martes, 26 de agosto de 2025

Valdepiélagos, Paseo Urbano recorriendo sus Fuentes

Valdepiélagos, Centro Cultural José María Herradas, antigua escuela, Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Casa Grande, ayuntamiento, Fuente El Pilar, Fuente Plaza Puerta del Sol, arroyo de las Cuevecillas, Fuente Vieja, Ermita Nuestra Señora de la Soledad, Fuente de la Teja.

M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: Baja (IBP: 11)   Recorrido: 2,8km   Ciclable: SI

Tiempo Total: 0:47 horas  Tiempo en Movimiento: 0:39 horas  Altitud mínima: 729 metros  

Altitud máxima: 758 metros    Desnivel positivo: 59 metros    Desnivel negativo: 59 metros

Desnivel acumulado: 118 metros      Fuentes: SI      Sombras: 20%     

Recomendada: todo el año      Realizada: 24-08-2025      Señalizada: NO

Descripción:

Valdepielagos, es un pequeño municipio de 17,59 kilómetros cuadrados, que lo sitúa en el puesto 156 de la Comunidad de Madrid por superficie. Se encuentra al noreste entre los T. M. de Talamanca de Jarama, también de la comunidad de Madrid y; El Casar y Uceda, de la provincia de Guadalajara. Tiene una población en torno a los seiscientos cincuenta habitantes; cuyo gentilicio es valdepielagueño.

Está comunicado por la ctra M-120 y M-125 que luego enlaza con las GU-201 y 202, estando el transporte público cubierto por la línea 197* desde el Intercambiador de Plaza de Castilla y la 197E, que la une con Torrelaguna y Talamanca. Forma parte de la Mancomunidad del Jarama, junto con Ajalvir, Camarma de Esteruelas, Cobeña, Fresno de Torote, Fuente el Saz de Jarama, Ribatejada, Los Santos de la Humosa, Talamanca de Jarama, Valdeavero, Valdeolmos-Alalpardo, Valdepiélagos y Valdetorres de Jarama.

Además, también está dentro de la comarca de la Cuenca Media del Jarama, que se extiende desde la Sierra Norte hasta el Corredor del Henares, compartiendo territorio con los municipios de Ajalvir, Algete, Camarma de Esteruelas, Cobeña, Daganzo de Arriba, El Molar, Fresno de Torote, Fuente el Saz, Meco, Paracuellos de Jarama, Pedrezuela, Ribatejada, San Agustín del Guadalix, Talamanca de Jarama, Valdeavero, Valdeolmos-Alalpardo y Valdetorres de Jarama.

Su nombre, según la etimología, podría derivar de la combinación de valle y piélago, sugiriendo un valle con abundantes aguas. Los orígenes se remontan al siglo XIII, iniciándose en una aldea que surgió entre la conquista de Toledo y la concesión del Fuero de 1223, creyéndose fundada por colonos ganaderos, aunque es del año 1420 de cuando se tiene por primera vez, documentación que menciona su existencia; como señorío eclesiástico adscrito a la Comunidad y Tierra de Talamanca

O también se debe al significo probable de valle de muchas aguas. El término municipal está atravesado por multitud de pequeñas corrientes de agua y su subsuelo es rico en manantiales que, a lo largo de los siglos, han alimentado las numerosas fuentes que existieron en el pueblo y de donde bebían los vecinos y sus ganados. Actualmente podemos hacer un recorrido por las fuentes que aún se conservan y que en años recientes han sido restauradas.

Más tarde, en las Relaciones Topográficas mandadas hacer por Felipe II hacia 1590, se puede leer respecto a Talamanca: La dicha villa de Talamanca tiene tres aldeas que son Zarzuela, Valdepiélagos y Alalpardo, que todas tienen como vecinos, y la una está dos leguas de Talamanca, que es Alalpardo, y otro tanto Zarzuela, y Valdepiélagos media legua.

Al perder poderío la Villa de Talamanca, poco a poco las aldeas que le pertenecían fueron escapando de su jurisdicción y comprando el estatus de Villa, llegándole el momento a Valdepiélagos el 3 de mayo de 1801, cuando el rey Carlos IV le concede el tan ansiado título de Villa, eximiéndola de la jurisdicción de Talamanca, y haciéndola Villa de por sí y sobre sí; con jurisdicción civil y criminal.

En todo el proceso de liberarse de Talamanca, Valdepiélagos se vio respaldado por su dueña, la Duquesa de Béjar, la cual tenía la potestad de nombrar a los alcaldes mayores y ordinarios. La inhibición y deslinde del término se realizó el 8 de mayo de 1801, dándosele la posesión de villazgo el día 13 de mayo del mismo año y efectuándose los padrones para el reparto de las contribuciones el 17 del mencionado mes.

Como signos externos que simbolizaban la posesión de jurisdicción propia, la nueva Villa de Valdepiélagos se apresuró a colocar: la horca, para ajusticiar a los plebeyos; la picota para exhibir la cabeza de los ajusticiados; y el cuchillo, que en sentido figurado era derecho que tenía la villa para gobernar, castigar y hacer cumplir las leyes.

Estos símbolos se fijaron en el Cerro de la Dehesa, mirando al mediodía, frente a la Iglesia Parroquial. El motivo de ponerlos aquí, a la entrada de la población, radicaba en que era el mejor lugar del pueblo para ser observados por todo el mundo y así, al colocar en la picota la cabeza del ajusticiado, servía como ejemplo y advertencia para propios y extraños.

Pocos años después (1912), el municipio queda incorporado al territorio nacional al ser abolidos todos los señoríos por las Cortes de Cádiz, pasando desde este momento a pertenecer a la provincia de Guadalajara hasta que, en 1833, entra a formar parte de la provincia de Madrid, en virtud de la reestructuración provincial llevada a cabo por Javier de Burgos.

El paseo urbano se inicia en la c/. Mayor y ctra M-120, esquina a c/. de la Fuente y c/. Alcalá, donde en cualquiera de ellas se puede estacionar, y a poca distancia de la parada de autobús; continuando por c/. Mayor viendo a izquierda la iglesia sobre la barbacana, llegando al Centro Cultural José María Herradas 

y a su lado la antigua escuela; construcción del S. XIX de mampostería de sillares bien conservado, que albergó en la planta baja la escuela y en el piso superior la vivienda del maestro; y que actualmente es Colegio Rural Agrupado (CRA) infantil.

Al otro lado de la calle y con otra vista del muro rehabilitado de la barbacana, se llega á la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construcción del siglo XVI eminentemente barroca, construida con fábrica mixta de cajones de mampostería y ladrillo cuya alargada planta presenta una única nave con cubierta de par y nudillo atirantada a la que se acomoda una cabecera rectangular. Su espadaña con tres vanos para las campanas, es fiel reproducción de la antigua que fue destruida por un rayo en el año 1947.

En el interior del templo la pieza más llamativa es el Retablo Mayor. Es una obra tallada en madera policromada a la manera barroca. Otros altares-retablo ocupan las paredes y en ellos podemos encontrar tallas de San Isidro, patrón del pueblo, y de San Roque. En la antigua sacristía se encuentra una talla de madera de la Virgen con el Niño del siglo XVI.


En la Plaza Mayor nº6 está la Casa Grande (siglo XIX), compuesta de dos plantas, fachada enfoscada y zócalo de piedra, estando los huecos de la primera planta cerrados con rejas de forja. La puerta es de dos hojas, con marco de piedra y tiene un banco del mismo material a cada lado de ella, elementos todos ellos a conservar y proteger, según consta en el catálogo de bienes protegidos del ayuntamiento.

Y a la izquierda se encuentran el bonito ayuntamiento, edificación originaria que data del S.XIX que, al igual que la mayoría de los edificios que circundan la Plaza tiene su fachada protegida; al contener materiales y construcción propias de la zona, fue reformado hace algunos años.

Se trata de un edificio de planta rectangular con dos alturas y planta baja retranqueada, descubriendo un porche al que se accede cruzando los tres arcos de medio punto, que soportan la fachada principal de la estructura. Está construido en ladrillo, formando recuadros, y piedras sobre un estrecho zócalo de sillería. El edificio está decorado con bloques, en hiladas de mampostería blanca en los laterales de la fachada principal y en los vanos del piso superior.

Prosiguiendo con la misma dirección por c/. Mayor y carretera, desviarse en c/. de El Pilar para llegar a la Fuente El Pilar, antigua fuente histórica sobre un manantial natural, al lado del antiguo lavadero que fue restaurada en el año 2009, manteniendo el caño y el pilón originales.

Seguir ahora por c/. El Casar hasta el arroyo Seco, junto al que está el panel de la ruta 1 y sin cruzarlo continuar por c/. Callejuela con unos estupendos chopos escoltando al arroyo, para desembocar en c/. Mesones y ctra M-120, en cuya esquina hay un panel de la ruta urbana, y donde se toma hacía el centro del pueblo; viendo el nombre de éste sobre un murete de ladrillo, dando la bienvenida.

Torcer en c/. Alta, y seguidamente girar por c/. Eugenio Esteban, para llegar a c/. de Las Parras y ctra M-125, y al otro lado la Plaza de la Puerta del Sol; donde se encuentra la Fuente Plaza Puerta del Sol; realizada en granito con dos caños y sobre la luce en lo alto, el escudo de Valdepiélagos.

El paseo sigue al norte por c/. de Las Parras, viendo el Centro de Mayores en el edificio que fue antigua Clínica del Dr. Berastegui-Sanpedro y luego consultorio médico hasta la construcción del nuevo. Más arriba en la confluencia con c/. Cubillo, hay otro panel de la ruta urbana y al final de la calle; el nuevo Consultorio Local.

La ruta rodea el edificio y sigue por c/. Sargalillo, uniéndose por la derecha el arroyo de las Cuevecillas, que luego pasa a estar canalizado. Cruzada la c/. Tentetieso, la calle pasa a ser Av. de la Comunidad de Madrid y metros después se llega a la Fuente Vieja que, aunque recientemente restaurada, su construcción original data de finales del S. XIX.; punto en el que vuelve a ser visible el arroyo.

Continuar por el paseo situado en el margen derecho del cauce, hasta el Punto 8M, lugar de reconocimiento a la mujer, desde el que se sube unos escalones, para salir a la c/. Rubial y subir hasta el polideportivo y la piscina, bajando luego tras dejar ésta a la derecha; por unos escalones de madera y continuar carretera abajo hasta la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad.

El edificio forma parte del cementerio y se tienen pocos datos que de ella que fue reconstruida en 1981 y recuperada para el culto por los vecinos, el 4 de mayo de 2013. De trazas muy sencillas, su planta es cuadrada y se cubre con un tejado volado a cuatro aguas rematado por una pequeña cruz. La entrada se hace por un pequeño atrio con un tejado a tres aguas sustentado por dos pilastras.

Su interior está presidido por una cruz de madera que fue realizada con restos de los viejos bancos de la iglesia. Bajo ella, hay un tríptico con la imagen de la Virgen de Nuestra Señora de la Soledad que está en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción.

El paseo finaliza regresando al cruce, donde ha quedado por ver la Fuente de La Tejera, construida en 1908 y reconstruida hace algunos años. Ésta situada en una explanada de planta poligonal, rodeada de un murete de mampostería de canto rodado, rematado por una hilada de ladrillo, en uno de cuyos vértices se encuentra la fuente; adosada a una elevación del muro y rematado por un frontón triangular.

Ya solo queda por seguir la c/. Mayor a la sombra de unos buenos árboles, para terminar la ruta.  

sábado, 23 de agosto de 2025

Santo Tomé del Puerto, ruta 1 Senda del Caslilla y Cuevas de la Mora y del Ranchón

Santo Tomé del Puerto, Siguero, Iglesia de San Martín de Tours, Dehesa de Siguero y Sigueruelo, Sigueruelo, Iglesia de San Sebastián, Senda del Caslilla, Cueva de la Mora, Abrigo de Cabeza Hermosa, Cueva del Ranchón, La Enebra (árbol singular milenario), Senda de los Lavaderos, Ermita de la Virgen de la Varga. 

M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular -- Dificultad: Baja (IBP: 35) -- Recorrido: 12,4 km -- Ciclable: NO

Tiempo Total: 4:08 horas -- Tiempo en Movimiento: 3:19 horas

Altitud mínima: 1.034 metros -- Altitud máxima: 1.115 metros   

Desnivel positivo: 191 metros -- negativo: 190 metros -- acumulado: 381 metros     

Fuentes: SI -- Sombras: 30% -- Recomendada: todo el año

Realizada: 20-08-2025 -- Señalizada: SI*


Descripción:

Santo Tomé del Puerto, es un municipio formado por cinco núcleos poblacionales, en el que ninguno se llama así: dos al Este de la A1, Villarejo, que se puede decir que ostenta el rango de capital por estar el ayuntamiento y Rosuero; a menos de un kilómetro del Veillarejo. Y tres al oeste de la autovía: Las Radas, Siguero y Sigueruelo.

Con una superficie que supera los 56 kilómetros cuadrados, tiene una población entorno a los 250 habitantes, cuyo gentilicio es tómense, o santotomesano, por lo que dado al estar formado por tan pequeños núcleos no es posible realizar un paseo urbano; siendo así que sus pueblos se visitaran en las distintas rutas que recorren el municipio.

La Senda de las Dehesas de 7,5 kilómetros, sale de Villarejo, pasa por Rosuero y llega hasta el área recreativa Los Bonales. La Senda de los Lavaderos, parte de Siguero y la Senda del Río Caslilla, que se inicia en Sigueruelo; teniendo la Ruta de los Pequeños Exploradores, de muy corto recorrido; dedicada a los niños para que se inicien en el senderismo.

El topónimo de la villa de Santo Tomé tiene un significado evidente. El lugar es de fundación medieval, como denotan su nombre y la advocación de su templo parroquial primitivo. Desde sus orígenes Santo Tomé formó parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, estando dentro del ochavo de Castillejo.

Su patrimonio arquitectónico lo compone en Villarejo, la Torre del Convento de la Orden (siglo XII) y las ruinas de la iglesia, y en el mismo casco urbano, la Iglesia de Nuestra Señora de la Natividad, templo de cierta antigüedad, rehabilitado en el siglo XX; y la Fragua, utilizada actualmente como leñera.  

En Sigueruelo, La Iglesia de San Sebastián, templo austero donde destaca la espadaña, y el Toril, construcción para guardar los toros sementales de propiedad comunal y cuidado por todos los vecinos que tenían ganado.

En Siguero, la Iglesia de San Martín de Tours, templo románico que, a pesar de las reformas mantiene su s estructura original, con el añadido del atrio y la espadaña de dos cuerpos. La Ermita de Nuestra Señora de la Varga, templo románico reformado en el XVIII y que un incendio la destruyó en el XX, quedando solo los muros.

A la espalda de la ermita se encuentran las ruinas de las antiguas yeserías, ya que en el cerro y alrededores afloran minerales de yeso, que se extraían y cocían y un poco más al noreste, las ruinas de los Lavaderos de lana tradicionales, de enorme tamaño fueron construidos en 1786, debido a la cercanía de la Cañada Real Soriana Occidental, que hacía un lugar estratégico para el negocio de la lana.

Y finalmente, en Rosuero, la Ermita de San Juan Bautista, pequeño templo de planta rectangular, con cubierta a cuatro aguas. Era una de las tres ermitas que había en el término municipal, junto con las de San Roque en Villarejo y la de San Sebastián, ahora llamada de Santa Ana, en Las Radas.

Respecto a su patrimonio natural, cuenta con ejemplares centenarios de sabinas (Juniperus thurifera), entre las que destaca La Enebra, de Sigueruelo, un ejemplar enorme con un perímetro de tronco de 7 metros. Las sabinas simbolizan mejor que ningún otro árbol la resistencia a la adversidad y la persistencia, tratándose de un árbol muy rústico que crece bien en climas extremos. Tiene un crecimiento muy lento y es longevo, encontrándose ejemplares de más de mil años.

La ruta que se describe es una mezcla de la de Los Lavaderos y principalmente de la del Río Caslilla. Guiados por Victorino, vecino nativo de Villarejo y con segunda residencia, nos acompañan: Julio, Ángel, Fernando, Rafa D. J., Kike y Vicente; saliendo del aparcamiento de Siguero, a la entrada del pueblo y junto a la Iglesia de San Martín de Tours.

Tras andar unos metros por la ruta de Los Lavaderos, dejamos el camino y campo a través nos lleva a la Dehesa de Siguero y Sigueruelo, entrando por una puerta falsa (solo conocida por vecinos autóctonos), donde nos estrenamos en contemplar grandes y viejos ejemplares de sabinas y metros antes de la salida; un abrevadero del que surte un pequeño chorro de agua.

Seguidamente salimos de la dehesa por la puerta principal y entramos en el núcleo poblacional de Sigueruelo, por la c/. de La Dehesa y luego c/. Costanilla; para ver una fuente con placa que recuerda al profesor Gilvert, otra fuente-pilón, una señalización de la Cañada Real Soriana Occidental, y la Iglesia de San Sebastián; cuyos orígenes se remontan al siglo XVI.

Desde aquí salimos por la señalizada Senda del Caslilla, que discurre en su totalidad dentro del Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama, además de estar incluida dentro de la Red Natura 2000, como Zona de Especial Conservación Sabinares de Somosierra. Visto un antiguo puente de madera, pasamos bajo la N-110 y en la bifurcación, tomamos a siniestra; siendo el ramal de la derecha por donde regresaremos y donde a pocos metros está La Enebra.

Durante un kilómetro en el que se alcanza la máxima altura del recorrido, la senda ha desaparecido por un nuevo camino abierto para el acceso a las parcelas de reagrupación que se asignaran, viendo una baliza que intentamos colocar para hacerla visible, llegando finalmente al entronque de la senda que bien de Casla, punto señalizado y del que continuamos ligeramente de frente.

Viendo balizas de confirmación llegamos a otro desvío señalizado, en el que proseguimos por la izquierda, senda confirmada por más balizas, que pasa bajo unos bonitos cortados, antes de llegar al desvío de la Cueva de la Mora; cuyo acceso es posible, pero aconsejo llevar repelente de mosquitos. Pocos metros más adelante se presenta la vista del Abrigo de Cabeza Hermosa.

Seguidamente está el acceso a la Cueva del Ranchón, en el que han instalado una cadena, que puede servir de ayuda y confianza para personas con alguna dificultad de equilibrio o vértigo. Ésta cueva es similar a la anterior, pero con una gran entrada en los diez primeros metros; igualmente hay en éstos momentos una gran masa se mosquitos al comienzo de la parte estrecha.


Desde aquí se puede retroceder unos metros para seguir la senda señalizada o continuar por la parte alta, volviendo a encontrarse ambos recorridos luego, en otro punto señalizado y con aviso de peligro por los cortados de gran altura que están a la izquierda. Ahora viene un corto tramo muy vistoso, desde el que se disfruta del valle del Caslilla, con los cortados y desfiladeros que el río ha ido formando a lo largo de los últimos cinco millones de años.

Echando una mirada hacia el sur, se puede admirar la Sierra de Guadarrama y con la vista al frente de curso del río Caslilla y más al fondo la urbanización de Los Cortos, llegamos a otra bifurcación señalizada con panel a Pasil del Moro (tramo de las cuevas) y Casla. Siguiendo a derecha, hay otro desvío, en el que seguimos de frente, tras las balizas de la senda.

Será a partir de aquí donde se presente uno de los tramos más bonitos, por buen camino y escoltado por sabinas centenarias hasta llegar a la milenaria sabina denominada La Enebra

Seguidamente en el desvío, tomamos a izquierda por otro nuevo camino en construcción, para enlazar con la senda de los Lavaderos y finalizar por ella. Pero llegados al entronque de la senda y visto que tenemos a muy poca distancia la Ermita de la Virgen de la Varga, nos acercamos a ella,

tras lo que regresamos para retornar a Siguero, por el trazado de la también señalizada Senda de los Lavaderos, Haciendo eso sí, un pequeño atajo.   

lunes, 4 de agosto de 2025

Estremera, Paseo Urbano

Estremera, Ermita-Cripta del Santo Sepulcro, Centro Cultural Camilo José Cela, Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, Casa Consistorial, Casa de las Columnas, Casas con escudos heráldicos, Parque Europa, Plaza de Toros.

M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: Baja (IBP: 12)   Recorrido: 2,7 km   Ciclable: SI

Tiempo Total: 0:47 horas  Tiempo en Movimiento: 0:32 horas  Altitud mínima: 626 metros  

Altitud máxima: 649 metros    Desnivel positivo: 59 metros    Desnivel negativo: 59 metros

Desnivel acumulado: 118 metros      Fuentes: SI       Sombras: 10%     

Recomendada: todo el año      Realizada: 02-08-2025      Señalizada: NO

Descripción:

Estremera, es un pequeño municipio de 79,1 kilómetros cuadrados de superficie, que lo sitúa en el puesto 16 de la Comunidad de Madrid por superficie. Se encuentra en el extremo sureste, entre los T. M. de Brea de Tajo, Valdaracete y Fuentidueña de Tajo; además de Belinchón y Barajas de Melo, de la provincia de Cuenca, más Almoguera de la provincia de Guadalajara.

Tiene una población en torno a los mil quinientos habitantes, cuyo gentilicio es estremereño, estando comunicado por la ctra M-222, M-238 y M-241. El transporte público lo cubre la línea 351 desde el Intercambiador de Méndez Álvaro o estación sur y otras con Arganda Hospital y el Centro Penitenciario.

El término municipal, forma parte de la llamada Comarca de las Vegas y La Alcarria, junto con los treinta restantes municipios: Ambite, Anchuelo, Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Campo Real, Carabaña, Chinchón, Ciempozuelos, Colmenar de Oreja, Corpa, Fuentidueña de Tajo, Morata de Tajuña, Orusco de Tajuña, Nuevo Baztán, Olmeda de las Fuentes, Perales de Tajuña, Pezuela de las Torres, Pozuelo del Rey, San Martín de la Vega, Santorcaz, Tielmes, Titulcia, Valdaracete, Valdelaguna, Valdilecha, Villaconejos, Villamanrique de Tajo, Villar del Olmo, Villarejo de Salvanés y Valverde de Alcalá.

La presencia humana se remonta al segundo milenio antes de Cristo, según los restos encontrados en la sima de las Yeseras o Cueva de Pedro Fernández, lugar que alberga un poblado de la Edad del Bronce, inicial y medio, conservándose restos de enterramientos humanos y de cerámica campaniforme.

El tesorillo de Drieves escondido en el siglo I a. C. y descubierto al construirse el canal de Estremera, contenía catorce kilos de plata de orfebre de la Segunda Edad del Hierro. Además, los numerosos restos arqueológicos encontrados a lo largo del Tajo, sugieren la existencia de poblados prerromanos y romanos en la comarca; hipótesis apoyada por el paso de la calzada romana que partía hacia el sur desde Complutum, pasando por Caraca y Segobriga.

Durante los periodos visigodo y musulmán se tienen pocas referencias. En el año 1085, todo el actual término municipal pasa a manos cristianas, comenzando a repoblarse y creciendo como aldea de Almoguera, durante la primera mitad del siglo XII. El primer documento escrito el que se menciona Estremera, es del año 1167, en el que el rey Alfonso VIII dona al monasterio y monjes de San Vicente Mártir en Valencia, las aldeas de Fuentidueña y Estremera, de Toledo; donación que no debió llevarse a efecto, pasando de nuevo a la corona.

En 1170 al crearse la Orden Militar de Santiago para luchar contra los musulmanes y defender la frontera frente a los almohades, se le fue dotando de propiedades y la aldea de Estremera le fue entregada en la donación del castillo de Alharilla y su alfoz, por Alfonso VIII en 1172. Tres años después, el Papa Alejandro III, en la bula fundacional de dicha Orden, señala a Estremera como propiedad de ella.

En 1177 durante el sitio de Cuenca, el concejo de Almoguera reclamó por segunda vez ante el rey Alfonso VIII la posesión de la aldea de Estremera, resolviendo el rey a favor de la Orden; en los ambos casos. Más tarde, entre 1179 y 1184, por orden del rey Alfonso VIII y de su esposa la reina Leonor, el Maestre de la Orden de Santiago Pedro Fernández de Fuencalada concedió fuero a los habitantes de Estremera; permitiendo convertirse en villa y tener jurisdicción propia, independizándose de Alharilla.

A principios del siglo XIII, la Orden de Santiago creó la encomienda de Estremera, como parte de su división territorial, uniéndose después Valdaracete, cuya encomienda tenía el nombre de ambas villas. En 1559, Felipe II desmembró la encomienda de Estremera y Valdaracete de la Orden de Santiago, obligando a renunciar a ella a su comendador López de Guzmán y pasando ambas villas a la corona.

En 1559, Felipe II desmembró la encomienda de Estremera y Valdaracete, de la Orden de Santiago, pasando ambas villas a la corona y obligando a renunciar a ella a su comendador López de Guzmán. Luego a finales de 1560, el rey las vende a Francisco de Mendoza, comendador de Socuéllamos, administrador de las minas de Guadalcanal y general de galeras, para saldar una deuda que tenía con él.

Al morir en 1563 Francisco de Mendoza con muchas deudas, sus herederos en 1565 subasta las villas públicamente en Madrid, adquiriéndolas Ruy Gómez de Silva, príncipe de Éboli y consejero de Felipe II. En 1568, Felipe II le nombró duque de Estremera, para equipararlo con el duque de Alba y posteriormente, en 1572 antes de morir, fue agraciado con el título de duque de Pastrana, lugar donde creó su mayorazgo.

Los príncipes de Éboli según escrituras notariales de 1568, pagaron la construcción de la actual iglesia parroquial. A mediados del XVI, ya existía el horno de la puerta del Arbollón y el de los herederos de Pedro Barcala, cuyo pan era famoso por su calidad; así como el vino el aceite y el azafrán de Estremera. También en ese siglo, ya estaba el Hospital de San Miguel, con una capilla anexa y cuatro ermitas, las de Santa María Magdalena, San Sebastián, San Pedro y la de Nuestra Sra. del Rosario.

A partir del siglo XVII, el señorío de Estremera fue heredándose por los sucesores de los príncipes de Éboli, de la casa de Pastrana, hasta que títulos y propiedades pasaron a la casa del Infantado con el V duque. En el siglo XIX las propiedades señoriales y las de la iglesia, son vendidas a particulares tras las desamortizaciones civiles y eclesiásticas.

El título de Duque de Estremera también se fue transmitiendo hasta que se perderse en el siglo XIX, siendo rehabilitado en 1913 por Alfonso XIII; y actualmente sigue ostentándose.

El paseo se inicia en la Plaza de Puerta de Viñas, donde está la parada de autobús viniendo de Madrid y se puede estacionar, punto de entrada por la ctra M-222 en la parte norte del pueblo, viendo en el pequeño parque el escudo de la localidad y acercándose a la contigua Plaza de la Casa Nueva, para ver la Casa de Don Esteban, edificio en ruinas; que aún mantiene unas estupendas rejas.

Regresando a la carretera y Av. Luis Romeo Mateos, se sigue al Este tras la indicación al cementerio, que está después de cruzar el arroyo de Valverde, por un puente de hierro. Sobre el centro y a la izquierda del campo Santo está la Ermita-Cripta del Santo Sepulcro; socavada en el cerro en las dos últimas décadas del siglo XVI, para guardar la imagen del Cristo muerto.

Retornar hasta poder girar y subir a la c/. de Laderas, por la que se llega primero a un mirador y seguidamente el Centro Cultural Camilo José Cela

A continuación, se pasa por la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, declarada Bien de Interés Cultural por la CAM. Levantada en el s. XVI es de estilo renacentista y consta de tres naves sobre pilares compuestos y arcos de medio punto; con cubierta de la nave central de bóvedas vaídas y las laterales de bóvedas apaineladas.

El retablo del altar mayor es barroco de principios del siglo XVII. Comparte habitáculo con un cuadro de la escuela veneciana del XVII que representa el Santo Entierro. Además, también contiene un magnífico órgano, obra de Pedro Liborna Echavarría, terminado en el año 1716 y restaurado por la Comunidad Autónoma de Madrid en 1994.

La iglesia acoge la Capilla de San José, cuyo diseño como los detalles decorativos, con huellas herrerianas, avalan que fuera diseñada por el arquitecto de Felipe II o su discípulo Juan Gómez de Mora. La capilla tiene un bello retablo plateresco de la escuela toledana, considerado como una de sus joyas.


Seguidamente se baja hasta la Plaza de Don Juan Carlos I, espacio configurado a mitad del siglo XVI, fecha en la que se construyeron los dos edificios más representativos del pueblo; la Iglesia y el Ayuntamiento. Es el centro de la vida social del pueblo donde se instala el mercado semanal y hasta se celebraron corridas de toros; en éstos momentos se encuentra en obras de remodelación.


La Casa Consistorial, data del siglo XVI y mantuvo su estructura durante cuatro siglos, hasta su remodelación en 1980, conservándose del original, solo su arcada con columnas renacentistas de estilo toscano; que se caracterizan por su simplicidad y robustez.

Volviendo sobre lo andado, se tuerce por c/. de la Iglesia, viendo varias casas solariegas con sus escudos, como la Casa de las Columnas o de Camacho (nº 5 y 7), que fue un antiguo palacio con una portada renacentista de finales del siglo XVI y unas meritorias balconadas de forja que perteneció a los Duques del Infantado.

Hacia final de la misma calle están situados dos edificios de finales del siglo XIX: en el nº21 una casa de aires victorianos y unos metros más adelante, en el nº12, la casa de D. Matías Martínez-Aedo convertida en casa rural.

En la Plazuela de San Isidro, se encuentra la casa de finales del siglo XIX de D. Gregorio Barcala (sin identificar), y en el nº2 con el blasón del linaje; la antigua casona solariega de los Mejía, de mediados del siglo XVII.

El paseo sigue por c/ del Santo y c/. Don Bernardo Montejano, girando luego por el Callejón del Prado con escalones, para llegar al Parque Europa; con una fuente ornamental bajo pérgola, columpios, balancines, toboganes, máquinas de ejercicio físico y fuente de agua potable. En la salida de caminos hay una señal del Camino Natural del Tajo y metros más adelante una del Camino de Uclés.

Prosiguiendo al norte por la c/. Don Manuel Martínez Aedo y carretera M-241, en el tercer desvío a izquierda (c/. del Eruelo), lleva al Consultorio Médico y Punto Limpio; y finalizando el remonte, a la izquierda ocupa el nº 35, otra antigua casa con escudo de armas.

Poco más arriba en la bifurcación de calles, se encuentra en la reducida isleta, un monumento con las banderas de las autonomías de España y en el mástil, la enseña nacional, 

quedando el cuartel de la guardia civil, en la calle de la derecha y a pocos metros. El paseo sigue de frente por la c/. Dr. Manuel A. del Olmo Millán, por la que se llega a la Plaza de Toros.

Girando a derecha se sale a la Av. de España y siguiendo hacía las afueras, se llega hasta la confluencia, donde hay un pedestal con el nombre del pueblo. Continuar a derecha por la ctra M-222, dejando a izquierda la calle que lleva a la zona deportiva, con Polideportivo, piscina, campo de futbol, pista de tenis y padel; finalizando seguidamente en la parada de autobús.