martes, 17 de abril de 2018

Manzanares el Real, Canto Cochino, La Charca Verde



Manzanares el Real, La Pedriza, Canto Cochino, La Charca Verde, Río Manzanares, Puente del Vivero, Senda PR-M18, Puente Cola del Caballo, Puente de las Ranas, Puente de Canto Cochino



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 1 horas 55 minutos
Recorrido: 5,81 km
Dificultad: Baja 
Desnivel: Subida / Bajada: 231 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 16-04-2018



Descripción:

El paseo, se puede iniciar en cualquiera de los tres aparcamientos, que hay en la zona de Canto Cochino, Éste arranca desde el tercero y último; situado a 1.050 metros de altitud. Seguir la pista asfaltada -conocida como, pista de las zetas- se ignora el primer desvío que salva el río por el Puente Cola del Caballo y el segundo; que lleva a la Casa del Vivero. 

Cuando la pista hace un giro cerrado a la izquierda, proseguir de frente, que también está ligeramente alquitranado y extrañamente no hay información que indique a la Charca Verde). En doscientos metros se acaba y allí si se ve la indicación a la gran balsa (0:23h - 1,64km – 1.132m); donde se consigue la máxima altura del trazado.

Desde aquí se aprecia el Río Manzanares en todo su esplendor, sobre un lecho de roca pulida por la acción del agua. Con multitud de pozas y donde una secuencia de cascadas, producen un sonido atronador.

De regreso en la pista, se toma un pequeño sendero con escalones de piedra, que baja por la izquierda hacia el río. Es estrecho, pero bien definido y lleva al Puente del Vivero (1,97km), por el que cruzar el Río Manzanares; para seguir de frente el amplio camino que lleva a la Casa del Vivero.
Tras saltar entre unas piedras, junto a la edificación, la senda se hace visible y viendo las marmitas en el cauce del río; se alcanza La Charca Verde (0:35h - 2,41km).

Las pozas / marmitas / charcas, se forman en los lechos rocosos de los ríos, en zonas algo hundidas, donde quedan atrapadas piedras que arrastra el mismo río. Al no poder salir, el movimiento en remolino del agua, hace que no dejen de dar vueltas, puliendo, redondeando y ampliando la zona deprimida.

Luego de haber conseguido la preciosa vista del río y la amplia piscina natural, se desanda el camino hasta el puente y se prosigue aguas abajo, entre pinos silvestres y pinos piñoneros; sauces, alisos, olmos y álamos. Así como retamas, escobas, torviscos y jaras.

Dejado a la derecha el Puente del Vivero (3,49km) la senda parece perderse, pues existen varios ramales. La mas visible es el PR-M18; pero la más bonita es el rastro pegado al río, algo más lento; pero mucho más atractivo. Después de pasar junto al Puente Cola del Caballo y cuando no es posible continuar junto al cauce, se enlaza con la estupenda senda del PR, del que se pueden ver las marcas en los troncos de los árboles. 

Se pasa junto al Puente de las Ranas (4,62km) que da paso al segundo aparcamiento y se alcanza la bifurcación (1:08h - 4,96km); donde confluyen los PRs: 1, 2 y 18. Hay que girar a la diestra, volver a cruzar el río por el Puente de Canto Cochino (el más largo y estrecho de cuantos salvan el río), siendo el punto más bajo de la ruta (1.026m). 

Sin llegar al primer aparcamiento, virar otra vez a derecha para ver la roca, que según la leyenda urbana da nombre a la zona, situada detrás de los chiringuitos; que se asemeja a la pezuña de un cochino.
Proseguir por la senda que hay cercana al agua, entrar en el segundo aparcamiento y saliendo a la pista asfaltada, se cierra el itinerario.

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