Tipo
de Ruta: Circular -- Dificultad: B
/ M (IBP: 68) -- Recorrido: 14,5
km -- Ciclable: NO
Tiempo
Total: 4:56
horas -- Tiempo en Movimiento: 4:21 horas
Altitud
mínima: 1.196
metros -- Altitud máxima: 1.605
metros
Desnivel
positivo: 593
metros -- negativo: 593 metros -- acumulado: 1.186
metros
Fuentes: NO -- Sombras: 10% -- Recomendada: todo
el año
Realizada: 27-06-2017 -- Señalizada: NO
Iniciamos
la marcha en la Pradera de Navalhorno,
ctra CL-601, km:124 cruce con c/. Camino de Bolos, en el T. M. de La Granja de
San Ildefonso, estando a
El CENEAM es un centro de
referencia en educación ambiental que lleva desde 1987 trabajando para promover
la responsabilidad de los ciudadanos en relación con el medio ambiente. Se
constituye como un centro de recursos al servicio y en apoyo de todos aquellos
colectivos, públicos y privados, que desarrollan programas y actividades de
educación ambiental.
En la
bifurcación, continuamos a derecha por un camino amplio que discurre, entre un
estupendo robledal por el que vamos ganando altura muy cómodamente hasta
encontrar una cacera, junto a la seguimos a izquierda unos metros hasta
cruzarla, para seguir un pequeño ramal que sube hacia el cerro, sirviéndonos de
guía una gran piedra en equilibrio, punto de referencia desde el que giramos un
poco a izquierda para continuar remontando hasta conseguir pisar (0,40h – 2,56km – 1.420m) el Cerro del Puerco.
Escenario de enfrentamientos en 1937, durante la Guerra
Civil Española. Mientras este lugar estaba ocupado por el bando Nacional que fortifico
todo su lado Norte y tenía bajo su control la ciudad de Segovia, los republicamos
controlaban la sierra gracias al Batallón Alpino. Queriendo apuntarse un tanto,
la República encargó la misión de recuperar Segovia a la XIV Brigada
Internacional, para frenar la euforia y el avance de los rebeldes; misión que termino
en fracaso.
Luego de
avistar hacia el oeste La Pradera de Navalhorno, Valsaín y sobre el pueblo, el
Cerro de Matabueyes y continuando hacia suroeste el Alto de la Fuente de los
Pájaros, Cerro Pelado, La Comarquilla, Cerro de la Camorca; rematando con el
Montón de Trigo.
Luego de
recorrer el emplazamiento hacia el Este, finalmente proseguimos por una senda
que baja hasta una pista asfaltada, por la que continuamos a la derecha
llegando en poco a una pradera donde se encuentra una gran roca, bajo la que está
la Cueva del Monje (1,5h - 4,05km), el hueco no es muy grande y está
abierto también por detrás; donde una tosca escalera ayuda a subir a lo alto de
la roca que sirve de mirador natural.
Como el
sol calienta, buscamos una sombra y nos tomamos el tentempié, regado con el
buen vinito que aporta Jorge (menuda contribución), habrá que compensarlo de
alguna manera.
Reanudada
la marcha con rumbo Sur, vamos girando hacia el oeste hasta encontrar una pista
que seguimos a la izquierda y que cruza el Arroyo de Peñalara (4,90km – 1.336m), desde el que comienza una buena subida, en principio por un desdibujado
sendero, que más tarde se hace más visible; alcanzando de nuevo (6,55km – 1.652m) Carretera Forestal de la
Cueva del Monje a la Pradera de las Vaquerizas, vamos, sin nombre que está
la pista.
Prosiguiendo
por ella a la derecha, cruzamos el Arroyo del Prado Redondillo y el Arroyo de Citores, este último por el Puente
de Valdeclemente, donde hay un pequeño depósito que regula la corriente;
consiguiendo poco más adelante (8,35km -
Luego de
medio kilómetro más por la pista, la abandonamos para iniciar la bajada en
sentido suroeste, sin senda determinada, aunque de vez en cuando se ven algunos
hitos. Tras andar otro medio kilómetro, nos encontramos frente al peñasco
conocido como el Cojón de Pacheco (9,55km – 1.440m).
Se
cuenta que el tal Pacheco era un fanfarrón de Valsaín que se jactaba de amar
cada noche a varias mujeres y al que sus vecinos, en plan de burla, dedicaron
esta peña “un testículo berroqueño de cinco metros de diámetro”, entre el
Arroyo de la Boca del Asno y el Arroyo de Citores.
Sesión
de fotos y a seguir bajando paralelo al arroyo Citores y a poca distancia de él
en dirección a las Peñas Perdigueras, pasando por la zona despejada de Vado
Zarzo; donde convergen varios arrastraderos de madera y se almacena, para su
posterior traslado.
Pasado el claro hay otra pista, la tomamos a derecha y saliendo a la ctra CL-601 (11,12km), la cruzamos así como una alambrada y nos acercamos al Río Eresma, donde vemos la Fuente de Maximino o de Los dos Caños,
continuando aguas abajo y
cruzando de nuevo el Arroyo de Citores y el Arroyo del Miedo (ambos sin agua) y poco más
adelante, cruzamos también el Arroyo de Peñalara, por un bonito puente de madera.
A continuación, pasamos bajo el Puente del acueducto (13,3km), una canalización de madera que desviaba agua del arroyo hacia la ciudad de Segovia.
Desde aquí y continuando por un buen camino, cruzamos un torno, paso similar a
las puertas giratorias de algunos edificios y llegamos a las casas de La
Pradera; finalizando esta variada y cómoda ruta.














