viernes, 10 de marzo de 2017

Guadarrama, ruta 13 La Jarosa, Refugio La Naranjera, GR-10, Refugio La Salamanca

La Jarosa, Camino de la Carrasqueta, Arroyo de la Calle de los Álamos, Arroyo del Barranco del Tomillar, Mirador de la Portera, Refugio la Naranjera, GR-10, Cerro de la Carrasqueta, Risco del Polanco, Refugio la Salamanca, Arroyo del Picazuelo


M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular -- Dificultad: M / A (IBP: 96) -- Recorrido: 16,4 km -- Ciclable: NO

Tiempo Total: 5:25 horas -- Tiempo en Movimiento: 4:12 horas

Altitud mínima: 1.101 metros -- Altitud máxima: 1.766 metros    

Desnivel positivo: 823 metros -- negativo: 822 metros -- acumulado: 1.645 metros      

Fuentes: NO -- Sombras: 40% -- Recomendada: todo el año

Realizada: 07-03-2017 -- Señalizada: NO


Descripción:

Esperando poder realizar el tramo del GR-10 comprendido entre los Refugios de la Naranjera y la Salamanca, ruta aplazada dos veces por distintas circunstancias, me dirijo al área recreativa de La Jarosa II en compañía de J. Luis, Paco y Sol; nueva en este grupo, aunque ya ha compartido rutas con Paco en el grupo Gmsma, del que yo también he formado parte un tiempo.

La ruta lleva al Mirador del Cura, Refugio de la Naranjera, Cerro de la Carrasqueta y Refugio de la Salamanca (ambos refugios en ruinas), para descender con dirección sureste. El recorrido discurre prácticamente dentro del T. M. de Guadarrama y exceptuando un tramo del GR-10 dentro del T. M. de Peguerinos, la mayor será entre el extenso bosque de pinos de La Jarosa.

El pinar de la Sierra de Guadarrama se localiza de forma natural entre los 1.600 y 2.100 m, en el municipio de Guadarrama. Pero debido a las repoblaciones, es más extenso, al haber ocupado zonas, en las que deberían predominar; los robledales, fresnedas y encinares. En la Jarosa, conviven tres especies de pino: el pino laricio (Pinus nigra), el pino resinero (Pinus pinaster) y el pino silvestre (Pinus sylvestris).

Esperando no defraudarles con el trayecto planteado, partimos desde los 1.100 metros por la pista forestal asfaltada y en este tramo también Camino de la Carrasqueta, cruzando el Arroyo de la Calle de los Álamos, dejando a la derecha un cortafuego y a la izquierda el Camino de las Hoyadas. Luego cruzamos el Arroyo del Barranco del Tomillar y en la curva cerrada a derecha (2,43km - 1.278m), dejamos la pista y seguimos el propio Camino de la Carrasqueta, con firme de tierra.

El camino se dirige hacia el muro de piedra que circunda todo el Valle de los Caídos (3,30 km) cuyo acceso está cerrado y saltando el muro en punto ya utilizado, nos adentramos en el Valle de Cuelgamuros, popularmente llamado Valle de los Caídos.

El Espacio comprende 1.360 hectáreas de rica vegetación serrana como el pino, la jara, el roble y el chopo, en las partes más hondas, con diversos salientes rocosos y abundancia de regatos; siendo el más importante el Arroyo del Boquerón. La fauna, la componen; ardillas, corzos, zorros, jabalíes, reptiles variados y diversos tipos de aves.

Al otro lado, en la bifurcación, hay una señal de prohibido el paso y un panel informativo de la senda de la Carrasqueta, donde nosotros continuamos a la derecha por la carretera antigua de Cuelgamuros, apreciando una especie de niebla, pero al oler a quemado nos mosqueamos un poco, aclarando el hecho rápidamente al ver una brigada de forestales que controlan varias fogatas.

Durante el ascenso vamos dejando a siniestra el conjunto del Risco de la Nava donde esta excavada la Basílica y la Abadía de la Santa Cruz, llegando a estar al mismo nivel que la base de la cruz y pareciendo que tocamos las enormes estatuas que hay al pie.

Extraordinaria obra de arquitectura e ingeniería, de 150 metros de los que 25 corresponden al basamento con los evangelistas, 17 al cuerpo intermedio con las virtudes y 108 al fuste de la cruz; destacando que El Risco de la Nava sobre el que se emplaza, tiene otros 150 metros de altura. La estructura del conjunto se fabricó con hormigón armado, reforzado con un bastidor metálico y recubierto con cantera labrada, y mampostería a berrugo.

La construcción se hizo sin andamiaje, elevando la edificación desde dentro, como si se tratara de una chimenea; al mismo tiempo iban subiendo las escaleras y el montacargas (actualmente hay un ascensor) por el interior. Los brazos abarcan: 46’40 m. En orientación Norte-Sur, y se realizaron también sin andamios, colgando una plataforma del armazón de hierro, según se iba montando éste.

Las esculturas concebidas y ejecutadas por Juan de Ávalos le dan un complemento excepcional a la estética. En el basamento, las imponentes imágenes de los cuatro evangelistas: San Juan, San Lucas, San Marcos y San Mateo. Y situadas por encima en el cuerpo intermedio, las cuatro virtudes cardinales: Justicia, Fortaleza, Prudencia y Templanza.

Este tramo es uno de los más bonitos por sus excelentes vistas, de hecho, esta el Mirador de la Portera del Cura con un panel informativo de todos los picos y cerros que se avistan: desde la Sierra de Hoyo, hasta Siete Picos... En esto que estábamos tan plácidamente disfrutando de la vista, llega un vehículo de Patrimonio Nacional y se baja el “Clint Eastwood” de turno y por poco nos mata, bueno la situación no llego a tanto, pero nos amargo el momento.

Reanudada la marcha metros después dejamos la pista (5,08 km), torciendo a la derecha (oeste) por senda / camino / torrentera, señalizada con hitos de piedra que nos lleva al roquedal (5,80 km - 1.610m) y saltado el muro por lugar habilitado, a pocos metros tenemos el ruinoso Refugio de la Naranjera, donde nos damos el merecido descanso.

Por la senda del trazado del GR-10, motivo principal de la ruta, recorremos dentro del T. M. de Peguerinos la Sierra de Guadarrama, con dirección norte hasta el Refugio de la Salamanca, comprendiendo dos descenso y dos ascensos, pasando por el Collado Portera del Cura (antiguo acceso ahora tapiado) y el Cerro de la Carrasqueta, cuya cima dejamos a la derecha.

Con bajada llevadera, subida bastante pedregosa y la referencia de las franjas blanco y rojo del gran recorrido, nivelamos la altitud poco antes del Risco del Polanco (cuya cima dejamos a la izquierda) llegamos a un cercado con puerta habilitada; volviendo a tener al otro lado la vista del valle del Guadarrama y el Embalse de La Jarosa.

Disfrutando de la senda que discurre entre pinos y gayuba, volvemos a pasar otra puerta en el vallado y se nos aparece a lo lejos la ruina del Refugio de la Salamanca que alcanzamos poco después (11,40 km -1.767m), así como la máxima altura de la ruta. Recuperadas las pulsaciones continuamos la marcha ya que sopla un aire helador; por lo que deseamos pasar al lado Sur de la Sierra, lo antes posible.

Luego de unos trescientos metros con dirección al Collado de la Cierva o de la Mina, cruzamos la alambrada divisoria y seguimos la senda que baja con pendiente del 23%, atravesando una estupenda pradera, continuando por torrentera y volviendo a pasar otra pradera; a partir de la que proseguimos por cortafuego hasta desembocar (13,30 km) en la pista asfaltada.

Cruzada la carretera forestal torcemos a la derecha por un buen camino que nos lleva al encuentro del Arroyo del Picazuelo, comenzando a ver los daños ocasionados por las lluvias producidas dos semanas atrás. Cruzado el arroyo seguimos por pista también muy dañada; llegando a una encrucijada de caminos (14,6 km) donde: (1) derecha (sur) lleva al camino junto al Arroyo de la Calle de los Álamos. (2) de frente (Este) sigue hacia el Cerro de los Hornillos. (3) izquierda (norte) lleva hasta la pista asfaltada.

La ruta nos lleva por este último ramal volviendo a cruzar el Arroyo del Picazuelo y tomando a la derecha (sureste) en la bifurcación (15 km) y volviendo a cruzar por tercera vez el arroyo. En el siguiente desvío tomamos la vereda de la izquierda que desemboca en una inmensa pradera; donde a la diestra se ven los restos de las Casas de San Macario; finalizando el recorrido con la vista puesta en el restaurante / chiringuito del área recreativa. 

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