Valsaín, Cerro de Matabueyes, Cruz de la Gallega, Cordel de Santillana, Camino de Santiago de Madrid, Rancho Santillana, Cañada Real soriana Occidental, Cabeza Grande, Camino a Cabezagatos, Pista Forestal de la Fuente de la Reina, Arroyo del Meadero, Cerro del Picadero, Arroyo del Guindo.
M A P A P E R F I L F O T O S Track KML W I K I L O C Análisis IBP
Tipo de
Ruta: Circular -- Dificultad: M
/ A (IBP: 91) -- Recorrido: 21,7 km -- Ciclable: NO
Tiempo
Total: 5:14
horas -- Tiempo en Movimiento: 5 horas
Altitud
mínima: 1.163 metros -- Altitud máxima: 1.526
metros
Desnivel
positivo: 945 metros -- negativo: 942 metros --
acumulado: 1.887 metros
Fuentes: NO -- Sombras: 50%
-- Recomendada: todo el año
Realizada: 09-10-2021 -- Señalizada: NO
fotos de Santiago --- mis fotos
Descripción:
El Rancho de Santillana o Iturbieta, en las proximidades de la
llanura segoviana, se desmorona irremediablemente; a pesar de las muchas voces
que han pedido su restauración. La hacienda, era parada obligada de las manadas
de ovejas que hacían la transhumancia (viaje que hacían dos veces al año),
entre los valles del sur, donde pasaban los inviernos hasta los verdes prados
de las montañas norteñas; donde aliviaban el calor del estío.
El
amplio complejo, adornaba la Cañada Real
Soriana Occidental y era donde se marcaban y esquilaban los rebaños por más
de doscientas tijeras excelentemente manejadas; en los encerraderos que median
en torno a 40 x 14 metros. Tenía cabida para más de quince mil cabezas y pasaba
por ser uno de los más famosos esquileos de España.
Aparcado
el vehículo en la c/. Carretera de Robledo de Valsaín, pueblo perteneciente al
municipio del Real Sitio de San Ildefonso, salgo del pueblo en compañía de
Santiago y su perra Lola. Iniciado el descenso de la calzada, la dejamos y nos
desviarnos a la izquierda, pasando junto a una granja, llegando luego a las
proximidades de la carretera que hemos dejado antes, cruzamos el arroyo de Valparaíso (seco) y nos adentramos en el
bosque.
Después de un corto zigzagueo, salimos a una pradera y cercano al muro de piedra la senda atraviesa un jaral, hasta llegar a una puerta accesible; demás de un paso abierto en el muro. Desde aquí y con la vista arriba del Cerro de Matabueyes, nos lanzamos a su conquista.
Alcanzada la cima (3;7km – 1.483m), disfrutamos de las vistas y descendemos al cruce de caminos de la Cruz de la Gallega; pasando por otro paso al efecto en el muro, al estar la puerta cerrada. Tomando dirección oeste, descendemos hasta entroncar con el Cordel de Santillana y Camino de Santiago
por el que seguimos a la derecha, transitando unos metros por un buen vistoso tramo de la Calzada Romana vía XXIV. Luego pasamos junto a un humedal que es refugio de anfibios y un abrevadero muy rudimentario para el ganado, pero muy agradecido por Lola.
La
entrada en el T. M. de Segovia, la hacemos en el paso señalizado de la vía
romana y seguidamente, avistamos los muros de la famosa hacienda del Rancho Santillana (7,8km). Recorrido su interior, nos
impresiona las grandes dimensiones y nos entristece la decadencia en que se
encuentra.
Modelo de
los ranchos de esquileo, fue mandado construir por Ignacio de Arizcun, marqués
de Iturbieta, en 1745, bajo el mandato de Felipe V; tomando su nombre de una
cercana venta. Las distintas construcciones se articulan en torno a un gran
patio central. La estancia más amplia, conocida como rancho, era donde se
esquilaba a las ovejas. Antes se las arrejuntaba para que sudasen y con el
calor, se ablandase la lana y facilitase el corte.
El
vellocino se almacenaba en las lonjas hasta que pasase a los lavaderos y
esquiladas las ovejas, eran marcadas con un hierro en la peguera. En torno al
mes de mayo, la hacienda vivía la mayor actividad, con más de trescientas
personas; lo que obligó a construir diferentes estancias como dormitorios,
comedor, cocina y panadería.
La
actividad ovejera del rancho desapareció a mediados del siglo XX, siendo
subastado en la Segunda República; pasó a propiedad particular y luego volvió a
titularidad pública, que no sirvió para conservarlo.
Fuera
del recinto, enlazamos con la Cañada Real Soriana Occidental, (8,7km) segunda más larga después de
la Soriana Oriental y la seguimos con dirección suroeste; virando
después al sur. Sobre los (10,1km), en
la bifurcación dejamos la vía pecuaria y atacamos el ascenso al cerro de Cabeza Grande que pisamos dos
kilómetros después; con su vértice geodésico y restos de trincheras y puestos
de tiro de la guerra civil.
Con
dirección Este, descendemos a un colladito y librada la alambrada por un paso
habilitado, giramos a derecha para ir en busca de los restos de la Casa de
Cabezagatos,
encontrando que ya no están ¡ni los restos! solo queda la zona cercada.
Seguimos el buen Camino a Cabezagatos
hacia el Este y haciendo un atajo en una curva del trazado; nos reencontramos
con él, pero asfaltado.
Poco después lo dejamos y girando a izquierda pasamos por la zona de El Berrueco, donde hay otro humedal también con anfibios y más arriba un comedero de buitres, de los cuales sobrevuelan cuatro. El camino/senda nos lleva al encuentro de nuevo, del Cordel de Santillana y Camino de Santiago de Madrid;
pasando seguidamente junto a la antigua ubicación del Refugio de Pastores y llegando a la pista forestal de la Fuente de la Reina (17km – 1.521m), punto más alto de la ruta. Cruzada la pista e ignorando el Cordel y Camino de Santiago, seguimos al Este (ligeramente a la izquierda) y por un aceptable camino donde vemos un poste indicativo del cruce que hemos pasado, enfilamos un kilómetro con fuerte pendiente de hasta el 36%, que nos deja en el arroyo del Meadero.
Tomando seguidamente en la bifurcación, el ramal de la izquierda subimos hacia el Cerro del Picadero cuya coma no pisamos y cruzado un regato y el arroyo del Guindo; pasamos una puerta/barrera y regresamos a Valsaín, finalizando el largo recorrido.















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