miércoles, 20 de septiembre de 2017

Puerto de Navacerrada, ruta 04 Siete Picos, PR-M 8 (Senda Herreros)

Puerto de Navacerrada, Pradera de Siete Picos, Siete Picos, Ventana del Diablo, Pico Majalasna, Pradera de Majalasna, Senda de los Alevines, Pradera de Navarrulaque, PR-M8, Senda Herreros o Pata de la Cabra, Rocas de Lain, Fuente de los Acebos, Arroyo Pradillo, Riscos de Cueva Lirón y Alto del Telégrafo.


M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: A (IBP: 87)   Recorrido: 13,7 km   Ciclable: NO

Tiempo Total: 5:36 horas   Tiempo en Movimiento: 4:48 horas   Altitud mínima: 1658 metros  

Altitud máxima: 2128 metros   Desnivel positivo: 735 metros  Desnivel negativo: 735 metros

Desnivel acumulado: 1470 metros      Fuentes: NO      Sombras: 55%     

Recomendada: todo el año*     Realizada: 19-09-2017      Señalizada: NO


Descripción:

Se nota que nos hemos reincorporado, descansados y con ganas de superar la temporada anterior, pues tras la ruta exigente de la semana pasada, a Cueva Valiente; hoy vamos a realizar, los Siete Picos y regresar por; el PR-M 8, Senda Herreros, o Senda de la Pata Cabra.

Partimos de los 1.821 metros del puerto, siguiendo la pista asfaltada que lleva a la residencia militar, Los Cogorros. Dejamos el PR-M 8, que sube por la izquierda de la pista de esquí para principiantes y a la izquierda de la puerta de acceso al complejo militar, se inicia propiamente, la Senda Schmid.


Andamos unos metros por ella y en la primera bifurcación, la dejamos, continuando por el ramal de la izquierda, señalado con puntos rojos en los árboles, que nos lleva al extremo Oeste, de la Pradera de Siete Picos (2,32km), punto de encuentro con la Senda Herreros, por la que regresaremos.

Desde la dirección que traemos, giramos un poco a derecha y ascendemos con rumbo Oeste. Y cumpliendo el pacto con Paco, se pone a la cabeza José Luís, marcando el ritmo y persiguiendo el rastro de hitos y algunos puntos rojos, sobre los árboles. Pero la promesa dura poco ¡es que hay algunos componentes! Que parece que en las subidas se les active el turbo.


El caso es que subimos casi doscientos metros, en solo ochocientos de recorrido, para arribar a la cuerda de los picos, muy cerca del séptimo, el cual alcanzamos (1:16h – 3,45km - 2.138m). Trepamos hasta la cima, con su vértice geodésico, como corresponde al punto más alto de la zona y aguantando el frío viento, nos hacemos la foto de grupo, echamos un vistazo a la interminable panorámica;  -al Norte, el Valle de Valsaín -al Suroeste, el Valle de Navalmedio, Cercedilla y los Molinos -al Este, El Puerto de Navacerrada, La bola del Mundo y la Maliciosa -y al Oeste, el Puerto de la Fuenfría. Y bajamos echando leches, hasta creo recordar, que los “lentos” fueron los primeros.


Pasamos el sexto pico, apenas doscientos metros más adelante, y con otros tantos, llegamos al quinto. Que lo bordeamos por el lado madrileño, ya que el resto del conjunto; del dos al siete, se pasa por territorio segoviano. Dejamos atrás el cuarto (4,34km) y llegamos al tercero (1:56h - 4,63km), con ganas de ver la Ventana del Diablo. Y no sólo la vemos ¡si no que pasamos por ella!


Cuatro pasos nos separan del segundo pico (4,96km), llegamos hasta su base, pero desechamos subir a las cimas; pues en realidad son dos montículos, separados unos metros.


Nuevamente en la ruta, comenzamos la bajada hacia el primer pico, en las proximidades de la Pradera de Majalasna. Pasamos una especie de collado, incorporándose por la derecha la Senda de los Alevines, con la que compartimos unos metros. La cual dejamos para encaminarnos al Pico Majalasna, primero de los siete picos y único con nombre propio. Sin pérdida llegamos a su base y encontramos la manera de pisar su cima. Más fotos y contemplación de las vistas.


Descendemos y en la Pradera de Majalasna (2:49h - 6,3km), hacemos la parada para el tentempié, finalizado con el cafelito bien calentito, acompañado de “medicina y pastitas”, pues no todo va a ser andar.

Reiniciamos la marcha, cruzando la pradera, enfilamos el PR-M 7 y Senda de los Alevines, olvidando ver la Fuente de Majalasna y el petroglifo del buitre, que están por aquí. La vereda es muy llevadera, si exceptuamos algún pequeño tramo, descendemos los 240 metros de desnivel, que nos separan de la carretera de la Republica, entre pinos, en los que vemos las marcas blanco y amarillo del PR. 


Viendo a poco más de la mitad del recorrido, una pequeña fuentecita a la derecha del sendero, que ¡oh! sorpresa, mana agua. Ya en la Pradera de Navarrulaque (3:34h – 7,75km –1.660m), no queremos dejar de acercarnos al, Refugio del mismo nombre, sorprendiéndonos por encontrar su fuente ¡seca! pues a todos, es la primera vez que nos ocurre.


Retrocedemos al cruce de la ctra de la Republica; con la Senda Alevines <por la que bajamos>, a la izquierda. El GR-10 y Vereda de la Encinillas, que aparece por la derecha. Y entre ambas; arranca el PR-M 8, Senda Herreros o Senda de la Pata Cabra.


El origen de éste apodo, es desconocido, alguna creencia apunta a que el nombre se debe a los cabreros, que en tiempos pasados, traían a pastar su ganado por éstos parajes. Lo cierto, es que el trazado desde la Pradera de Navarrulaque a la de Siete Picos, se asemeja a una pata de cabra.

En el inicio hay un gran banco, con una leyenda en uno de sus respaldos, recordando a Enrique Herreros. Personaje con una gran dimensión cultural, en la España del siglo pasado. Montañero <en primer lugar, por lo que nos atañe>, humorista, dibujante cartelista, periodista y cineasta. Esta ruta fue trazada por él, de ahí este simple monumento, dedicado por el círculo Aurrulaque.


Así que mentalizados del duro trayecto que nos espera, atacamos esta travesía, en principio por un amplio camino, que pronto adapta las dimensiones naturales, de una senda de montaña. Con pequeñas subidas y bajadas y con esporádicas vistas del Cóncavo de Siete Picos, conocido también como; Hoyo del Terradillo y Pozo de la Nieve.


En un kilómetro, tras una curva a izquierda, tenemos las Rocas de Laín Entralgo (4:00h – 9,15km).Un mirador situado casi en el centro, del hueco de los Siete Picos. Que la agrupación Aurrulaque, perteneciente al Club de Senderismo de Peñalara, dedico a este personaje.
Dos pequeños bolos de granito, están grabados con; el año del homenaje, uno y el otro, parte de la carta que el intelectual escribió a Luis de Rosales, a propósito del Guadarrama. Y desde el banquito, se tiene una espectacular imagen de la vertical del hueco, así como de las rocas situadas abajo, que hacen de asiento natural. Sobre la lancha, esta el petroglifo de un dragón.


A medida que nos acercamos al centro de la curvatura, la senda se hace más estrecha, gana altura y entra en zona boscosa, aparecen los robles y pasamos junto a la Fuente de los Acebos, a la izquierda y unos esplendidos ejemplares de esta especie arbórea, a la derecha, muy cerca del Arroyo Pradillo (4:14h - 8,28km – 1.720m). Reguero que junto al Arroyo de la Venta y el Arroyo del Regajo del Puerto, conforman el nacimiento del río Guadarrama. 


Y aquí se acaban las contemplaciones, comienza la dura realidad de esta sinuosa travesía por la vertiente sur de Siete Picos. Es sobre la zona de Los Riscos de Cueva Lirón, donde muestra su cara más abrupta y al mismo tiempo; más singular y bonita. Ascendiendo en constante zigzag, con exigentes y continuos repechos.


Cada metro es una aventura, en que hay que extremar la atención, para no perder de vista; los hitos y marcas del PR. Así como ayudándose de las manos, para superar ciertos tramos. La Senda Herreros, no es recomendable sin experiencia y dotes de orientación, exigiendo un buen nivel físico. Helada o con nieve, la travesía puede resultar muy peligrosa, haciéndose necesario ir equipado con crampones y piolet.


Pero como no hay mal que cien años dure, lo más trabajoso acaba, cuando estamos bordeando el séptimo pico. Setenta metros más arriba de la Pimpolla Negra, donde volvemos a ver las cimas de; La Bola del Mundo y La Maliciosa. El nivel se relaja y la senda gira a izquierda, para recorrer la ladera Sureste del séptimo pico. Casi manteniendo el nivel, aunque con las lógicas subidas y bajadas, la senda se estrecha y tiene raíces, que hay que evitar, para no sufrir un percance, que nadie desea.  
Por fin la senda se allana y ensancha, cuando olemos la proximidad de la Pradera de Siete Picos, en la que aparecemos, en el punto mencionado anteriormente (5,34h - 11,6km - 1.950m).


Proseguimos por la parte Sur de esta explanada, persiguiendo las marcas del PR-M8, pasamos junto al roquedal, del Alto del Telégrafo, sobre el que vemos la silueta de la  Virgen de las Nieves.


Continuamos hasta la antena y tomamos la senda que parte a derecha, que baja rodeando la pista de esquí para principiantes. Sufriendo los últimos metros del PR-M 8; puedo decir que odiado por algunos, según clamores que me llegaban. 


Estos metros finales son un pedregal, que no hace más que aumentar el cariño que me tenían, los murmuradores. Que gritan ¡al parecer no hemos tenido suficiente con la Pata Cabra! Pero lo hemos logrado, desembocamos en la calzada asfaltada y nos vamos derechos a por la fresca cerveza, que calme la sed y apague los resquemores. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Guadarrama, ruta 30 Alto del León, Cueva Valiente, Cabeza Lijar, GR-10

Alto del León, GR-10, Arroyo de la Gasca, Sierra de Malagón, Cueva Valiente, Collado del Hornillo, Collado de la Mina, GR-10, Cabeza Lijar, Cerro Piñonero o de la Gamonosa. 


M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      WIKILOC      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: M / A (IBP: 103)   Recorrido: 15,7 km   Ciclable: NO

Tiempo Total: 5:40 horas   Tiempo en Movimiento: 4:56 horas    Altitud mínima: 1368 metros  

Altitud máxima: 1903 metros    Desnivel positivo: 856 metros    Desnivel negativo: 855 metros

Desnivel acumulado: 1711 metros      Fuentes: NO      Sombras: 40%     

Recomendada: todo el año*      Realizada: 12-09-2017     Señalizada: NO

Descripción:

Nota: a tener en cuenta la climatología, la ruta es muy difícil con nieve o con heladas. 

Resuelto a subir a Cueva Valiente, una referencia del montañismo, nos presentamos cinco componentes del grupo senderista, entre los que se encuentra Fernando, después de su larga ausencia debido a su preparación, para unas oposiciones, en las que le deseamos toda la suerte.


Iniciamos el recorrido en el puerto de montaña del Alto del León, a 1.510 metros. La mañana es más fría de lo esperado y a la mayoría nos ha cogido cortos de ropa, así que estamos locos por empezar, para entrar en calor y librarnos del viento invernal que sopla.

Marchamos hacia el Sur, por el Camino de Peguerinos; por donde pasa el GR-10 y la senda local, a los Álamos Blancos y también linde entre las provincias de Madrid y Segovia.
Las cruces que se ven pertenecen a un antiguo calvario, que recorría unos dos kilómetros de pista.


Llegados a la primera bifurcación (1,65km) y superado el paso canadiense; continuamos por la senda de la derecha, cruzamos una alambrada y penetramos en el bosque de pinos silvestres. Refugiados ya del gélido viento, vamos descendiendo, mientras contamos nuestras vivencias veraniegas.

Cruzamos el lecho del arroyo de la Gasca (2,27km), sin gota de agua y deambulamos por la zona de Los Talleres, con algún repecho. El trazado que estamos haciendo, deja muchos desvíos en todos los sentidos, siendo una zona con infinidad de pistas o caminos, lo que hace que tengamos que consultar el GPS, para confirmar la ruta en los puntos más dudosos.


Tras diversos quiebros, enlazamos con la Cañada Real Leonesa (3,49km), por la que marchamos poco más de 500 metros. Hemos avanzado por; pistas, caminos, sendas, veredas y atajos, como los 90 metros a campo a través, que hacemos, por no llegar al vértice donde se unen las dos vías y que conecta con el Camino de la Peña del Águila (4,24km). Por el que andamos unos trescientos metros, con rumbo Norte, entrando en la zona de Aguas Vertientes.

Esta demarcación es monte público, que unido al de, La Garganta del río Moros, albergan los mejores ejemplares de pino silvestre, imagen emblemática del municipio de El Espinar. Los beneficios económicos de estos dos pinares llegaron al punto de servir de base para la hipoteca que permitiría comprar la separación del Concejo respecto a la ciudad de Segovia, obteniendo así El Espinar el privilegio de Villa en 1626.


Nuevamente giramos al Oeste, hollamos el arroyo Mayor, igualmente seco y en el próximo cruce con el Camino del Ingeniero y GR-88 (4,95km – 1.356m), se encuentra la posición más baja de la ruta. Insistiendo en el sentido de la marcha, continuamos a izquierda, por otra senda que busca el arroyo Secal, que haciendo honor a su nombre, tampoco lleva agua. Aunque también podría llamarse arroyo piedrero ¡pues piedras si que tiene! 

Estamos rodeando el cerro Cabeza de Buey, subiendo por una torrentera <<única superficie que nos quedaba por pisar>>. Venciendo pendientes de hasta el 25%, dejamos el T. M. de El Espinar y entramos en el de Peguerinos, provincia de Ávila. Superada la empinada calzada, arribamos a una especie de pradera, en las postrimerías de la Sierra de Malagón.


Desde aquí casi llaneando, por una pequeña senda llegamos a la Cueva. Situada hacia el Oeste, a 300 metros en línea recta del vértice geodésico, y unos 100 metros por debajo de la explanada.
Sobre la existencia de esta cueva, hay diversas opiniones; unas las definen como hecho natural y otros creen que es obra de excavaciones, ya que estas rocas no son propensas a erosiones.

Desandamos unos metros y siguiendo el rastro nos desviamos a derecha, superando la última subida con rampas de hasta el 42%, menos mal que como antes he dicho, es un tramo corto. Así que prontamente vemos el cilindro de hormigón, que remata el roquedal de Cueva Valiente (2:52h - 7,85km – 1.903m).


Este cerro es la parte más al Norte de la Sierra de Malagón. Parece ser que en tiempos pasados <y yo diría que presentes> subir a la cueva era una prueba de valor, y el cerro se llamaba prueba valientes, como se aprecia en el mapa de 1849, adjuntado en las fotos.


Fascinados por la panorámica, fotografiamos en todas direcciones, las interminables vistas. Y como el aire sigue siendo extremadamente frío, elegimos recostarnos en la fachada del refugio, para comer y descansar.

Pues he aquí que estando en estos menesteres apareció un hombre, que resulto ser lugareño de, El Espinar ¡a quién alguien del grupo! se le ocurrió preguntarle por algo situado en los alrededores. Pero eso es otra historia, que tal vez cuente en otro momento.


Reconfortados enfilamos la bajada a un colladito (1.824m), salvamos otra pequeña subida a un cerrete (8,43km – 1.872m), donde quedan restos de trincheras y parapetos, y desde este otero nos descolgamos 200 metros para aterrizar en el Collado del Hornillo (4:14h – 10km - 1.637m), en la carretera de Peguerinos.


Cómodamente por esta pista, vencemos la pendiente que nos separa del Collado de la Cierva o de la Mina (4:25h – 11,2km – 1.709m) y una vez reagrupados, superamos la subida por el GR-10, a Cabeza Lijar (4:40h – 11,9km – 1.823m), donde confluyen los límites de; Ávila, Madrid y Segovia. 


Otra sesión de fotos y en marcha. Dejamos Ávila y el territorio de Peguerinos y pasamos a transitar entre Madrid y Segovia. Bajando por el GR-10, que salta alternativamente entre los municipios de; Guadarrama y El Espinar.


En el Collado de la Gasca (13,2km – 1.601m), volvemos a pisar la pista unos metros, y encaramos la última subida del tramo de regreso, al Cerro Piñonero o de la Gamonosa (5:10h - 13,7km – 1.649m), acercándonos a su lado Este, para ver un refugio y nido de ametralladora de la Guerra Civil.


Desde aquí, el descenso es muy llevadero, por senda en su mayoría cómoda. Pasamos junto al árbol de los abrazos <un pino con extrañas ramificaciones>, y retornamos a la primera bifurcación, junto a la pista (14,6km). Ya solo nos queda desandar el camino hasta el Puerto de Guadarrama y concluir la exigente, pero estupenda ruta.


sábado, 9 de septiembre de 2017

San Martín de Valdeiglesias, ruta 1 GR-10, arroyo Tórtolas

San Martín de Valdeiglesias, Castillo de la Coracera, Camino de los Vallejos, Camino del Molino Quemado, Cerrillo del Tío Gitano, Camino de la Zobilla, Arroyo Tórtolas, Camino de la Aliseda


M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: B / M (IBP: 41)   Recorrido: 12,4 km   Ciclable: NO

Tiempo Total: 3:18 horas    Tiempo en Movimiento: 2.55 horas    Altitud mínima: 585 metros  

Altitud máxima: 775 metros    Desnivel positivo: 335 metros    Desnivel negativo: 335 metros

Desnivel acumulado: 670 metros      Fuentes: NO      Sombras: 10%     

Recomendada: todo el año      Realizada: 07-09-2017      Señalizada: SI (ida)


Descripción:

Regreso a San Martín de Valdeiglesias, después de 21 años, para realizar la última etapa del GR-10, en su recorrido por la provincia de Madrid. El tramo en sí, del sendero de gran recorrido; es corto, como la mayoría de los itinerarios, que me he trazado; consecuencia de hacerlos circulares <no obstante, incluiré en el blog, el trayecto completo por la Comunidad de Madrid, en tramos lineales>.

No podía haber elegido mejor día, pues están en fiestas. Al regreso me daré un paseo, para ver el ambiente, ahora me centro a lo que he venido. Arranco en la c/. Carretera de Ávila, sobre los 670 metros de altitud <pues el magnifico aparcamiento, al pie de la magnifica Plaza de Toros, que pensaba utilizar, esta ocupado por las atracciones>.
Dejo a la derecha el coso taurino y enfilo dirección Norte, por la c/. San Carlos, Travesera San Carlos y Cuesta del Castillo, para ver el Castillo de la Coracera.

Fortaleza del siglo XV, que mando hacer Don Álvaro de Luna, predilecto del rey Juan II, padre de Isabel la Católica.         La estampa que hoy se ve, es consecuencia de varias rehabilitaciones.
El valido Álvaro, que llego a tener más de 20.000 hombres de armas, sostuvo un pulso con los monjes del Monasterio de Santa María, en Pelayos de la Presa <dueños de todas las tierras, de la comarca>.
El personaje más poderoso de aquellos tiempos, decidió levantar este castillo en 1434 y para ello compro, toda la deuda que los campesinos, debían al clero. Cuya suma ascendían a 30.000 maravedíes, por tributos no pagados.                                     
El recinto es de planta cuadrada, destacando la torre del homenaje y otra que hace la función de atalaya.

Reanudo la marcha, atravesando un parque, por la c/. San Martín, que mas adelante es c/. Camino de la Aliseda, hasta una bifurcación; la izquierda, es la continuación de la calle, que finaliza en el Camino del mismo nombre <era el trazado antiguo del GR, y será por donde haré el regreso>.
Continuo, por tanto de frente, por el Camino de los Vallejos, que poco después pasa a llamarse, Camino del Molino Quemado. Las marcas del GR, son visibles y después de cada posible desvío, se ve la señal, confirmando que es la vía correcta.

Que San Martín es tierra de vinos, lo atestigua sus campos repletos de vides. A medida que se gana altura, se ven a la izquierda los cerros de; Guisando y el Portacho de los Ballesteros, en el Cordal de Pedro Duermes, que forma parte de las estribaciones de la Sierra de Gredos.

Aunque los dos caminos se reencuentran en la provincia de Ávila, me gusta más este nuevo trazado y sobre todo, porque el paso del Arroyo Tórtolas, esta asegurado por la pasarela existente en éste. Así que felicito el trabajo de pintado, a los voluntarios <que como yo, he realizado en otras sendas>, han participado en esta. Supervisado por mi amigo Fernando, el cual ha consumado un excelente trabajo de rectificación y señalización de senderos, como técnico de la Federación Madrileña de Montañismo.

Sin darme cuenta he ganado la máxima altura de la ruta (0:38h – 2,76km – 774m). Un mirador de las estribaciones de la Sierra de Gredos. El descenso, tiene dos pequeñas pendientes, la segunda en la zona conocida como, Cerrillo del Tío Gitano, desde el cual comienza la tercera y definitiva bajada <suave> pero mantenida, hasta aterrizar en el riachuelo.

Tras una hora de marcha, encuentro un cruce (4,74km), donde la senda gira al Oeste, prosiguiendo ahora por el Camino de la Zobilla, por el que acaba su descenso en el Arroyo Tórtolas (1:14h - 6,09km – 591m), límite provincial y punto más bajo de la ruta.

Atravesado el cauce seco, ando un kilómetro en la provincia de Ávila, girando de Oeste a Suroeste. Se deja un primer desvío a derecha y en la siguiente derivación; el gran sendero continua de frente, mientras yo sigo la vereda que busca la proximidad a la corriente, hasta la confluencia con el Camino de la Aliseda, el cual tomo a la izquierda.

Vuelvo a cruzar el lecho del arroyo, sin problema al no tener agua, pero este paso hay que descartarlo, en época de lluvias o crecidas del Embalse de San Juan, al no haber nada que ayude a franquearlo.
A pocos metros de haber pasado el arroyo, hay un cruce de caminos; la izquierda, lleva al camino por el que baje. De frente es una variante que hace un rodeo. Lo mejor es continuar a derecha, para regresar a San Martín de Valdeiglesias.

El camino apunta en dirección Sureste, y todavía pueden verse, las marcas del antiguo trazado del GR. Ignorando derivaciones a ambos lados remonto la primera parte de pendiente, en poco menos de media hora.

Sobre un trazado sinuoso, me doy un descanso con una pequeña bajada y atravieso el camino conocido como, Carril del Rey. Encaro la última subida y alcanzo la máxima altura del regreso, sobre los 10km y algo más de las dos horas de trayecto.
Ya solo me queda dejarme caer hasta entrar en San Martín y paseando por sus calles en fiestas, finalizar la ruta.

martes, 29 de agosto de 2017

Vegadeo, ruta 1 Piantón, Mazo de Meredo

Vegadeo, Piantón, Arcilo, Cobre, Ermita de San Pedro, Foxo, Grandamia, Monte Agudelo, Xaraz, Mazo de Meredo, Río Suarón.


M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: B / M (IBP: 58)   Recorrido: 15,3 km   Ciclable: SI*

Tiempo Total: 3:46 horas     Tiempo en Movimiento: 3:25 horas      Altitud mínima: 18 metros  

Altitud máxima: 292 metros    Desnivel positivo: 678 metros    Desnivel negativo: 678 metros

Desnivel acumulado: 1356 metros      Fuentes: SI      Sombras: 20%     

Recomendada: todo el año      Realizada: 31-07-2017      Señalizada: SI*


Descripción:

Desde Vegadeo, por la As-22, se llega en dos kilómetros a Piantón, que fue capital del concejo hasta mediados del siglo XIX. Se cuenta que tomo su nombre de la Legión Romana Pío Antonia, que acampo en este lugar. Aquí está el punto de partida de esta ruta circular que lleva al Mazo de Meredo, donde se puede dejar el vehículo en el aparcamiento junto al Rte Casa Jano y en éste, tomar un cafelito.

Tras ponerme en marcha me dirijo al llamado Puente Romano, levantado sobre uno anterior de la época medieval y reconstruido, tras haber sido arrasado en una de tantas crecidas, que periódicamente tiene el río Suarón.

Estoy a solo 18 metros, sobre el nivel del mar y viendo el plano de la ruta, sigo las indicaciones, cruzo el puente e inmediatamente giro a izquierda, dejando un grupo de casas a derecha. Por un estupendo camino paso una fuente a derecha y llego a una bifurcación (0,42km). De frente asciende una vía hormigonada, que sin formar parte de la ruta, será por donde haré el regreso.

Prosigo las marcas de la senda, que me indican a izquierda, en principio un camino llano, que rápidamente se traduce en una constante subida, por un espeso bosque de; eucaliptos, acebos, castaños y otras especies, pudiendo disfrutar de excelentes vistas del valle, donde se asienta, Piantón y Vegadeo. En un buen tramo el camino es paralelo a una línea eléctrica. Continuando con la subida, arribo a la aldea de Arcilo (1,56km – 134m).

Aquí se presenta la primera opción de hacer la ruta; hacia la izquierda o tomarla a la derecha, para llegar al molino. Decido a derecha <por ser la indicada por las señales>, ando unos metros por carreterita asfaltada, dejo las casas de Arcilo y en el siguiente desvío (1,85km), giro a izquierda, para seguir remontando hasta alcanzar Cobre (2,86km – 256m). Aquí me desvío unos metros a derecha, para ver la Ermita de San Pedro, levantada en 1896 y reconstruida en 1996.

Nada más dejar la aldea de Cobre, se presenta la segunda opción de hacer la ruta; tomando a derecha (3,5km) y a izquierda (1,5km), ambas rodean el Monte Agudelo, para reencontrarse, antes de llegar a Xaraz. En este caso la indicación aconseja por la izquierda –un poco más corta y sin pisar asfalto-, pero tomo la más larga.

Por camino asfaltado alcanzo la máxima altura sobre los (4,45km – 292m), y comienzo a bajar para entrar en Foxo (1:12h - 4,99km). Tomo a la diestra por la ctra AS-11 y en trescientos metros, estoy en Grandamía. Donde abandono la carretera, para continuar a la izquierda, por camino de tierra, que mas adelante se encuentra, con el otro ramal de la ruta, una vez rodeado el monte Agudelo (6,33km).
Una vez reencontradas las dos sendas y siguiendo las indicaciones; tras un zigzag, la ruta pasa por la aldea de Xaraz (7,28km).

La ruta prosigue a izquierda y unos metros más abajo, no tomar el primer camino de la derecha, que lleva a la carretera y habría que circular por ella, hasta el aparcamiento. Ver, la indicación que señala el segundo camino, que engaña en apariencia por estar con abundante matorral; no obstante, se nota transitado y la huella es visible.

Unos metros antes de llegar al aparcamiento, se ve la señal de la ruta, por la que se hace el retorno.
Ya en el aparcamiento del molino (8km), se cruza la carretera y se entra en la bonita zona que ocupa el Mazo de Meredo y su Área Recreativa.

Este molino es del siglo XVIII, simboliza la huella de la metalurgia legendaria en esta zona. Desde la presa en el río Suarón, se desvía agua por una acequia, para mover la rueda hidráulica; similar a la usada por los romanos, para trabajar el hierro.

Visto todo el entorno, desando el tramo hasta el desvío antes mencionado; para tomar dirección noreste, en principio, por una pequeña senda, hasta pasar junto a la Cueva de Xanin, totalmente envuelta en maleza. Estoy rodeando el Monte Sestelo y la senda, se hace vereda y luego camino, bien claro y definido. El camino sigue dirección norte, imitando el trazado de la carretera y el curso del río Suarón.

Hasta llegar a una bifurcación (10,3km); la derecha lleva a la Casona de Sestelo. La Ruta, gira al Oeste y culebrea; donde hay que atravesar un pequeño tramo <unos trescientos metros>, muy necesitado de poda y desbroce, no obstante, las señales están claras y son suficientes, para seguirla. Finalmente llega a un camino asfaltado, que tomo a izquierda, para regresar a la aldea de Arcilo.

La entrada en Arcilo, la hago acompañado de un vecino del lugar, que me indica otra posibilidad de regresar a Piantón, ya que la ruta marca el regreso por el mismo camino que vine. Como soy incondicional de las rutas circulares, sigo las indicaciones de esta persona.

Vuelvo a pasar por el corto tramo, hasta el desvío en que la ruta gira a izquierda, y continúo ahora de frente por el camino asfaltado, hasta otro desvío que hay a derecha. Lo sigo y entre maizales, paso junto a un cargadero de madera y desciendo hasta el desvío donde está la fuente. Desde aquí, ya por el mismo camino andado en la ida, regreso a Piantón.

jueves, 24 de agosto de 2017

Sepúlveda, ruta 3 Hoces del río Duratón, Senda Larga

Sepúlveda, Puente de Villaseca, Río Duratón, Senda Larga, Cueva de los Siete Altares, Puente del Villar, Puente de Talcano, Puente Picazos, Puerta de la Fuerza, Santuario Nuestra Señora de la Peña.


M A P A      T R A C K      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular   Dificultad: B / M  (IBP: 42)   Recorrido: 14,2 km   Ciclable: NO

Tiempo Total: 4:36 horas   Tiempo en Movimiento: 3:24 horas    Altitud mínima: 699 metros  

Altitud máxima: 993 metros    Desnivel positivo: 318 metros    Desnivel negativo: 229 metros

Desnivel acumulado: 549 metros      Fuentes: SI*      Sombras: 20%     

Recomendada: todo el año*      Realizada: 23-08-2017      Señalizada: SI*


Descripción:

Nueva ruta con el grupo Gmsma, hemos quedado en la Plaza de España y nos encontramos conque el centro esta cortado al tráfico, pues están en fiestas y es día de mercado. Tras las llamadas pertinentes y los desvíos forzosos que tenemos que realizar, damos con el nuevo punto de encuentro, en el aparcamiento situado en la c/. Bajada del Matadero.

Después de las salutaciones, se organiza el traslado de los participantes al punto de salida, situado en el Puente de Villaseca. Se completan los mínimos coches necesarios y por la ctra SG-232, pasamos el túnel bajo el pueblo, en la rotonda vemos las indicaciones a las Hoces del Duratón, que nos hace seguir la ctra SG-2323, cruzamos el pueblo de Villar de Sobrepeña y en la bifurcación de carreteras, giramos a derecha, continuando ahora por la ctra SG-2418 y nada más cruzar un puente, giramos a izquierda para dejar los coches junto al Quiosco Jacinto.

Iniciamos la marcha a la 10:44 en dirección Este, con el Río Duratón a nuestra derecha, pasamos bajo el Puente de Villaseca y en breve tenemos a la siniestra, la Cueva de los Siete Altares.
Iglesia rupestre de la época visigoda, antiguo asentamiento de una comunidad eremítica, que se establecieron en las Hoces del Duratón, tras la conversión al Catolicismo, del Rey Recaredo, en el año 586.

La senda nos lleva aguas arriba y sin dejar de mirar a ambos lados del cañón, entramos en la zona protegida <hay que pedir permiso para transitar por ella, desde el 1 de Enero al 31 de Julio>, entre las aves que se pueden ver, están; la chova piquirroja, el halcón peregrino, el águila real y sobre todo el buitre leonado.

El itinerario transita por un bosque de ribera, abundando principalmente los; alisos, chopos, fresnos y sauces y paseando por este frondoso paisaje, llegamos a la Fuente del Chorrillo. Prosiguiendo la caminata en poco alcanzamos el Puente del Villar (11:56h).

La señal que hay junto al puente, indica que no hay que cruzarlo. Continuando por la senda, en breve se ve a izquierda, otra ermita con la puerta adornada y con una leyenda en el dintel.
La marcha sin ser rápida, no ceja y los comentarios respecto a la parada, para tomar el sustento, se hacen más patentes, consiguiéndose finalmente el propósito a las (12:28h).

Nuevamente en marcha; más aberturas en las paredes y el agua mansa a nuestro lado. Se pasa junto a un molino abandonado la Fuente Redonda y la Fuente de la Hontanilla (13:18h), donde la mayoría optamos por refrescarnos.

Reemprendida la marcha, se deja otra gruta a izquierda y el camino que se despeja, lo que nos permite admirar las paredes del cañón. Y sin darnos cuenta, nos presentamos ante otra bifurcación, junto al Puente de Talcano (13:35h - 10,3km). Donde se unen, la senda de los dos ríos y la senda larga.

Sin cruzar el puente y tras un pequeño descanso, se retoma la marcha, pasando junto a la pequeña Presa Fábrica de la Luz <en desuso desde hace tiempo>. 
Y alcanzamos el tramo más vistoso (para mi), el que tiene un tramo casi colgado de la pared, para descender por unos escalones, otra vez hasta el nivel del río y encontrar el Puente de Picazos (13:58h - 11,4km), por el que al parecer, pasaba una vía romana.

En diez minutos remontamos, bajo un sol implacable; la pendiente que separa el puente, de la Puerta de la Fuerza (12km). 
La fortaleza de Sepúlveda tuvo siete puertas, cuyas llaves se conservan en el ayuntamiento. Siendo estas: Puerta del Ecce Homo o del Azogue, Puerta del Río, Puerta de la Fuerza, Puerta del Postiguillo, Puerta de la Judería, Puerta de Duruelo y Puerta del Vado,    

Con la vista puesta en el gran edificio del Santuario de la Peña, entramos en el pueblo por el Camino Puerta de la Fuerza <con las cruces del vía crucis>, y accedemos a la Plaza Campo de la Virgen (14:19h - 12,8km). La fuente que allí hay, no da abasto a la avalancha, que sobre ella se deja caer.

Refrescados y aliviados del sofocón sufrido, en este último tramo, el grupo se fracciona; unos tienen que regresar a buscar los vehículos, otros están desesperados por beberse toda la cerveza que haya en Sepúlveda y los menos, nos atrevemos a ir hasta el mirador, que hay detrás del Santuario Nuestra Señora de la Peña.

Contempladas las vistas, regresamos a la plaza y por la c/. de los Santos Justo y Pastor, pasamos bajo el Arco del Ecce Homo. Puerta románica de la muralla, que recibió hasta el siglo XVII, el nombre de Arco de la Azogue, por conducir al mercado de la villa. 
Y prosiguiendo por c/. La Barbacana, finalizar en la Plaza de España.