Riópar, La Casa de la Noguera, arroyo de Roblellano, Sendero Casa de la Noguera - río Mundo, arroyo de la Empalizada, ctra ABR-03, Senda circular del Nacimiento, Mirador 2, cascada, río Mundo, aparcamiento y Centro de Recepción, Senda de la cueva, Cueva de los Chorros, Senda del Nacimiento a Riópar, GR-66 tramo 4.
Tipo de Ruta:
Circular Dificultad: Alta (IBP: 68) Recorrido: 15,3 km Ciclable:
NO
Tiempo Total: 4:52
horas Tiempo en Movimiento: 4:17
horas Altitud mínima: 938 metros
Altitud máxima: 1312
metros Desnivel positivo: 813 metros Desnivel negativo: 813 metros
Desnivel acumulado: 1626
metros Fuentes: SI Sombras:
70%
Recomendada: todo el
año Realizada: 15-03-2023 Señalizada: NO
Descripción:
Nota 1: la ruta es ciclable excepto el ramal a la Cueva y
el tramo del aparcamiento a la cascada junto al río.
Nota 2: el acceso al aparcamiento, desde el que la ruta supone algo más de dos kilómetros, está restringido a cien vehículos y seis autobuses, teniendo que abonar cuatro euros por vehículo sólo en días festivos y fines de semana, pudiéndose hacer telemáticamente o presencialmente con tarjeta.
El Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima; es un <<pequeño>> espacio de algo más de diecinueve mil hectáreas, que limita con el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las
Villas (el más grande de toda España) y donde; de
la Cueva de los Chorros, emana el río Mundo.
La zona está comprendida por grandes macizos
calizos o karst (calares), que forman montañas de cimas aplanadas, siendo la
del Calar del Mundo, las más significativa con una extensión de veintidós
kilómetros y una media de cuatro a cinco de ancho. Otro accidente geográfico
que se da, son las dolinas o torcas, depresiones redondeadas que actúan como
embudos; que recogen el agua y la introducen en el interior.
Tras recorrer la red subterránea, el agua emerge
como en el caso de la Cueva de los Chorros, dando lugar en éste caso al
nacimiento del río Mundo, produciéndose en momentos muy puntuales (tiene que
darse tres hechos: que haya nevado, que hay llovido mucho y que seguidamente
haga calor, para derretir la nieve) el fenómeno conocido como el reventón; una explosión
de agua que inunda el normal curso del río.
Éste espacio fue el primero en protegerse en el
año 1998, con el nombre de Refugio de Pesca de los Chorros del río Mundo. Además del paisaje singular
de lugar más representativo del Parque Natural, es también la zona con mayor
número de especies florísticas protegidas. Igualmente, se trata de un tesoro
geológico, una excelente muestra de los procesos kársticos que imperan en este
relieve calizo.
La ruta se inicia a dos
kilómetros del pueblo, por la ctra CM-3204, en el conjunto de viviendas de La Casa de la Noguera, donde se pueden
estacionar varios vehículos.
Con dirección oeste y atravesado el grupo de casas y, después de pasar junto a su lavadero,
se cruza el arroyo de Roblellano y girando al sur, se sigue el muy bien definido Sendero del río Mundo de Casa Noguera, entrado ya en zona protegida
del P. Natural;
La senda transita entre
encinas y pinos, acercándose a metros del río Mundo, después de haber
desembocado (1,8km) en un buen camino. Pasada una vivienda en ruinas y
con una buena vista de varios picos y el Calar del Mundo, se gira a izquierda (3km) en
zona despejada; pasando poco después sobre el arroyo de la
Empalizada.
Seguidamente y estando en la
zona de Haza de la Sabina, frente a una casa que
queda a la izquierda, hay que torcer a la diestra, aparentemente sin senda,
haciéndose visible; metros después. Luego se ensancha y pasando junto a una fuente con agua y otra seca, se conecta con un
estupendo camino que enlaza con el de acceso al Cortijo
de los Chorros; que seguidamente se verá abajo.
En breve, se llega a la carretera
ABR-03 (4,9km), de acceso al Centro de Recepción y aparcamiento,
siguiendo por su arcén, separado por balizas de protección; al pie de las
paredes rocosas. Metros después, en vez de bajar hasta el aparcamiento, la ruta
sigue a derecha la indicación a las Calderetas;
en sentido inverso a la señalización oficial, por un acondicionado y peatonal
camino.
Pasando sobre un arroyuelo,
viendo alguna cueva, el recuerdo al primer centenario del guarda forestal y diversos
letreros con avisos, se llega al segundo
mirador (en el sentido oficial), al que se sube después de trescientos
metros, con bastantes escalones y una pendiente del 75%; pero vale la pena, las
fotos y video lo demuestran.
De nuevo en la senda, se
prosigue hacia el primer mirador,
pero el acceso se ha cerrado por fragilidad del terreno, por lo qué vista la
caída del agua desde ochenta metros, se baja y accediendo a las dos pasarelas
existentes, se disfruta de la hermosa cola de caballo en la segunda cascada.
La senda desciende
rápidamente, alternando escalones y camino, muy cerca del río hasta dejado de
ver, se salva el arroyuelo antes mencionado, por una pasarela metálica o piedras
al efecto; antes de llegar al aparcamiento
y Centro de Recepción (7,1km), donde se presenta la
opción de regresar por el mismo camino andado o pasar al otro lado del río.
En éste caso y puesto que se
quiere subir a la cueva, se cruza el seco cauce del río Mundo, dado que poco más arriba el agua se filtra en el
subsuelo, para volver a salir a superficie en unos cientos de metros más abajo.
Por tanto, salvo en ocasiones de crecida donde el subterráneo es sobrepasado
por el caudal, se puede acceder llegar al ramal de la cueva y senda de regreso
por el margen derecho.
Antes de cruzar el cauce un
letrero avisa de que el acceso a la cueva está restringido, siendo obligatorio
llevar arnés, casco y anclaje; caso adentrarse en la cueva. Metros después está
el desvío de en principio, una buena senda, eso sí; con pendiente media del 24%
y rampa de hasta el 48%, hasta lo que he denominado el mirador (8,1km); una
roca donde se produce una pequeña bajada. Antes también se dispone de alguna vista de
la cueva y se encuentra un caprichoso tronco cruzado en la senda.
Desde aquí queda medio
kilómetro, por una estrecha senda, siendo los trescientos primeros metros muy
llevaderos y será en el tramo final donde hay que pensarlo si continuar hasta
el final. Antes éste tramo tenía unas cadenas como ayuda y desde mayo del año
pasado, se retiraron y colocaron unos anclajes para pasar una cuerda y asegurar
el expuesto paso, no apto para personas con vértigo.
Como siempre, superada la
dificultad y una vez en la entrada de la Cueva
de los Chorros (8,7km), se alcanza el punto más
alto de la ruta y el momento y lugar es inenarrable.
La boca de la cavidad de
la que mana el río tiene unas extraordinarias dimensiones: quince metros de
ancho por veinte y cinco de alto, encontrándose toda la extensión hasta ahora
treinta kilómetros explorados (estimándose que su longitud total se duplique);
bajo el Calar del Mundo, una meseta llena de dolinas y simas por las que se
filtran las nieves y lluvias.
Una vez en la bifurcación junto al cauce seco (en éstas fechas), se
prosigue a derecha cómodamente, entre un frondoso bosque de rebollos y pinos
principalmente, además de algún tejo, acebo y otras especies arbóreas. La fauna
que abunda son buitres, ardillas y la pequeña lagartija de Valverde, en peligro
de extinción.
Después, cuando la senda se
acerca totalmente al río, hay una opción de cruzarlo y tras un kilómetro con
el acompañamiento de rumor del agua, se llega a una bifurcación (12km), cuyas ambas sendas vuelven a unirse más adelante; continuando en éste caso por
el camino de la derecha. Una vez unificados los caminos, se vuelve a transitar
cercano al río y se cruzan dos pequeños arroyos.
Una vez vista las ruinas de
una casa al otro lado, se llega al encuentro (14,3km), con la senda GR-66 en su tramo 4, señalizada por el Club de
Montaña Sierra de Alcaraz y compartiendo trazado, se vuelve a cruzar el río Mundo por una
especie de embalse. Luego por un
ancho camino y vistas de la aldea donde se comenzó,
se vuelve a cruzar el arroyo de Roblellano y seguidamente se deja el GR para torcer a izquierda, al
mismo tiempo que se sale del Parque Natural y se remonta hasta finalizar la impactante
ruta.