miércoles, 9 de diciembre de 2020

Guadarrama, ruta 06 Embalse de las Encinillas, Vereda del Agua, Cerro de los Álamos Blancos

Guadarrama, La Jarosa, Embalse de las Encinillas, Las Conejeras, Vereda del Agua, Arroyo de la Jarosa, Fuente del Arroyo de las Chorreras, Pradera de los Reajos, Fuente/Pilón de los Reajos, SL-MG 02, A. S. nº 143 Pino de La Pinosilla, Cerro de los Álamos Blancos, Arroyo de Matalachina, Collado del Cebo de los Lobos, Arroyo del Picazuelo  

M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular -- Dificultad: Media (IBP: 60 -- Recorrido: 12,7 km Ciclable: NO

Tiempo Total: 4:19 horas -- Tiempo en Movimiento: 2:59 horas

Altitud mínima: 1.038 metros -- Altitud máxima: 1.503 metros  

Desnivel positivo: 673 metros -- negativo: 698 metros -- acumulado: 1.371 metros     

Fuentes: SI -- Sombras: 80% -- Recomendada: Todo el año

Realizada: 07-12-2020 -- Señalizada: NO

           

Descripción:

Nota: la ruta obliga a saltar un muro de piedra en torno a 1/1,5 metros de altura. 

Como no todo puede ser subir dosmiles, hoy el grupo nos conformaremos con adentrarnos en La Jarosa, donde resguardados en parte del fuerte viento que castiga a toda la península, disfrutaremos del gran pinar, veremos la chorrera del Arroyo de la Jarosa y descubriremos varias de las muchas fuentes que calman la sed del ganado que pasta por aquí.

Buscando un punto menos frecuentado para iniciar la ruta, llegamos al aparcamiento del parque de aventuras Forestal Park Madrid, en torno al Embalse de las Encinillas y rodeado parte de éste, deberíamos haber salido cómodamente del recinto, según tenía previsto y visualizado en Google Earth. Pero a lo hecho pecho, saltamos el muro por el lugar más propicio y por el estupendo camino nos dirigimos al túnel bajo la autovía A6; a la salida giramos a siniestra y llegamos al cruce de Las Conejeras.

Del múltiple cruce de caminos y sendas, elegimos a la derecha la SL 05 La Jarosa por las Trincheras, pero el ramal de sentido inverso, que comparte la Vereda del Agua; antiguo camino de la primera canalización a Guadarrama. Por el bonito trayecto desde el que se avista el Embalse de La Jarosa y en la única bifurcación que se presenta, tomamos a la izquierda y nos acercamos a ver la pequeña chorrera del Arroyo de La Jarosa; que se forma precisamente aquí al unirse las aguas del Arroyo de los Álamos y el Arroyo de las Chorreras.

Siguiendo este último pasamos junto a los restos de las Casas de los Resineros, llegamos a la pista asfaltada por la que cruzamos el arroyo y vemos la Fuente del Arroyo de las Chorreras (2,65 km) junto a la Pradera del Horcajo, continuando a la izquierda y superando el cercado de este espacio, dejamos la calzada y por el camino de tierra ascendemos en dirección noroeste; a la Pradera de los Reajos.

Alcanzada la pradera donde pastan unos ponis, seguimos rectos al norte y junto a la senda está la Fuente/Pilón de los Reajos (3,55 km) y será desde esta pradera hasta la siguiente; un tramo inferior al kilómetro, donde tendremos que sufrir una pendiente media del 19% y máxima del 36%.

Cruzado el camino que atraviesa la planicie y toda ella, en la parte de arriba y a la izquierda (4,40 km), parte un sendero señalizado como SL 02 Álamos Blancos, por el que seguimos llegando en diez minutos a la zona de La Pinosilla, donde abundan buenos ejemplares de pino albar y entre ellos destaca; el Pino de la Pinosilla (4,90 km), árbol singular nº143 de la CAM que supera los doscientos cincuenta años.


Viendo también a pocos metros la Fuente/Pilón continuamos por la estrecha senda señalizada y tras cruzar un regato subimos hasta el Cerro Álamos Blancos (5,5 km – 1.503m), máxima altura del recorrido en cuyo entorno hubo una gran posición republicana de la guerra civil, de lo que quedan testimonio en sus trincheras y puestos de tiro.


Desde aquí bajamos con dirección sur atajando monte a través, hasta la pista asfaltada en el punto que cruza el Arroyo de Matalachina y andados unos metros a la derecha remontamos hasta el Collado del Cebo de los Lobos, donde haciendo una maniobra izquierda/derecha, seguimos una vereda que entre jaras pringosas nos lleva a un descubierto y bifurcación, en la que proseguimos de frente.

A continuación, vadeamos el Arroyo del Picazuelo (6,8 km) y esperando un camino cómodo –como años atrás- resulta que las jaras cervunas se han adueñado de tal manera, que hace imposible el caminar; por lo que optamos por acercarnos al arroyo y localizado un punto donde cruzarlo, lo salvamos y enlazamos con la senda que anteriormente despreciamos en la bifurcación. 

Pero no acaban las complicaciones, pues la senda se funde con el arroyo o el arroyo con la senda, el caso es que hoy no necesitamos barca ¡pero cuidado! En ciertos periodos de grandes lluvias o deshielo, pueden ser complicados este paso; exceptuando claro está, a los amantes de caminar por el agua.

Así pues, vadeado varias veces el Arroyo del Picazuelo, por fin la senda se hace decente y pasando por el punto donde se unía el camino que tuvimos que abandonar, vemos que efectivamente elegimos la mejor opción; pues en este extremo también está impracticable y cubierto de jaras. En la siguiente bifurcación, giramos a la izquierda, volvemos a cruzar el arroyo dichoso varias veces más y por buena pista andamos kilómetro y medio hasta entrar (9,50 km) en zona despejada y cruce de sendas-caminos.

Girando en la misma entrada tomamos dirección sur terminando hacia el Este hasta llegar a otra bifurcación (10,30 km), donde torcemos a siniestra y volviendo a pasar sobre el Arroyo de la Jarosa subimos hasta el cruce de Las Conejeras (11,1 km); desde el que ya solo nos queda desandar el tramo andado al principio, volviendo a disfrutar del salto del muro para entrar en el parque de aventuras y finalizar el entretenido paseo.


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