jueves, 12 de julio de 2018

Sierra de la Pinilla y Cebollera Vieja

Puerto de la Quesera, Cuerda de la Pinilla, Collado de Prado Llano, Calamorro de San Benito, Collado de San Benito, Cerro del Aventadero, Las Peñuelas, Portillo del Lobo, Pico del Lobo, Alto de las Mesas, El Cervunal, Los Picachos, Collado de la Chana, Reajo del Puerto, Peña Cebollera Vieja, Sierra Cebollera, Cabeza del Tempraniego, Somosierra.


M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Lineal
Tiempo estimado: 8 horas 10 minutos
Recorrido: 22,7 km
Dificultad: Alta
Desnivel: Subida: 1.221 metros / Bajada: 1.485 metros
Recomendada: Primavera y Otoño
Realizada: 09-07-2018  



Descripción:
El vicio de hacer las rutas circulares o en su defecto lineales, obliga a veces a rutas muy exigentes, llevando como consecuencia, la dificultad de acompañantes. El itinerario propuesto, es andar la Cuerda de la Pinilla y casi la mitad de la Sierra de la Cebollera. Gracias a unos pocos incondicionales del grupo, más la captación en el Gmsma y una nueva incorporación; nos hemos reunido 10 valientes y 2 colosas, que soportaron el trayecto y dieron ejemplo de sufrimiento.

El punto de encuentro fue el pueblo de Somosierra y un microbus nos traslada al Puerto de la Quesera (1.715m), donde iniciamos la ruta pasadas las diez de la mañana. Con rumbo Suroeste y subiendo por el  Lomo de las Caseruelas, ganamos un primer cerro, bajamos al Collado de Prado Llano y alcanzamos el cerro, Calamorro de San Benito (0:41h - 2,08km – 1.872m).

Dejando a nuestra izquierda, la gran depresión que da origen al nacimiento del Río de las Veguillas, descendemos al Collado de San Benito (1.793m) y remontamos hasta el Cerro del Aventadero (1:22h – 3,93km - 2.006m). Un pequeño respiro, nunca mejor dicho, porque como dice su nombre; se mueve un viento que agradecemos.

Sin perder cota, seguimos subiendo hasta Las Peñuelas (2.215m) y una cortísima tregua, nos lleva al Portillo del Lobo, desde el que rematamos la cumbre del Pico del Lobo (2:18h – 6,68km - 2.274m); donde nos trajinamos el primer tentempié y gratificamos con las esplendidas vistas; ecepción echa de ver las ruinas del remonte abandonado.

Continuamos ahora por el Macizo del Pico del Lobo – Cebollera, con un perfil de diente de sierra, que perdiendo altura, nos hace pasar por el Alto de las Mesas, dejado a nuestra diestra; desde el que se obtiene la mejor perspectiva de la Estación de Esquí de La Pinilla. Posteriormente damos de lado a, El Cervunal (8,15km – 2.196m) y transitamos por una atractiva senda, que lo circunda a pocos metros de la cresta. 

Un kilómetro más con altibajos, nos acerca a Los Picachos (2.123m); desde el que nos precipitamos hasta el Collado de la Chana (3:53h - 10,9km). Habrá que subir aún el repecho del Reajo del Puerto y bajar a la cabecera de la Solana del Horcajo (12,8km – 1.816m); para dar comienzo a la escalada que nos aupará a la Peña Cebollera Vieja. Será algo más del kilómetro y medio de dura ascensión, con rampas del 40%, que sumado al esfuerzo acumulado, lo hace más angustioso todavía.

Poco a poco, cada cual a su ritmo, conseguimos coronar el Pico Tres Provincias (5:10h - 14,4km - 2.126m), conocido así por converger aquí: Guadalajara, Madrid y Segovia. El lugar es apropiado para la comida principal y darnos una buena tregua; que todos necesitamos.

Reanudamos la marcha, siguiendo ahora la Sierra de La Cebollera, pasando por el Cerro del Recuenco –inapreciable sobre el terreno- y el cerro de Cabeza del Tempraniego, que tampoco ofrece dificultad. Aunque la mayoría, prefiere seguir el camino e ignorarlo ¡o será que están desertando¿ en la pista que recorre la cumbre, nos volvemos a encontrar con el grupo y efectivamente, dos han desaparecido y al llamarlos por teléfono, dicen que bajan directamente a la pista que hay más abajo.

El grueso del grupo seguimos ganando metros, hasta poco antes (17,5km – 2.009m) del cerro Cuchar Quemado; desde el que nos lanzamos en sentido Oeste, por una senda ocultada por la vegetación y una pendiente sin fin; situada entre La Tolla y Peña Belesar; hasta la pista forestal (18,3km – 1.700m); donde volvemos a reagruparnos.

Ya cómodamente por la pista y “relajados” por no decir otra cosa, seguimos en cada bifurcación el camino que desciende y pasadas unas zetas, vemos la Fuente de Prado Antón (19,8km). Llegando poco después a un buen mirador de la Chorrera de los Litueros. Solo nos queda terminar el tedioso camino, que supone ésta pista; hasta culminar lo que hace ocho horas, era un sueño.

Las cervezas consiguen mitigar y casi olvidar, el esfuerzo que ha supuesto realizar la ruta y en buena armonía nos despedimos; eso sí, con la amenaza de otra nueva aventura al inicio de la próxima temporada.

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