido para conseguir superar el impresionante roquedal.
Sobrepasado
un murete de piedra, llega el momento de abandonar la senda que se dirige a la Fuente del Infante. Nosotros giramos al Este, nos
acercamos al Arroyo del
Chorro Chico y caminando
sobre la amplísima zona de humedales, que da origen al arroyo; ascendemos hasta
alcanzar, El Cancho (3:13h – 7,6km – 2.042m). Aconsejo seguir más a la izquierda,
junto a la cuerda, para llegar al camino por el que acceder a éste punto.
Estamos en
los Montes Carpetanos, punto de encuentro con el PR-M 32, senda que los recorre desde el Puerto de los Neveros hasta el Puerto de Navafría y podemos decir que ya está todo el pescado vendido.
Hecha la
parada para repostar, tomamos dirección Sur y sobre los límites del Parque Nacinal de la Sierra de Guadarrama, con pequeños repechos, llegamos al Reventón (2.079m) que en éste sentido no hace honor a
su nombre.
Realizadas
las fotos en su vértice geodésico y extasiados de la inmensa panorámica, donde
se pierde el número de pueblos segovianos que se avistan, bajamos al cruce de
caminos (4h – 10,5km) del Puerto del Reventón, donde torcemos noventa grados a la derecha y
seguimos descendiendo por la linde del perímetro del Parque Nacional y términos
municipales de Palazuelos de Eresma y Real Sitio de San Ildefonso; tramo
compartido con el antiguo Camino de Rascafría a La
Granja.
En compañía
a poca distancia de otra
pareja de caminantes, entramos en el feudo del Real Sitio poco antes del
centenario Chozo de la Fuente del
Infante (4:28h –
12,4km) en el que el Grupo de Montaña
de La Acebeda, ha
instalado un bonito Belén, desistiendo de acercarnos a la Fuente del Infante, al estar sobre un barrizal.
Seguidamente salimos
del Parque Nacional por su Puerta del
Reventón y pensando que solo nos queda amortizar en unos cuatro kilómetros,
los seiscientos metros de desnivel que nos separan del punto de partida;
pasando por la zona quemada en agosto y con algunos tramos muy embarrados, en
el que solo las buenas vistas del Palacio Real, del pueblo y el Embalse del
Pontón Alto, sobre todo desde el Mirador de Tere, se hace agradable.





















