miércoles, 7 de marzo de 2018

Manzanares, El Elefantito, Lagunilla de El Yelmo

Manzanares el Real, El Tranco, El Tamboril, El Indio, El Alcornoque del Bandolero, Collado de la Cueva, PR-M1, El Caracol, El Risco del Ofertorio, La Gran Cañada, GR-10, Collado de la Pedriza, El Elefantito, Senda Maeso, El Yelmo, La Lagunilla de El Yelmo, Senda Carboneros.


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 30 minutos
Recorrido: 11,9 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 945 metros / Bajada: 945 metros / Acumulado: 1.890 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 07-03-2018



Descripción:
Con ganas de volver a ver, la magnifica escultura de; El Elefantito y descubrir la Lagunilla de El Yelmo, que nunca he visitado. Diseño la ruta aprovechando una senda desconocida, que hay por detrás del roquedal de El Indio.
Entre vacaciones, lesiones y obligaciones, sólo consigo; que sea Enrique el único acompañante al trayecto. En el cual sólo tenemos claro; que vamos a ver agua.

Despegamos del aparcamiento situado en El Tranco (984m), en dirección Norte, por la callejuela que deja el restaurante Casa Julián, a la izquierda y al final, giramos a la derecha (por la izquierda haremos el regreso). 

Marchamos por la senda que lleva al Collado de la Cueva, pasando por la praderita donde está la pequeña roca conocida como; El Tamboril.
Sobre tierra encharcada, vamos ganando altura hasta el desvío (0,81km), un poco antes del roquedal de, El Indio.

Dejamos la senda principal y nos aventuramos, por otra más pequeña, que parte a la izquierda; y que según parece llega hasta la Gran Cañada. En principio bastante visible y fácil de seguir, pero nuestra alegría se desvanece al medio kilómetro; pues el barranco se hace intransitable.
Aunque tenemos experiencia en terrenos similares, hoy están las piedras mojadas y vemos muy peligroso seguir. Por tanto decidimos con sentido común; que es mejor regresar y otra vez lo intentaremos.
De nuevo en la senda principal, pasamos al pie de; El Indio y El Alcornoque del Bandolero.

Árbol singular, de alrededor de cuatrocientos años, que su persistencia ha conseguido enraizar entre la roca; y gracias a su apartada situación ha sido respetada su corteza y no la extraído para su aprovechamiento. Y como no; en torno a él gira una leyenda, que cuenta que el famoso bandolero Pablo Santos, escondía su botín en las grietas que las raíces habrían en la piedra.

Nosotros no perdimos un segundo en buscar, pues creemos que muchos lo habrán intentado, y tal vez, si fue verdad; ya se habrán llevado el pillaje. 
Conseguido el Collado de la Cueva (1:50h - 2,93km), estamos pisando el PR-M1; senda reina que recorre La Pedriza, partiendo desde el pueblo.

Continuamos por el bien señalizado camino, trepando en algún que otro paso y llegamos a un  estupendo prado situado a la izquierda. Por donde se accede a la Cueva del Ave María; que hoy no visitamos.

A continuación pasamos junto a, El Caracol y posteriormente, rozamos el Risco del Ofertorio –una gran roca rectangular-. Y por fin llegamos al Cordel de la Pedriza (2:17h – 4,15km). Estamos en el Este, del tramo más ancho de esta vía pecuaria; conocido como La Gran Cañada. Recorrido compartido por el GR-10.

Seguimos por éste amplio espacio, al oeste y dejamos a la izquierda, el lugar por donde deberíamos haber aparecido, su hubiéramos atravesado el barranco, en el que tuvimos que retroceder. A continuación, llegamos al Collado de la Pedriza, donde paramos un rato, para reponer fuerzas.

Tras la corta parada, reanudamos la marcha, localizando el desvío a la derecha que nos llevará al primer propósito de hoy, El Elefantito (3:05h - 5,95km). La senda sin dificultad alguna, hoy presentaba tramos congelados, que nos obligo a moderar el ritmo.

Luego de fotografiarnos, continuamos hasta entroncar otra vez con el PR-M1 (6,68km). Repitiéndo otra vez al Norte y remontado por el ¡¡arroyo!! Si digo bien; pues hoy, la senda es un río, que hace aún más difícil superar, el ya de por sí exigente itinerario.

Logrado el desvío al Yelmo (4:10h - 7,58km), abandonamos el "PR", también conocido como Senda Maeso, y nos dirigimos a la enorme masa granítica, arribando a la Pradera del Yelmo (8,33km) en diez minutos y habiendo alcanzado la máxima altura del recorrido, 1.580m, unos metros antes.

Enlazamos con la Senda Carboneros y una vez dejado atrás El Yelmo, parte a la diestra un rastro, que termina en la Lagunilla del Yelmo (4:40h – 9km). Aunque normalmente suele estar seca, en estas fechas era de esperar que tuviera agua; pero rebasó nuestras expectativas, estando pletórica.

Salimos en dirección Sureste y en trescientos metros, estamos de nuevo en la senda principal. Por la que bajamos vertiginosamente hasta la explanada de La Gran Cañada, en su lado Oeste (5:00h – 10km). Proseguimos en el mismo sentido –dejando a la derecha, el gran sendero GR-10; que se dirige a Canto Cochino-. 

La pendiente se suaviza, al igual que el suelo que pisamos; lo que no cambia, es que nuevamente volvemos a pisar agua; que aprovecha la senda, para deslizarse cuesta abajo.

Y así, sin más complicaciones, terminamos el recorrido; que nos ha brindado alguna sorpresa inesperada.

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