martes, 17 de abril de 2018

Manzanares, Canto Cochino, Refugio Giner, Chozo KIndelan


Manzanares el Real, La Pedriza, GR-10, Río Manzanares, Arroyo de la Majadilla, Senda Formas de a Pedriza, El Rocódromo, Refugio Giner, Fuente de Pedro Acuña, , Arroyo de la Dehesilla, Senda PR-M2 , Chozo Kindelan.



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 
Recorrido: 5,2 km
Dificultad: Baja
Desnivel: Subida / Bajada: 335 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 16-04-2018



Descripción:

PASEO, en mayúsculas, pues la subida desde la Senda de las Formas de La Pedriza al Rocódromo, es un pelín dura, teniendo que vencer un desnivel de 120 metros; en trescientos de recorrido. 

Partiendo del primer aparcamiento de Canto Cochino, a 1.027 metros, marchar hacia el río, siguiendo el trazado del GR-10 y los PRs; 1 y 2. Cruzado el Río Manzanares por el precioso puente, girar a derecha (ver marcas Blanco y Rojo), atravesar un terreno pelado y cruzar el Arroyo de la Majadilla; entroncando con la Senda de las Formas de La Pedriza. El gran sendero sube de frente hacia la Gran Cañada; habrá que virar a la izquierda y proseguir hacia el Noerte, aguas arriba del arroyo, por la bonita senda.

El gran sendero sube de frente, habrá que virar a la izquierda y proseguir hacia el Norte, aguas arriba del arroyo. Se atraviesa la Pradera de los Lobos, terreno sin vegetación, con una piedra que asemeja la cabeza de éste animal, estando al pie de Peña Sirio.

El nombre fue impuesto por los hermanos Kindelán, ya que la veían desde su chozo, bajo la estrella Sirio de la constelación de Orión.

Un poco más adelante hay una bifurcación (1,69km), girar a derecha y ascender entre jaras, hacia una gran roca con paredes verticales, muy utilizado por escaladores. Superado el Rocódromo (0:37h - 2,04km – 1.223m), hay otra bifurcación. La derecha lleva hacia la Cueva de la Mora y el Hueco de las Hoces.

Hay que girar a izquierda y manteniendo la cota, prestar mucha atención al rastro, que apenas se aprecia en algunos tramos. Pero cuando menos se espera aparece el, Refugio Giner de los Ríos (2,55km). Se rodea y al bajar, se ve la Fuente de Pedro Acuña.

Atravesada la zona pelada conocida como, Prado Peluca, se cruza el Arroyo de la Majadilla y se enlaza con la amplia senda del PR-M2; conocida como “autopista de La Pedriza”. Lo cierto es que en algunos trozos, no llega ni a camino para tractores; pero es mucho mejor que la mayoría de sendas serranas.

En algo más de un kilómetro, se llega al desvío (4,21km), que hay que tomar para ver el Chozo Kindelán. Un referente es ponerse en la senda principal mirando al Este y se tiene que ver Peña Sirio. La apenas visible vereda, trepa un desnivel de 30 metros, que en cuatro zancadas se planta frente a la cueva. 

Esta cavidad fue acondicionada como refugio sobre 1912, cerrándose con un muro de mampostería y su interior forrado de madera, aquí vivían regularmente los hermanos Kindelan Duany: José Antonio, Juan Manuel y Ultano.; que junto a su primo Pablo Martinez del Río, fueron asiduos visitantes de La Pedriza, al principio del siglo XX. Y a los que se les debe muchos recorrido serranos.


De nuevo en la senda principal, se anda el poco tramo que resta para llegar a la bifurcación de los PRs: 1, 2 y 18 y volviendo a cruzar el Puente de Canto Cochino, sobre el Río Manzanares, se finiquita el atractivo y exigente paseo.

Manzanares el Real, Canto Cochino, La Charca Verde



Manzanares el Real, La Pedriza, Canto Cochino, La Charca Verde, Río Manzanares, Puente del Vivero, Senda PR-M18, Puente Cola del Caballo, Puente de las Ranas, Puente de Canto Cochino



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 55 minutos
Recorrido: 5,81 km
Dificultad: Baja 
Desnivel: Subida / Bajada: 231 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 16-04-2018



Descripción:

El paseo, se puede iniciar en cualquiera de los tres aparcamientos, que hay en la zona de Canto Cochino, Éste arranca desde el tercero y último; situado a 1.050 metros de altitud. Seguir la pista asfaltada -conocida como, pista de las zetas- se ignora el primer desvío que salva el río por el Puente Cola del Caballo y el segundo; que lleva a la Casa del Vivero. 

Cuando la pista hace un giro cerrado a la izquierda, proseguir de frente, que también está ligeramente alquitranado y extrañamente no hay información que indique a la Charca Verde). En doscientos metros se acaba y allí si se ve la indicación a la gran balsa (0:23h - 1,64km – 1.132m); donde se consigue la máxima altura del trazado.

Desde aquí se aprecia el Río Manzanares en todo su esplendor, sobre un lecho de roca pulida por la acción del agua. Con multitud de pozas y donde una secuencia de cascadas, producen un sonido atronador.

De regreso en la pista, se toma un pequeño sendero con escalones de piedra, que baja por la izquierda hacia el río. Es estrecho, pero bien definido y lleva al Puente del Vivero (1,97km), por el que cruzar el Río Manzanares; para seguir de frente el amplio camino que lleva a la Casa del Vivero.
Tras saltar entre unas piedras, junto a la edificación, la senda se hace visible y viendo las marmitas en el cauce del río; se alcanza La Charca Verde (0:35h - 2,41km).

Las pozas / marmitas / charcas, se forman en los lechos rocosos de los ríos, en zonas algo hundidas, donde quedan atrapadas piedras que arrastra el mismo río. Al no poder salir, el movimiento en remolino del agua, hace que no dejen de dar vueltas, puliendo, redondeando y ampliando la zona deprimida.

Luego de haber conseguido la preciosa vista del río y la amplia piscina natural, se desanda el camino hasta el puente y se prosigue aguas abajo, entre pinos silvestres y pinos piñoneros; sauces, alisos, olmos y álamos. Así como retamas, escobas, torviscos y jaras.

Dejado a la derecha el Puente del Vivero (3,49km) la senda parece perderse, pues existen varios ramales. La mas visible es el PR-M18; pero la más bonita es el rastro pegado al río, algo más lento; pero mucho más atractivo. Después de pasar junto al Puente Cola del Caballo y cuando no es posible continuar junto al cauce, se enlaza con la estupenda senda del PR, del que se pueden ver las marcas en los troncos de los árboles. 

Se pasa junto al Puente de las Ranas (4,62km) que da paso al segundo aparcamiento y se alcanza la bifurcación (1:08h - 4,96km); donde confluyen los PRs: 1, 2 y 18. Hay que girar a la diestra, volver a cruzar el río por el Puente de Canto Cochino (el más largo y estrecho de cuantos salvan el río), siendo el punto más bajo de la ruta (1.026m). 

Sin llegar al primer aparcamiento, virar otra vez a derecha para ver la roca, que según la leyenda urbana da nombre a la zona, situada detrás de los chiringuitos; que se asemeja a la pezuña de un cochino.
Proseguir por la senda que hay cercana al agua, entrar en el segundo aparcamiento y saliendo a la pista asfaltada, se cierra el itinerario.

jueves, 5 de abril de 2018

La Granja, Camino de la Pedrona, Los Chorros



La Granja de San Ildefonco, Arroyo del Chorro Grande, Arroyo del Chorro Chico, Camino Mata dela Sauca, Camino de la Pedrona, Arroyo del Hueco, Fuente del Eslizón, Arroyo de la Majada, El Chorro Chico, El Chorro Gande, Arroyo de la Fuente del Infante, Arroyo de Peña Berrueco, Arroyo de las Flores, Pozo de la Nieve.



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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 25 minutos
Recorrido: 17,68 km
Dificultad: Medio / Alta
Desnivel: 432 metros / Acumulado: 775 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 03-04-2018




Descripción:

Estamos en temporada de ver, lugares por donde se desparrama el agua, en todas sus formas; y no podían faltar éstos, en el T.M. de Palazuelos del Eresma (provincia de Segovia). Partiendo desde La Granja de San Ildefonso, hoy veremos infinidad de pequeños saltos, en los arroyos que se descuelgan de la Sierra de Guadarrama; culminando con las cascadas del Arroyo del Chorro Chico y la más monumental; en el Arroyo del Chorro Grande.


Con el ingreso oficial de Antonio y el retorno de Fernando, somos ocho los integrantes del GsTa (ausentes Carlos y Santiago) ¿conseguiremos reunirnos al completo, algún día? Los que gozaremos n el bonito itinerario y sus vista.
Estacionados los coches en la c/. Alameda, pasamos por c/. Infantes en busca del Paseo Pocillo, que dejamos inmediatamente, por la calle / Camino Mata de la Sauca.

Por la holgado vía, cruzamos el canalizado Arroyo del Chorro Grande (1,94km – 1.200m) y el Arroyo del Chorro Chico; antes de ver a la diestra los restos de una cantera; donde reposan bloques de granito, que no tuvieron la suerte de acabar labrados y embellecer casas o palacios.

Caminamos al Norte por la zona de Mata Sauca y llegados a la bifurcación, proseguimos en la misma dirección; por el Camino de la Pedrona. Donde comienza la suave, pero continua subida, que se mantendrá alrededor de cinco kilómetros.

Avanzamos junto al Arroyo del Hueco, entrando en el Monte SG 1.002 del Elenco o de Los Saltillos, dentro ya, del T.M. de Palazuelos del Eresma; del que no saldremos, hasta después de cruzar el Arroyo de Peña Berrueco. 
Cruzado el Arroyo del Hueco (10:18h - 4,62km), estamos ante otra bifurcación: la izquierda lleva a la Casa Forestal de La Pedrona y la derecha, marcha en busca del arroyo.

En éste instante Sol se percata, que se ha dejado el móvil en el coche ¡y como no! José Luis, se presta raudo para acompañarla; consecuentemente no volverán por éste mismo camino y subirán por el trazado de regreso, encontrándonos en alguno de los Chorros.

Nosotros continuamos de frente por el camino principal; rodeando el sector de La Pedrona. Proseguimos ascendiendo, disfrutando de la vista del conjunto de Cabeza Melera y La Atalaya, donde destaca el cerro del mismo nombre con sus antenas y abajo; el curso del Río Cambrones.

Viendo la señal a la Fuente del Eslizón, me acerco a ella y consigo verla; camuflada entre la vegetación. Con la imagen de La Granja y el Embalse del Pontón Alto, llegamos a un tercer desvío (6,33km). Torcemos a la diestra y superada por la derecha la zona de La Pedrona; alcanzamos la máxima altura del recorrido (1:49h - 7,30km – 1.534m).

Hacemos una corta parada, comemos algo y reemprendemos la marcha, vadeando el Arroyo de la Majada (8,04km) y el Arroyo del Hueco; ésta vez, casi en su albor. 
Caminamos por el tramo que discurre por debajo de Peñas Buitreras y que en leve descenso, nos guía hasta el Arroyo del Chorro Chico (2:46h - 10,2km - 1.453m) y su estrecha, pero larga cascada. Momento en que Antonio, contacta con la pareja que deserto y comunican que viene hacia aquí; pues quieren ver este salto de agua.

Como no puedo estarme quieto, decido subir a ver el comienzo del chorro, a lo que se apuntan; Paco y Fernando. El tramo es corto pero exigente; pero vale la pena. Logradas unas bonitas fotos; volvemos y se unifica el grupo; aprovechando para tomar el café, que había quedado pendiente.

Reanudamos el recorrido, transitando entre la linde de los municipios de La Granja y Palazuelos. Con subidas y bajadas llegamos al Arroyo del Chorro Grande (3:53h – 12,7km - 1.384m), que libramos gracias a unas salvadoras piedras. Seguidamente tomamos el amplio rastro que en cincuenta metros termina en la base del Chorro Grande; donde encontramos un grupo de niños admirados con la formidable cascada. Nosotros hacemos lo mismo y hechas las obligadas fotos regresamos a la senda.

¡En nuestra imaginación! pues la atractiva "Senda del Chorro", la han convertido en una pista, en la que todavía están trabajando.
Llegados al Arroyo de la Fuente del Infante, se nos presenta una insospechada cuestecilla; de sólo el 42%. Y todavía tendremos que superar alguna otra, aunque no tan pronunciada.

Poco después de pasar el Arroyo de Peña Berrueco (13,9km), vemos una baliza de señalización de la ruta RV-4, ya dentro del municipio de La Granja.
Enfilamos un tramo zigzagueante que nos deja en zona urbana (4:58h – 15,1km). Desviándonos para ver la Fuente de la Chata, que según los mapas del IGN, tenía que estar en la c/. Camino del Chorro, cruce con el Arroyo de Peña Berrueco; pero ni rastro de ella.

Dispuesto a finalizar la ruta, salimos al Camino de la Silla del Rey, por el que discurre el Arroyo de las Flores, en el que vemos unos portentosos chopos negros; antes de llegar a la plaza de toros.

En busca de los vehículos, Paco nos guía para ver el Pozo de la Nieve, del siglo XVIII. Cubierto por una moderna cúpula de cristal, que emula una gigantesca bola de nieve; contrastando con el modesto uso que tuvo. Y hoy convertido en: sala de conferencias, conciertos y exposiciones.

jueves, 29 de marzo de 2018

Sepúlveda, Ermita San Frutos, Hoces del Duratón



Sepúlveda, Villaseca, Ermita de San Frutos, Hoces del Río Duratón



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Tipo de Ruta: Ida y Vuelta
Tiempo estimado: 1 horas 30 minutos
Recorrido: 2,76 km
Dificultad: Baja 
Desnivel: Subida: 147 metros / Bajada: 147 metros / Acumulado: 294 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 28-03-2018



Descripción:

Después de estar andando dos  horas, por la senda del Río Duratón, aguas abajo y arriba; del Puente de Villaseca. Donde vimos cuevas y disfrutamos del paseo por la ribera. Nos trasladamos a nuestro segundo propósito, ver los restos de la Ermita de San Frutos, y el magnifico meandro que el río hace, en torno al lugar.

Tras casi cuatro kilómetros por pista de tierra, llegamos al estupendo aparcamiento. Desde el que comienza el paseo, que desciende hasta el apartado emplazamiento, donde se levantó la Ermita de San Frutos.

Descendiente de familia visigoda y acomodada. San Frutos nació en el siglo VII y tenia dos hermanos; Valentín y Engracia. De acuerdo común y siendo muy jóvenes, repartieron todos sus bienes entre los pobres y se retiraron a este lugar para entregarse a la oración. Al fenecer San Frutos, a los 73 años de edad, sus hermanos marcharon a Caballar, siendo capturados y torturado por los moros. 

Comenzamos alegremente desde los 1.019 metros, descendiendo y asomándonos, a varios de los puntos que hacen de excelentes miradores, sobre las Hoces del Río Duratón, y el embalse de Burgomillodo. Teniendo siempre a la vista, los restos del templo.

Los restos que hoy contemplamos, es una construcción románica del siglo XII, construida sobre la pequeña iglesia visigótica del siglo VII, fundada por San Frutos y sus hermanos.

Para acceder a la ermita, hay que pasar sobre un puente de piedra, datado del 1757; que salva una grieta en la roca, conocida como “Cuchillada de San Frutos”. Pues cuenta la leyenda que fue el Santo, el que la produjo con su báculo, para salvar a un grupo de cristianos que huían de los moriscos.
Al otro lado del puente nos encontramos una formidable cruz de hierro, sobre un pedestal de piedra, que tiene grabadas siete llaves; que correspondían a las siete puertas que tenía Sepúlveda.

La cruz se erigió en recuerdo de la peregrinación, que en 1900 propicio el obispo de Segovia; José Ramón Quesada y Gascón (1898 – 1900).  

Nos adentramos en sus ruinas y llegamos al punto más bajo del recorrido sobre los (1,66km – 902m). Vemos el pequeñísimo cementerio, que daba reposo a los monjes, y regresamos, algo menos contentos, por la pendiente que tenemos que ascender; sumando que el sol esta pegando de lo lindo. Pero con calma, y algún que otro trago de agua, llegamos al coche.

Ahora a regresar a Sepúlveda, donde esperamos gratificarnos con la comida, y luego; callejearemos un poco, para conocerla mejor. 



miércoles, 28 de marzo de 2018

Sepúlveda, Senda de las Hoces del Río Duratón



Sepúlveda, Puente de Villaseca, Río Duratón, Arroyo de los Pozarrones, Presa de la Molinilla, Cueva del Santero, Cueva del Cura, Cueva de los Siete Altares.



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Tipo de Ruta: Ida y vuelta
Tiempo estimado: 2 horas
Recorrido: 6,41 km
Dificultad: Baja 
Desnivel: Subida: 165 metros / Bajada: 165 metros / Acumulado: 330 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 28-03-2018



Descripción:

Decididos a darnos un paseo y comer, en uno de tantos restaurantes que tiene Sepúlveda, nos desplazamos a ella y reservamos mesa; lo primero, es lo primero. Luego nos trasladamos a la primera parada, en el Puente de Villaseca; siguiendo las indicaciones a las Hoces del Duratón.


Por la ctra SG-2323, cruzamos el pueblo de Villar de Sobrepeña y en la bifurcación de carreteras; giramos a derecha. Continuando ahora por la ctra SG-2418 y arribando a nuestro objetivo, al cruzar el Río Duratón; estacionando junto al Quiosco Jacinto.

Seguimos la Senda del Duratón, aguas abajo. Entre una flora variada, donde predomina el chopo y algunos alisos en la ribera. El itinerario va trazando una curva a la izquierda, pasada la cual, se cruza el Arroyo de los Pozarrones (sin ningún problema), habiendo visto unas cuevas a la derecha; que nos acercaremos al regresar.

La senda vuelve a girar a la diestra, donde pisamos el punto más bajo de la ruta (1,75km – 887m), precisamente cuando estamos rodeando la zona de La Vega. El camino sube una ligera pendiente hasta alcanzar el sector, de La Pinta (2,15km).
Estamos en una especie de mirador, que nos permite ver la siguiente curva que hace el río; y los restos de la Presa de la Molinilla.

Consideramos que es el momento de regresar, y comenzamos a desandar camino, acercándonos a la Cueva del Santero y luego, la Cueva del Cura, la más grande, de las varias que hay en los paredones de éste tramo.

Una vez en el punto de inicio (4,54km) y a sabiendas de que tenemos otra cueva interesante a muy pocos metros de aquí; nos acercamos a verla. Ahora seguimos la Senda del Duratón, aguas arriba (conocida como, la senda larga), pasamos bajo el Puente de Villaseca y antes de lo esperado, vemos la información que nos dirige a ella, se trata de la Cueva de los Siete Altares (4,63km).

Iglesia rupestre de la época visigoda, antiguo asentamiento de una comunidad eremítica, que se establecieron en las Hoces del Duratón, tras la conversión al Catolicismo, del Rey Recaredo, en el año 586.

Todavía nos animamos a proseguir un poco más arriba, por la bonita senda que entra en zona protegida de aves; entre las que se pueden ver: la chova piquirroja, el halcón peregrino, el águila real y sobre todo el buitre leonado. Para andar éste tramo, hay que pedir permiso, desde el 1 de Enero al 31 de Julio. 

Sin dejar de mirar a izquierda y derecha, marchamos por un bosque de ribera, destacando: chopos, fresnos, alisos y sauces. Cuando llevamos (5,23km – 928m), alcanzamos la máxima altura de la ruta.
Caminamos unos metros más y damos la vuelta; terminando este bello y primer paseo del día; pues nos queda visitar, la Ermita de San Frutos. 

Soto del Real, Ermita Virgen del Rosario



Soto del Real, Parque de la Fresneda, Cañada Real Segoviana, Arroyo del Escaramujal, Arroyo Prado del Ensancho, Calleja del Cubillo del Tieso, Ermita de Nuestra Señora del Rosario, 



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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 10 minutos
Recorrido: 6,13 km
Dificultad: Baja / Nula
Desnivel: Subida: 109 metros / Bajada: 109 metros / Acumulado: 218 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 27-03-2018



Descripción:
 Desde que realice la ruta de la Hoya de San Blas, con inicio y final en la puerta del Parque de la Fresneda, y pasando al regreso junto a la Ermita de la Virgen del Rosario; tenia ganas de hacer un pequeño paseo que comprendiera la vista de esta capilla y el centro del pueblo.


El origen de Soto del Real (antigua villa de Chozas), se remonta al final de la Reconquista; momento en que fue poblado por pastores segovianos. Habiéndose encontrado restos de vivienda y cerámica, de los siglos X y XI. Cuenta la leyenda, que pastores en tiempos pasados, vivieron en chozas en la falda de la Sierra. Dentro del actual término municipal, en un lugar llamado “Casas Quemadas”.

Dicho lo cual, se podrá iniciar en varios lugares, pero yo he optado por la ctra M-608, con la c/. Egidillo. Acompañado de mi mujer, callejeamos, pasando junto a la Parroquia de la Inmaculada Concepción, para salir a la  Av. de España.
Dejamos el Parque de la Fresneda a la derecha, y la calle se hace camino; por el que llegamos a la Cañada Real Segoviana (1,25km), y continuamos a la derecha; por la amplísima vía pecuaria.

Las Cañadas son vías pastoriles, cuya anchura es de 75 metros; 90 varas aproximadamente (una Vara, son unos 836 mm). Y que cruzan varias provincias. Esta recorre 500 kilómetros, desde la “Sierra de Neila” (Burgos) a la Granja de Torrehermosa, en el Valle de Alcudia.

Cruzamos el Arroyo del Escaramujal (1,8km), y unos cuatrocientos metros después, el Arroyo de Prado del Ensancho. Desde este punto, el camino pasa a estar compartido con el PR-M12 (sendero de pequeño recorrido, normalmente; entre 10 y 50 kilómetros). Llegados a una bifurcación (2,86km); dejamos la Cañada Real, que se va por la derecha y proseguimos por la Calleja del Cubillo del Tieso, y PR-M12; desde la que avistamos la capilla, ya muy cercana.

En no más de medio kilómetro, estamos a los pies de la Ermita de Nuestra Señora del Rosario (3,4km – 988m), situada sobre un montículo, al que subimos para contemplar esta bonita obra.
Al igual que disfrutar de una magnífica panorámica desde la Sierra de Hoyo de Manzanares, hasta la Cuerda Larga; pasando por Cabeza Illescas, La Pedriza y el Hueco de San Blas.

El regreso lo hacemos, desandando el camino, y sin cruzar ningún arroyo. Llegaremos a la unión de las dos corrientes que a partir de este momento, pasaran a llamarse; Arroyo Chozas (4,92km).
Ya en casco urbano, tomamos la c/. Finca de Navalmoral y luego c/. Camino de la Ermita; continuando por c/. del Río y c/. de la Iglesia, para ver el Puente Medieval, que salva el Arroyo Chozas (5,86km).

Durante el siglo XIII, tuvo lugar el famoso litigio sostenido entre los concejos de Madrid y Segovia. Dirimiéndose el dominio de las tierras situadas entre la Villa de Madrid y la Sierra de Guadarrama; donde se encontraban, entre otros: Chozas, Colmenar y Porquerizas (actual Miraflores). En 1389, el rey Juan I la incorporó al Real de Manzanares, compensando con ello a la familia de los Mendoza por la pérdida de Torija.

El 31 de diciembre de 1568, Felipe II concede a Chozas de la Sierra la exención del Real de Manzanares con todos los atributos y signos de poder, “horca y cuchillo, picota, cárcel y cepo”. En 1596, Chozas; ya era uno de los puntos fundamentales del camino que unía las villas de Manzanares y Guadalajara.
La denominación actual data de 1959, cuando se somete a votación popular la elección de nombre; con tres opciones: Soto del Real, Alameda de la Sierra o mantener el nombre histórico. 

Desde aquí, en dos pasos retornamos al punto de partida; concluyendo este atractivo paseo. Aviso a quién se anime a realizarlo, que tenga en cuenta que el día no sea muy caluroso; pues la sombra escasea, por no decir que brilla por su ausencia.

lunes, 26 de marzo de 2018

Rascafría, Fuente del Cossio, Cascada del Purgatorio, GR-10.1



Rascafría, Puerto de la Morcuera, ctra M-611-km:18, Fuente del Cossío, Arroyo del Aguilón, Cascada del Purgatorio, GR-10.1, Arroyo del Canchal, Arroyo de la Najarra



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Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 6 horas
Recorrido: 14,3 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 828 metros / Bajada: 828 metros / Acumulado: 1.656 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 26-03-2018




Descripción:

Tercera vez que voy a visitar la Cascada del Purgatorio; segunda con el grupo GsTa. Esta vez partiendo de la Fuente del Cossío, en el km: 18 de la ctra M-611, muy cerca del Puerto de la Morcuera; a 1.758 metros de altitud. 

Somos cinco los atrevidos que vamos a realizar esta ruta, ya que debido a la Semana Santa, varios están de viaje y Jorge, sigue esperando el permiso médico.    
Llegados al aparcamiento y todo él a nuestra disposición, surgen diversas opiniones de que plaza es la mejor y la conductora elige la plaza que se sale del… quiero decir, la que cree más idónea; que para eso, es su coche.

Son las nueve y media; y con dos horas de adelanto sobre el horario solar, pega una rasca que nos hace rebuscar en la mochila, todo lo que nos ayude a contrarrestarla. Sorprendidos de la cantidad de nieve que nos rodea, optamos por caminar por la despejada carretera ¡y bien que se nota! apareciendo dudas de continuar en algún componente. Alcanzado el aparcamiento situado en el kilómetro 20, no hay más remedio que pisar nieve para ir en busca del chorro.

Nos adentramos en el bosque en dirección Oeste, dejando a la derecha el Cerro Merino; en principio llano o con ligerísima pendiente y luego, afrontamos los más de 350 metros de bajada. Primero un tramo de hasta el 37% de inclinación y tras un brevísimo llano; el último trozo que alcanza el 46%.

A mitad del declive, se rompe el silencio con el ruido de la catarata, confirmando que vamos en buena dirección. Dejamos la arboleda al vadear un arroyuelo y por zona despejada, conseguimos tocar el Arroyo del Aguilón (11:00h - 3,88km – 1.388m), unos metros por encima de la catarata larga. Regresando a la parte alta y consiguiendo buenas perspectivas del salto de agua. 

Logrado el objetivo y llegada la hora oficial del almuerzo; estamos en el sitio ideal y atacamos la vitualla con el aporte que cada cual, nos hemos asignado.

Reanudamos la expedición por camino de cabras y pendiente del 52%, pero disfrutando de excelentes panorámicas del cañón y el chorro largo, antes de aterrizar en la plataforma/mirador de la Cascada del Purgatorio (12:10h - 4,52km) de la que sólo se avista; el chorro corto.

Continuamos aguas abajo, admirando los imponentes cortados de La Majada Grande y su especial pigmento que realza su belleza; hasta el Puente del Aguilón (12:58h – 6,14km – 1.264m), punto más bajo de la ruta.
Por un camino intermedio entre robles, vamos al encuentro del Camino Viejo de Madrid –que unía la Cartuja del Paular con la capital del reino- y hoy señalizado con hitos de la RV6 –Ruta Verde de Rascafría- y compartido con el trazado de la variante GR-10.1.

Que se bifurca en el Parque del Collado, a la salida de Bustarviejo y que a través del: Puerto de Canencia; Refugio de la Morcuera; el Puente del Perdón; el Puerto de Cotos; Puente de la Cantina y Fuente de la Reina. Se reencuentra con el trazado principal en el Puerto de la Fuenfría.

Por esta estupenda pista forestal, iremos ganando altura acompañando a corta distancia el Arroyo del Aguilón, que tenemos a nuestra izquierda. Aprovechamos un atajo, a sabiendas del esfuerzo extra que nos puede suponer; pero acortando algo más de un kilómetro.
Pasada la baliza 16, se llega al único tramo de bajada que tiene “el camino” y culebreando para adaptarse al terreno, la pista cruza varios arroyos que bajan de la Loma de Navahondila y Loma de Bailanderos.

Entramos en una amplia pradera, donde se alza un cobertizo de techo verde y unos corrales de piedra, cerca del arroyo; y desde la que tenemos las primeras vistas de La Najarra y la Cuerda Larga. A continuación llegamos a un desvío (14:33h - 11,2km), junto al cual hay un refugio y a la izquierda un vivero.

Con la pendiente algo más atenuada, pero con más nieve bajo nuestros pies; avanzamos ganando altura y paisaje, perfilando el Collado de la Najarra; entre el cerro de Bailanderos y el roquedal de La NajarraEl Camino ha ido virando del Sur al Este y después de cruzar el Arroyo de la Najarra, toma rumbo al Norte y poco después; obtenemos la mejor visión de la serranía.


Casi mil metros antes del Refugio de la Morcuera y que finalice la pista en la carretera, nos desviamos a la derecha en busca de la fuente, para rematar la ruta. 
En las seis hora que han transcurrido, ha cambiado la escena: hace un sol radiante; el aparcamiento está repleto y las mesas alrededor de la Fuente del Cossío, así como ésta misma; están ocupadas por niños y mayores disfrutando de la nieve. 

jueves, 22 de marzo de 2018

Galapagar, Cuesta Blanca, Cerro de la Osera, Cerro del Periquín


Galapagar, Urbanización Los Ranchos, Cañada Real de Merinas, Cuesta Blanca, Camino de Villanueva del Pardillo, Casa de Patatas,  Urbanización Las Cuestas, Cerro de los Corrales Viejos, Arroyo de la Ventilla, Cerro de la Osera, Arroyo de la Vinatea, Cerro Periquín, Camino de las Viñas, Camino Real, 



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 2 horas 22 minutos
Recorrido: 10,2 km
Dificultad: Medio 
Desnivel: Subida: 416 metros / Bajada: 416 metros / Acumulado: 832 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 22-03-2018



Descripción:

La idea era recordar una rutilla, que había hecho diez años atrás; añadiendo algún tramo nuevo. Y resulto mejor de lo que esperaba; pues he descubierto unos cerrillos, que le ponen la salsa al recorrido.

Arranco en las puertas de la Urbanización Los Ranchos a 852 metros de altitud y sigo la amplia vía pecuaria, de la Cañada Real de Merinas, hasta el cruce de Cuesta Blanca.
Giro al Sur, subiendo hacia la cima de la zona, donde en el 2009 se hicieron trabajos de repoblación y se nota. Me encaramo al roqueda y logro la máxima altura de la ruta (1km – 887m), además de obtener unas inmejorables vistas de la sierra.

Prosigo en la misma dirección en busca un merendero o cobertizo, del retén de bomberos de la localidad; y allí sigue en pie y supongo ofreciendo descanso y paz a quién lo visite en días de canícula.
Continúo por la reducida senda, que se estrella en una alambrada delimitada por un camino, que me ofrece dos opciones; eligiendo la izquierda y retornando a la calzada ganadera.
Unos metros más, vuelvo a dejarla y marcho por el Camino de Villanueva del Pardillo, pasando por delante de la ruina que es; la Casa de Patatas (3,72km).

Se cree que pudo ser; el puesto de mando de Enrique Líster (menos probable) o el puesto del Coronel Segismundo Casado. Lo cierto es que la privilegiada situación, le proporcionaba un dominio del terreno de batalla; siendo utilizada como observatorio del XVIII Cuerpo del Ejército; dotada de túneles que servían de refugio antiaéreo.
Las operaciones del Ejercito Republicano, se supervisaron desde el estado mayor, ubicado en el Palacio de Canto el Pico, de Torrelodones; dirigido por el general José Miaja.

Desciendo hasta la Urbanización Las Cuestas y por la pista forestal, que parte al Este; me dirijo al Cerro de los Corrales Viejos (5,33km – 812m); teniendo que remontar una respetable pendiente.
Con repetidas bajadas y subidas, vadeo el Arroyo de la Ventilla (5,66km – 772m) y asciendo hasta el Cerro de la Osera (1:18h – 5,83km - 827m). Todas estas cimas, ofrecen una muy buena panorámica hacia el Sur; del Este al Oeste.

Me lanzo por la pendiente, hasta el cruce de caminos. Giro a la izquierda y finalizo el descenso; en el Arroyo de la Vinatea (6,70km – 710m) mínima altura de la ruta.
Por tanto, toca subir; primero al Camino de las Viñas y luego por la Cañada Real de Merinas, con la que vuelvo a encontrarme (7,6km). Si bien aquí, quiero recordar el tiempo en que fue; Camino Real.

Ésta vía fue utilizada por el Camino Real de Madrid a Castilla la Vieja; del que formaba parte, el Camino de Galapagar a Guadarrama. Pues se piensa que, El Puente de Herreño, se construyo sobre otro más antiguo; que perteneció al antiguo camino Ferreño. De la época árabe y documentado desde mediados del siglo XIII.

Trazado que utilizo, al no subir el Cerro del Paredón y desviarme por la derecha para bordearlo. Y donde todavía quedan vestigios de la esplendida obra que tuvo que ser.
De nuevo en la ancha calzada, salvo un regato –hoy crecido- y piso el “empedrado” en lo que es; el tramo más visible del histórico camino.


Regreso a la bifurcación con el Camino de Villanueva del Pardillo; y sin dejar la vía pecuaria, paso el cruce de Cuestas Blancas y finalizo en el punto de partida.

viernes, 16 de marzo de 2018

Torrelodones, Embalse de Peñascales, Arroyo de Trofa


Torrelodones, Cordel de Hoyo de Manzanares, Arroyo de Villarejo, Embalse de Peñascales, Arroyo de Trofa, Arroyo de Carboneros, Camino de Cantos Negros, Monte de las Nieves   



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC


Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 52 minutos
Recorrido: 9,02 km
Dificultad: Baja / Medio
Desnivel: Subida: 319 metros / Bajada: 312 metros / Acumulado: 631 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 16-03-2018



Descripción:

Recordando que el Arroyo de Trofas, tiene que bajar bastante cargado, me decido a realizar esta rutita, esperando que la climatología, me respete las dos escasas horas, que puedo tardar en hacerla.

Comienzo en la rotonda de la ctra M-618, con el Cordel de Hoyo de Manzanares (856m). Por éste llego hasta el cementerio, lo rodeo por su lado izquierdo y bajo por una vereda que hoy es un manantial; llegando a donde se forma el Arroyo de Villarejo (1,04km). Lo cruzo y sigo la senda que transita a media ladera de la loma; ocupada por la autovía A6.

Dejando bifurcaciones y desvíos, la senda serpentea entre jaras, unas veces, y otras; por monte bajo. Al llegar a la unión del Arroyo de Villarejo y el Arroyo del Pretil; ambos con un buen caudal, entro en un camino que desemboca en la Av. del Lago; donde veo el edificio de la antigua depuradora.
Traspaso el Arroyo de Trofa (0:35h - 3,28km – 719m); punto más bajo de la ruta y tomo la senda que bordea el Embalse de los Peñascales, por la derecha y obtengo una estupenda vista de esta pequeña presa.

Embalse de Gabriel Enríquez de Laorden, más conocido como de Los Peñascales. Fue construido en 1962, para abastecimiento de las urbanizaciones del entorno. Actualmente, pertenece al Ayuntamiento de Torrelodones, que lo compro al propietario en el 2014.

Son varias las veces que he pasado por este itinerario, y sigo sorprendiéndome del bonito trazado; repleto de vegetación y piedras extrañas. A la belleza de siempre, hoy se suma el rugir del arroyo, pues debido a las lluvias persistentes de las últimas semanas, viene muy cargado.
Alcanzo la Av. del Pardo <carretera de los Peñascales> (0:56h - 4,83km) y la cruzo, prosiguiendo por la senda, que continua cerca del hasta la depuradora de Hoyo de Manzanares, situada por debajo de la Urbanización Las Colinas.

Al llegar al Arroyo de Carboneros (5,58km), precisamente, unos metros antes de unirse al de Trofa.
Decido no cruzarlo y seguir aguas arriba, por un rastro cercano al cauce, pero apenas doscientos metros más adelante, éste desaparece en el propio arroyo; y me lanzo cuesta arriba, en busca de la senda -que se que existe- bajo el tendido de la línea de alta tensión.

Esto me supone andar medio kilómetro por campo a través ¡cosa rara en mi! Será que algún compañero me ha contagiado el vicio. Pero el terreno es muy abierto y lo consigo en menos de lo que pensaba. Una vez, bajo la L.A.T. (6,27km), veo la senda hacia el Norte y no me atrae la idea, de caminar bajo ella, por lo que sigo en la misma dirección, cien metros más; para enlazar con el Camino de Cantos Negros.

Lo cojo a derecha remontando una leve pendiente, y para no dar un rodeo; me dirijo en línea recta al objetivo, que sobre un montículo, no pierdo de vista; un fortín de la guerra civil (1:30h - 7,15km).
Una vez visitado y fotografiado, sigo la senda que en dirección Oeste, pasa por el Monte de las Nieves y me deja en la ctra M-618. 

Y por la vereda, único vestigio de la vía pecuaria que fue, bajo por el Cordel de Hoyo de Manzanares, hasta el cruce con la Av. del Pardo, donde finalizo el recorrido.