martes, 27 de febrero de 2018

Manzanares el Real, Canto Cochino, Cerro de las Barreras, Cerro Ortigoso

La Pedriza, Canto Cochino, Fuente de las Casiruelas, Umbría de la Garganta, PR-M16, Collado de Mataelpino, Collado de los Pastores, Cerro de las Barreras, Cerro Ortigoso, Collado Ortigoso, PR-M18, Puente del Francés, Río Manzanares, La Charca Verde, Puente del Vivero, Puente Cola de Caballo, Puente de las Ranas 


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 15 minutos
Recorrido: 14,9 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 915metros / Bajada: 915metros / Acumulado: 1.830 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 26-02-2018



Descripción:
Recordando una ruta que me dejo huella, hace ya casi cinco años, trazo un itinerario aún más exigente (pues los camaradas del grupo -no paran de exigir más madera- quiero decir, más cerrotes).
Básicamente será; subir de Canto Cochino, al Collado de Mataelpino, en la Cuerda del Hilo, y manteniendo la cota llegaremos al Collado de los Pastores. Desde el que bajaremos al Puente del Frances; pisando el Cerro de la Barreras y el Cerro Ortigoso.

Arrancamos del aparcamiento de Canto Cochino, a las 09:20 con dirección Oeste, por la estupenda senda, que atraviesa la ladera Norte de la Loma de las Casiruelas; mayoritariamente entre pinos y esporádicos ejemplares de arizónicas.
Pasamos junto a la Fuente de las Casiruelas y nos encontramos por primera vez, con la pista forestal de las zetas (0:42h – 2,70km -1.272m). Desde el que hay una excelente vista de La Pedriza, apoyado con un panel informativo.

Esta pista y sus ramales recorren la zona que comprende desde el Collado del Campuzano, a la Umbría de la Garganta. Pasando unos metros por debajo del Cancho de las Porras; el Collado de los Pastores; Puente de los Manchegos y el Comedero de los Buitres. Luego de innumerables revueltas, pasa el Puente del Francés y llega a Canto Cochino.   

Continuamos por nuestro estupendo camino y en el desvío (3,23km – 1.322m), tomamos a la izquierda que nos llevará casi, a la cresta de la Sierra de los Porrones. 
Ascendemos por la Umbría de la Garganta, siendo el tramo más exigente, que gracias a las revueltas ¡sólo! tendremos que superar rampas, del 38%; pues venceremos un desnivel de 270 metros, en kilómetro y poco de recorrido.

Cruzamos por segunda vez la pista (1,17h – 4:08km – 1.464m), y localizada nuestra vereda (unos metros a la izquierda), continuamos subiendo y luego de ciento y pocos metros, pisamos por tercera vez, la pista forestal. En este caso, nuestro camino está, unos pasos a la derecha. 
Así que, encaramos el medio kilómetro que nos queda y entroncamos con la senda del PR-M16 (1:34h – 4,74km – 1.594m).

Un interesante trazado, que partiendo de Canto Cochino, pasa por: el Collado de Quebrantaherraduras; Collado de Mataelpino; La Maliciosa Baja; Collado de las Vacas; La Maliciosa; Collado del Piornal y finaliza en; el Alto de las Guarramillas o Bola del Mundo.

Teóricamente, ya no deberíamos subir más, pero sin dar tiempo a saborear, el andar plácidamente y sin pendiente ¡Paco! Dice subir hasta la Cuerda del Hilo, y pasar junto al montículo de Cancho Mágico; bautizado por él, en honor a un grupo de senderismo; con el que también comparte rutas. Pues nada, a rematar la subida, total, nada más que son ochenta metros lo que nos separa.

Visto que las piedras siguen en su lugar (ja, ja), continuamos por la Sierra de los Porrones y convergemos otra vez con el pequeño recorrido; para llegar al Collado de Mataelpino (2:05h – 5,73km – 1.673m).

Ya que no esta identificado, he decidido nombrarlo así, al estratégico punto atravesado por el PR-M16, del Suroeste al Noroeste, y donde confluyen; la senda que viene del susodicho pueblo y la que marcha hacia el Collado de los Pastores.

Reanudamos nuestra ruta, persiguiendo ahora el rastro que en sentido Norte, nos guiará al siguiente objetivo, sin apenas variación de nivel. Después de volver una vez más; a encontrarnos con la pista de las zetas. Andamos por ella, cuatro pasos, viendo a la izquierda, las antenas del servicio de emergencias (112) y llegamos, al extraordinario mirador del Collado de los Pastores (2:40h – 7,12kxm – 1.748m). Que dispone de cuatro paneles informativos que identifican, todo lo que vemos.
Decidiendo que es el momento cumbre, el de comer el bocata, y los acostumbrados acompañamientos. 

Después del un buen rato, nos ponemos en marcha para lograr la máxima altura del recorrido, a unos doscientos metros. En la cima del Cerro de las Barreras (1,772m); aún mejor mirador, del que anteriormente habíamos dispuesto, viendo en la continuación de cerros, algo más separado, el motivador de la ruta; el Cerro Ortigoso.

Bajamos, librando los dos siguientes cerros del conjunto, por la derecha, con trozos despejados y alguno, algo más cubierto de vegetación; pero transitable.
Aterrizando por fin, en una gran explanada al pie del gran peñascal del Cerro Ortigoso, que conquistamos en tres zancadas (4:18h – 8,6km – 1.653m), aunque no podamos pisar su cima.

Desde aquí podemos decir, que será todo bajar, hasta finalizar; pero queda salir de este canchal. El track indica por la izquierda, pero lo que vemos es casi un abismo, aunque pronto damos con la solución ¡un túnel! Bajo el roquedal que ostenta la mayor altura. Milagrosa oquedad, que nos deja efectivamente a la izquierda, desde la cual se ve un claro sendero que irá girando a derecha (al Este).

La vereda va al encuentro de un muro de piedra, que no hay que cruzar, hasta verlo totalmente derruido. Traspasado éste, encontramos el final de un ancho camino. Nosotros seguimos a la izquierda, la senda que lleva al Collado Ortigoso (5:00h – 9,72km – 1.412m). 
Intentando encontrar la Fuente del Collado Ortigoso, que los mapas indican, pasamos al otro lado del muro; pero la búsqueda no dio resultado.

Retomada nuestra senda, nos precipitamos por la fuerte pendiente, que llega hasta el 49%, aterrizando en el PR-M18 o senda de; los Chorros del Río Manzanares (10,5km – 1.249m). Y sosegadamente por ella, pasamos junto a una fuentecita y llegamos al Puente del Francés, en menos de medio kilómetro.

Andamos por última vez, sobre la pista de las zetas, que dejamos al encontrar, una vereda que se dirige al río. Posteriormente volvemos a enlazar con el PR, que rápidamente dejamos, para acercarnos a La Charca Verde, donde nos permitimos unos minutos de relax.

Proseguimos la marcha junto al cauce del río, con la anécdota, de uno de los perros de Sol, que al no verse capaz de seguirnos, cruza la corriente y se sitúa en una isla, de la que no era capaz de salir. Finalmente consiguen traerlo a esta orilla y tanto su dueña como Antonio y Carlos, deciden regresar por la pista forestal.

El resto, nos reencontramos con el itinerario del PR-M18 y cruzamos el río, por el Puente del Vivero (6:15h - 12,5km), y continuamos por su trazado. Más adelante, vemos el Puente Cola de Caballo y finalmente atravesamos el Río Manzanares, por el Puente de las Ranas (frente al segundo aparcamiento de La Pedriza). Retornando por la parte trasera de los chiringuitos, al lugar del que partimos.

martes, 13 de febrero de 2018

Patones, Yacimiento Dehesa de la Oliva, Presa de la Parra

Patones de Abajo, GR-10, Cerro de la Oliva, Yacimiento Dehesa de la Oliva, Cueva del Reguerillo, Los Laderones, Senda Genaro, GR-88, Presa de Navarejos, Presa de la Parra, Cerro de la Cabeza del Molino, Azud de la Parra, Carretera M-134, GR-10.


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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5:30 horas
Recorrido: 18,6 km.
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 890 metros / Bajada: 890 metros / Acumulado: 1.780 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 19-02-2018



Descripción:
Sabido de la existencia del yacimiento de la Dehesa de la Oliva -posiblemente del paleolítico- y de la Cueva del Reguerillo; trazo una ruta que además de culturizarnos, nos entretenga la mañana; regresando por la bonita senda del Río Lozoya.

Partiendo de la cota de los 732 metros, subiríamos hasta los 995 metros, sobre los seis kilómetros de recorrido, y desde allí, descenderíamos hasta el Río Lozoya, y junto a él; cómodamente, regresaríamos.

Pero cual es nuestra sorpresa, que se encuentra cerrada por obras, la pasarela del Pontón de la Oliva. Lo que nos obligará en el retorno, tener que subir otra vez el cerro y regresar por el camino de ida, desde el cruce de la carretera.

A pesar del incoveniente, no desistimos de nuestra propuesta, y salimos del aparcamiento situado en el km:0,5 de la ctra M-134, sobre las 09:45. Cruzamos la calzada y seguimos el sendero GR-10, que asciende por el camino de servicio del Canal de Isabel II, al Cerro de la Oliva

Unos doscientos metros antes del desvío a la almenara; atajamos para subir a la cima; donde esta el yacimiento de la Dehesa de la Oliva (1:00h - 1,72km - 900m), pasando junto a unas colmenas. Aunque no es época de trabajo de las abejas; si es aconsejable para más seguridad en otras fechas, seguir hasta el desvío del camino de servicio, y subir por este al cerro.

El plano del yacimiento, expone lo que fue una ciudad romana-carpetana y tal vez celtíbera; pues la zona fue una frontera etérea, entre carpetanos y celtíberos. Desde esta privilegiada situación, se domina la unión de los ríos; Lozoya y Jarama, así como el acceso a la depresión madrileña.

Entre los siglos I a.C. y I d.C. se desarrolló un núcleo urbano típicamente romano, con diseño ortogonal de calles que se cruzan (cardos, las que están en sentido Norte - Sur, y decumanos, de Este a Oeste); formando manzanas rectangulares de 91 m de longitud y 12,5 m de anchura. Con cierta adaptación de la ciudad a la topografía del terreno.

El perímetro amurallado de la Dehesa de la Oliva, está estructurado en dos plataformas, la superior u oriental (10 has), el más antiguo que circunda al núcleo urbano y es anterior al cambio de era. Y la inferior u occidental (17 has), ocupada por un caserío extenso de época posterior, sin determinar.

Andamos el asentamiento y nos acercamos al acantilado, en el extremo oriental; para admirar el farallón del cauce del Río Lozoya.
Intentando encontrar la entrada Norte de la Cueva del Regerillo, deambulamos y regresamos, dando un rodeo infructuoso. Lo que buscábamos, no lo encontramos, pero si pasamos por el nivel situado más bajo, del recinto arqueológico. 

Dejando el camino a la izquierda, proseguimos por la cresta de la colina, por si vemos indicio de la cueva. A la altura de la caseta/almenara, donde salen las tuberías del sifón y dejándolas a nuestra izquierda. Nos vamos en busca de la entrada occidental, que si tenemos exactamente localizada;
de la Cueva del Reguerillo, (2,9km), situada a diez metros sobre la pista y senda GR-10.

La cueva es un complejo sistema subterráneo en roca caliza de tres niveles; siendo el primer nivel el más afectado por visitas incontroladas. Los otros dos niveles tienen carácter muy técnico y están reservados para espeleólogos y especialistas.

Esta cueva guarda las manifestaciones artísticas más antiguas halladas hasta el momento en Madrid, datadas en el Paleolítico Superior (35.000 a 10.000 a. C.). Así mismo se han encontrado restos materiales, que pertenecieron a agricultores neolíticos y, a sociedades metalúrgicas del Calcolítico y de la Edad del Bronce.

Sólo podemos testimoniar con unas fotos, la boca fuertemente cerrada, con rejas; así como la otra cavidad. Pues no es visible nada más, al estar además; la galería tapiada con obra.

Bajamos al camino y senda GR-10, llegamos al cruce con la ctra M-134; y la cruzamos siguiendo el trazo del gran sendero. Pasamos junto a la Minicentral del Atazar, y en el puente (1:34h - 4,37km – 818m); doblamos a la derecha, para continuar por la senda que se adentra en la vaguada, y entre pinos asciende a la zona de Los Laderones (5,62km – 927m). 

Aún subiremos un poco más, hasta el punto, en que nos lanzamos pendiente abajo, cruzando primero una pista y luego la carretera; para enlazar con el camino de servicio, del Canal de la Parra. que desde la calzada, parte en busca del río ¡atajo que sólo secundó; Jorge y Santiago. 

Bajando plácidamente por esta pista, encontramos el lugar propicio para reponer energías (creo que al paso que vamos, tendremos que llevar una mesa portátil, para colocar las viandas y demás acompañamientos). Que hoy fueron, unos riquísimos bombones ofrecidos por Santiago, por su reciente cumpleaños.

Reanudamos la marcha entroncando con la Senda del Azud de La Parra (8,24km – 743m) y “GR-88” o Senda Genaro. Prosiguiendo aguas arriba y pasando junto a la Presa de Navarejos y su azud.

Presa construida en 1860, para derivar agua por el azud que conectaba con el primer canal, de abastecimiento de agua a Madrid, desde la Presa del Pontón de la Oliva. Ya que esta presento filtraciones, que hacían inviable su reparación.

Poco más adelante cruzamos el Río Lozoya, por un excelente paso, formado por bloques de granito y llegamos a la Presa de la Parra (10,9km).
La Senda Genaro y GR-88, siguen hacia el pueblo del Atazar. Nosotros atravesamos por la pasarela, que aún mantiene las marcas (este paso ha sido sustituido, por el de los bloques); no obstante pasamos al otro lado, donde esta la caseta del Azud de la Parra.

Dado los problemas en la Presa del Pontón de la Oliva, en 1904 se construyó esta presa y su azud, unos dos kilómetros aguas arribas. Prolongando el canal el canal que se denomino, Canal de La Parra.

Desde aquí, iniciamos el regreso y para no andar el mismo camino y subir algún “cerrete”; nos desviamos a la derecha, por la senda que sube al Poblado del Atazar. La cual dejamos rápidamente, para lograr el Cerro de la Cabeza del Molino, y bajar a la excelente pista del canal del; Azud de la Parra (12km).

Por ella andaremos dos kilómetros y medio, viendo diversos pozos de ataque, que sirvieron de acceso en su construcción. Llegados al desvío (14,4km); tenemos que dejar la Senda Genaro y GR-88 (cerrada por obras unos días) y seguir la pista que asciende hasta la ctra M-134, gozando de otras diferentes vistas.

Alcanzado el cruce con la carretera y GR-10 (5:10h - 16,8km – 851m). Únicamente nos queda desandar por el gran sendero el tramo que nos separa del punto de partida.

Pero eso si, atrochando una vez más y acompañado en este caso, por otros distintos valientes; Antonio y Carlos. No se si Jorge y Santiago ¿se rajaron? o simplemente no se percataron de la aventurilla.

Tengo que hacer una mención especial, en el apartado de las cervezas. Pues al coincidir los cumpleaños de Jorge y Santiago (unos días antes); se volcaron con los aperitivos. A lo que el resto, no pudimos por menos que cantarles, el cumpleaños feliz ¡¡en la calle!!.

Vegadeo, Louteiro, Monte Parga, Camino de Santiago

Louteiro, A Curuxeira, Sela de Muria, Ruta del Extraperlo, Camino de Santiago, Arroyo de Louteiro.



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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 15 minutos
Recorrido: 5,1 km
Dificultad: Baja
Desnivel: Subida: 225 metros / Bajada: 225 metros / Acumulado: 450 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 04-08-2017


Descripción:
Como las dos rutas que me había trazado, en Miou y Louteiro, apenas pasaban de los diez kilómetros, he decidido zanjarlas en un solo día. Así pues me desplazo primero a Louterio y dejo el vehículo, junto a la Ermita Virgen de los Remedios.

Marcho en dirección Suroeste, hacia las casas de A Curuxeira y una vez sobrepasadas, en el primer desvío (0,52km), giro a la izquierda.

Sigo una pista forestal, utilizada por la actividad maderera del eucalipto. Paso bajo una línea de alta tensión (1,22km), y un par de pozos, de abastecimiento de agua, para las aldeas.

Luego de atravesar un gran bosque de eucaliptos, desemboco en una carretera local y cruce de caminos (0:31h – 2,47km – 239m), en la zona de Sela de Muria. Punto más alto de la ruta.

Otra vez, giro a la izquierda y repito nuevamente; para iniciar el regreso por la senda de la Ruta del Extraperlo y coincidente, con el Camino de Santiago.
Camino muy ceca del Arroyo de Louteiro, que lo tengo a la derecha y el cual toco, precisamente; en el momento que dejo la senda peregrina (3,7km).

Continúo por un rastro, entre campos de cereales, desde el que disfruto de unas buenas vistas. Regresando a la aldea de Curuxeira.

Desde aquí, sólo me queda desandar los pocos metros que separan los dos pequeños núcleos, para dar por concluido; el corto, pero atractivo paseo.  

Cercedilla, Ermita de San Antonio, El Ventorrillo, Camino del Calvario

Cercedilla, Ermita de San Antonio, Senda Trialera del Escorpión, El Pinarcillo, El Ventorrillo, Camino del Calvario, Pino de la Cadena, Río Navalmedio, Fuente del Campamento, Pradera de los Baldios, Cerro del Corral de Simón, Río Pradillo, GR-10. 


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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 3 horas 30 minutos
Recorrido: 9,2 km
Dificultad: Medio
Desnivel: Subida: 449 metros / Bajada: 447 metros / Acumulado: 896 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 13-02-2018



Descripción:
Varias veces me había propuesto ver, la Ermita de San Antonio de Cercedilla, pero siempre postergaba el momento de realizar un trazado, que incluyera el paso por ella. Una vez hecho, tocaba andarlo y puesta mi idea, en conocimiento de los asiduos compañeros de fatigas; dan su aprobación tres: Sol (dispuesta a recuperar kilómetros perdidos), Santiago y Antonio (que últimamente se ha unido a nuestras marchas).

Iniciamos el trayecto en la bifurcación de las calles, Manuel Gonzalez Amezua y Camino de las Retuertas; poco más adelante del polideportivo. Estamos sobre los 1.195 metros de altitud, y la idea es subir hasta la cota de los 1.650 metros, por el Camino del Calvario.

Marchamos dirección Este, cruzamos el Río Navalmedio, y doblamos a la izquierda, por un rastro que lleva a una tapia de piedra, con un portillo que da acceso, al Área Recreativa, de la Ermita de San Antonio (0,5km – 0:10h).

Esta es la capilla mas reciente de la localidad y fue levantada en el 1998. Situada en un altozano, rodeado por el Río Navalmedio y a medio kilómetro por debajo del Embalse; el lugar ofrece unas bonitas vistas, entre las que destaca, Siete Picos. Haciéndolo ideal para pasar un rato en familia, en su Área Recreativa, que dispone de mesas y bancos.
El 13 de Junio, se celebra todos los años, la romería del santo.

Salimos de la zona acotada por otro portillo situado al Noreste, seguimos el camino que va girando al sur hasta una bifurcación, donde tomamos a la izquierda y seguidamente, repetimos el giro; para enfilar en sentido Noreste y unirnos al Camino del Calvario (1,45km). Por el que andamos unos trescientos metros, hasta la carretera del Embalse de Navalmedio.

Retrocedemos unos pasos por esta calzada, para tomar una senda a la izquierda, que sube hasta la pista de tierra; que transita entre la Majada Serrana y la zona de Prado del Pino.

Alcanzado este camino forestal, lo seguimos a la siniestra, sólo doscientos metros (0:42h - 2,38km – 1.238m). Donde enlazamos con otra vereda, que asciende hacia El Pinarcillo, conectando con la Senda Trialera del Escorpión (2,8km), por la que remontamos hasta el vértice geodésico. Situado junto a una casa, conocida como; Casa de las Mariposas.

Poco más, la senda nos lleva a El Ventorrillo (3,7km), donde esta el Centro de Viavilidad Invernal de la Sierra de Guadarrama; y la menos conocida “Estación Biológica”

El Centro de Vialidad Invernal, acoge el retén que esta las 24 horas, desde primeros de Octubre hasta finales de Abril, manteniendo libre de nieve; las carreteras de los Puertos de Navacerrada y Cotos (los más transitados de Madrid).
Y la Estación Biológica, que es una estación de campo perteneciente al Museo Nacional de Ciencias Naturales, dependiente del CSIC.  

Dejado atrás El Ventorrillo, estamos otra vez en el Camino del Calvario, y logramos la máxima altura de la ruta (3.9km – 1.492m), pues debido a la nieve helada y, que la mitad del grupo no llevamos crampones; decidimos acortar el recorrido. 
En la bifurcación, tomamos a la izquierda, pasando junto al Pino de la Cadena (4,73km) y bajando hasta un cruce, donde la pista paralela al arroyo, también es Camino del Calvario.

Este camino, va del pueblo de Cercedilla a la colonia del Puerto de Navacerrada, con varias ramificaciones que discurren por el Valle de Navalmedio. Su eje principal es el Arroyo del Puerto y más abajo, Río Navalmedio, luego de recoger las aguas de los arroyos que bajan de las laderas; principalmente la que comprende, del Alto del Telégrafo a Siete Picos.

Una vez en dirección Oeste, por este frondoso bosque, andamos un pequeño tramo por el susodicho camino y en el desvío, lo dejamos; y sin cruzar el río llegamos a la Fuente de Navalmedio, junto a una pasarela que salva el arroyo. 
Sitio que elegimos para reconfortamos, comiendo algo, regado con unos tragos de vino; y rematamos con un cafelito calentito y unas chocolatinas.

Nos encontramos en el entorno del antiguo campamento juvenil Alonso de Ercilla, que se extendía en la pradera que vemos al otro lado.

Reanudamos la marcha cruzando el Río Navalmedio y la pradera, reencontrándonos con nuestro “camino”; que volvemos a pisotear algo más de medio kilómetro (2:36h – 6,44km).

Coincidiendo con la Pradera de los Baldíos, abandonamos definitivamente el holgado Camino del Calvario, para seguir una vereda que casi manteniendo la cota, llega a un cruce de sendas (2:55h – 7,57km  - 1.333m), situado poco más arriba del Cerro del Corral de Simón; una vez sobrepasado el embalse.

Desde aquí, nos dejamos caer hasta el propio otero; desde el que disfrutamos de una excelente vista de: la Ermita de San Antonio; el río que la rodea y parte del pueblo de Cercedilla.  

Continuamos bajando hasta el Río Pradillo (3:21h - 8,68km), lo cruzamos y acto seguido, el ramal del GR-10 (que no entra al pueblo, y se dirige directamente a Camorritos).
Continuando por el Camino de las Retuertas, que entra en la localidad, finalizamos el corto, pero interesante itinerario.

viernes, 9 de febrero de 2018

Collado Villalba, Pico del Águila, Canto Hastial

Collado Villalba, Camino de la Guija, Camino de Torrelodones a Moralzarzal, Lancha de los Mochos, senda del Portillejo, Pico del Águila, Canto Hastial, Senda Sierra de Hoyo, Senda Piqueras, Collado del Portillejo, Arroyo de El Endrinal


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: horas  minutos
Recorrido:  km
Dificultad: Baja / Medio / Alta
Desnivel: Subida: metros / Bajada: metros / Acumulado: metros
Recomendada: Todo el año
Realizada:



Descripción:
Por mucho que ande uno por un lugar y crea que lo conoce todo, puede llevarse una sorpresa si consulta un plano de la zona; pues eso me paso a mí. Que mirando el plano de la parte Noroeste de la Sierra de Hoyo, veo la notación del Pico del Águila; y lógicamente me pongo raudo a enmendarlo, trazando una ruta que incluya el paso por este lugar.

Pensarlo y hacerlo fue todo uno, iniciando el recorrido en compañía de Santiago; en la c/. Camino de la Guija (Urbanización Mirador de la Sierra), en la cota de los 960 metros. 
Marchando en sentido Sureste por la pista forestal del Camino de la Guija ó Camino de Torrelodones a Moralzarzal; pasamos una barrera y llegamos a un desvío a la izquierda (1,37km), al pie de la Lancha de los Mochos

Continuamos por este camino (abierto en 2016 por la obras de la nueva canalización del Canal), llegando al deposito de agua del Portillejo, donde finaliza. Y desde el cual prosigue una bonita senda; que hoy gana en belleza gracias a la nevada reciente. 
Caminamos viendo al frente lo que tendremos que ascender, para alcanzar el objetivo de hoy.

Llegamos a un primer desvío a derecha, que lleva al Collado de El Portillejo. Nosotros bajamos a la vaguada y continuamos el ramal que gira ligeramente a derecha, para luego virar a la izquierda y unirse a la trocha que lleva a la cima de la sierra (2,77km). Por la que proseguimos algo más de medio kilómetro, hasta una bifurcación (3,46km).  

Dejamos el camino principal (que sube por la torrentera), y torcemos a la diestra, consiguiendo llegar al pie de la curiosa roca del, Pico del Águila (3,7km – 1.286m). 
Con la idea de conseguir una mejor perspectiva de la piedra, serpenteamos por su cercanía; sin lograr el objetivo, ya que a cada paso perdíamos más la tan ansiada imagen.

Otra vez en el rastro, seguimos adelante y en cuatro pasos, se nos aparece la antena asentada en Canto Hastial, al que llegamos en dos zancadas (4,06km – 1.374m). 
El día es limpio y luce un sol radiante; con la suerte además, de no soplar viento. Así que nos acomodamos contra una roca y nos trajinamos el sustento. Hecho lo cual, fotografiamos las interminables vistas y reanudamos la marcha.

Bajamos de la mole granítica y seguimos el camino (hoy con huellas en la nieve, de otros andarines), que hace un giro a la derecha, encaminándose al Estepar, en dirección Sur.
Luego de doscientos metros llegamos al desvío, situado en una planicie donde destaca una solitaria encina, y dejamos la senda principal para tomar el atajo que lleva a la Senda Piqueras (4,67km). 

La seguimos hacia el Oeste, con una leve pendiente hasta llegar al cruce de caminos, en el Collado de El Portillejo (5,55km – 1.190m). Prosiguiendo por la misma senda, que otra vez toma al sur, pero ahora con una pendiente más pronunciada. 

Cruzamos el Arroyo de El Endrinal (6,59km), dejamos un desvío a la izquierda (que sube en busca de Peña Herrera) y enlazamos con la pista forestal del Camino de Torrelodones (7,03km). Donde destacan los hitos que delimitan el trazado de la nueva canalización de agua.

Por esta amplia y cómoda vía, regresamos al primer desvío que hicimos (junto a la Lancha de los Mochos). Desde el cual solo resta desandar el tramo, que nos separa del punto de partida, para concluir la preciosa ruta de hoy.