Guadarrama, La Jarosa, Arroyo del Picazuelo, Cerro de los Hornillos, Cerro del Bercial, Senda de la Mina, Mina de Wolframio, Collado de la Cierva, Arroyo de la Chorrera, Fuente del Horcajo, Cuesta del Horcajo.
Tipo de Ruta: Circular -- Dificultad: M
/ A (IBP:
83) -- Recorrido: 13,4 km -- Ciclable: NO
Tiempo
Total: 5:10horas -- Tiempo en Movimiento: 3:21 horas
Altitud
mínima: 1.094 metros -- Altitud máxima: 1.724
metros
Desnivel
positivo: 796 metros -- negativo: 796 metros -- acumulado: 1.592
metros
Fuentes: NO -- Sombras: 35%
-- Recomendada: todo el año
Realizada: 22-01-2018 -- Señalizada: NO
Descripción:
Cualquier excusa es buena para darse un paseo con el grupo, y como, aunque
parezca mentira aún no he visto la Mina de Volframio y Cobre, situada al pie de
Cabeza Lijar, como así mismo la mayoría del resto de acompañantes; he trazado
una ruta para conocerla eligiendo el punto de partida, en el Área
Recreativa de La Jarosa I, donde hay un chiringuito y
está la Ermita de Nuestra Señora de la Jarosa.
La ermita se puede decir que es de nueva
construcción, aunque sea de 1956. Se levantó por voluntarios del pueblo de
Guadarrama, con la dirección del párroco en recuerdo de la antigua Ermita de
San Macario, de la que sólo queda la espadaña, junto a la carretera de acceso;
Donde todos los años se celebra una romería en agosto.
Partimos del punto más bajo de la ruta a 1.100 metros marchando en dirección Oeste y cruzando por
primera vez el Arroyo del
Picazuelo, pasando una barrera y transitando poco más arriba del Área
Recreativa La jarosa II, y las ruinas del poblado Casas
de San Mario casi tapados por la vegetación; continuando campo a través con la misma
dirección, en busca del cerrete Hornillos de Abajo.
Después de una pequeña bajada y con el mismo camino, quiero decir entre jaras,
pero bastante despejado subimos al Cerro de los Hornillos (1,80
km – 1.292m), tras que viene otra bajadita que agradecemos, y enlazando con una senda/barranquera,
avanzamos unos trescientos metros hasta abandonarla para seguir por nuestro
terreno preferido, en busca del Cerro del Bercial (2,90
km - 1.374m).
Desde aquí tomamos rumbo norte volviendo a cruzar el Arroyo del Picazuelo, una excelente senda que por desgracia no lleva nuestra dirección y la
pista asfaltada que circunda el monte, antes de llegar al cortafuego; que se
descuelga del Cerro de la Salamanca con una pendiente que da miedo; desnivel
que tendremos que vencer casi en su totalidad.
De cerrete en cerrete, hemos amortizado casi la mitad, de los ochocientos
metros que teníamos que superar y ahora para el tramo del cortafuego nos
decidimos por la senderita que zigzaguea por su lado norte (derecha) que es utilizada
por ciclistas y por tanto de forma más llevadera; con la que conseguimos
superar esta parte de ascenso.
Reencontrándonos con el cortafuegos en lo que he llamado, el Mirador
de La Jarosa (4,20 km – 1.450m), pues se
dispone de una excelente vista de Este a Oeste, lo dejamos metros después y nos
desviamos al noroeste (derecha) por la senda de la mina que atraviesa la
zona de Matalachina. A medida que nos acercamos al collado, encontramos
más nieve que por suerte ya está pisada y nos facilita el paso.
Amortizados otros doscientos cincuenta metros del desnivel pendiente,
llegamos a la ansiada cueva (5,40 km – 1.700m), entrada a la
Mina Primera Cabeza Lijar, por encontrarse a los pies del famoso cerro.
La Concesión Primera de Guadarrama, conocida
también como Mina de Cabeza Lijar Se encuentra a los pies de este, por debajo
de la pista y del Collado de la Cierva o de la Mina, tratándose de una pequeña
explotación de W-Cu (wolframio / tungsteno y Cobre). Mineral muy solicitado
durante la Segunda guerra mundial, para la industria bélica, constituyendo la exportación
del mineral una importante fuente de divisas para España. El wolframio se
distingue por ser el metal de más alto punto de fusión entando alrededor de los
3.370° C.
Realizada mediante laboreo de interior y
exterior, se tienen muy pocos datos históricos sobre esta mina, desconociéndose
la producción y los años que estuvo activa. Siendo los años 50 del siglo XX los
más laboriosos. El subterráneo consta de una galería estéril,
en sentido Norte, de la cual parten 3 galerías a derecha y otras tantas a
izquierda, que eran las productivas.
Después de la incursión por la mina, con murciélagos como inquilinos y
sorprendernos al ver ¡un belén! al final de esta; llegamos hasta pisar el Collado
de la Mina donde nos tomamos el aperitivo, alcanzando porco después el
punto más alto de la ruta sobre la pista o antigua carretera de Peguerinos al Alto
del León o Puerto de Guadarrama.
Andados algo más de un kilómetro por la excelente pista y artos de buen
camino, aprovechamos que estamos sobre el inicio del Arroyo de la Chorrera (6,75
km), dejándonos caer junto a él por margen derecho hasta desembocar en otra
pista (7,63 km), aprovechándola para cruzarlo que ahora ya está más
crecido. Por el estupendo camino y con dirección Este recorremos la zona de La
Gamonosa, disfrutando de una buena vista del Valle del Guadarrama e
ignorando desvíos a la izquierda.
Entroncado con otro cortafuego (8,80 km) bajamos hasta
un camino que sale a la derecha por el que llegamos al encuentro de la SL-MG 05
La Jarosa por las trincheras, senda señalizada que nos lleva hasta el Puesto
de Mando (10 km) de las tropas que controlaban este sector.
Son los restos del
puesto de mando del ejército nacional, utilizado por la Columna
Iruretagoyena, que controlaba la ladera de la Solana de Fuente la Teja,
un entramando de trincheras y barracones. Este cuerpo de ejército se adueñó más
tarde de; Villafranca del Castillo y Villanueva del Pardillo (aldea
desaparecida) de Villanueva de la Cañada.
En la Guerra Civil, era la posición de Loma
de Requetés, defendida por la milicia navarra. Se componía de muros defensivos
en semicírculo que se adaptaban al terreno. Situado más al Sur que el de La
Falange, servía para contener el ascenso de las tropas republicanas que,
apostadas en las posiciones más bajas de Álamos Blancos y del Cerro de los
Lobos, trataban de tomar el alto del León.
Regresando al camino continuamos por la senda señalizada hacia el Oeste,
siguiendo el rastro de la trinchera y viendo restos de puestos de retenes y
ametralladoras, desembocando en la pista asfaltada y Fuente del Arroyo de la Chorrera (10,8
km). Siguiendo la calzada durante unos cuatrocientos metros, la dejamos por
senda que sale a siniestra para subir la Cuesta del Horcajo.
En el cruce de caminos y viendo otra subida a la izquierda, no puedo
resistirme y subo hasta el Cerro del Horcajo (11,6 km – 1.271m), cerro que no
estaba contemplado pero que aprovechado para borrarlo de mi lista. De nuevo en
el cruce y ya todos juntos andamos por senda normalizada, lo que resta para
regresar al punto de partida y rematar el recorrido de hoy, que bien podría haber
titulado; ruta de los cerretes o del campo a través.