viernes, 10 de marzo de 2017

Guadarrama, La Jarosa, Refugio Naranjera, GR-10, Refugio Salamanca


La Jarosa, Mirador de la Portera, Refugio de la Naranjera, GR-10, Refugio de la Salamanca.




M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 25 minutos
Recorrido: 16,4 km
Dificultad: Medio / Alta
Desnivel: Subida: 840 metros / Bajada: 832 metros / Acumulado: 1672 metros
Recomendada: Todo el año
Realizada: 07-03-2017


Descripción:
Esperando poder realizar el tramo del GR-10, comprendido entre los Refugios de la Naranjera y la Salamanca, ruta aplazada dos veces por distintas circunstancias, nos dirigimos al área recreativa de La Jarosa II. Me acompañan; J. Luis, Paco y Sol, nueva en este grupo. Viene recomendada por Paco, con quien comparte sendas, en el grupo del Gmsma. Espero no defraudarles con el trayecto planteado.
Desde La Jarosa II, situada a 1.100 metros, seguimos la pista asfaltada, Camino de la Carrasqueta, que asciende en dirección Suroeste, hacia el Cerro de la Carrasqueta. No obstante nuestra primera meta es un roquedal en la Sierra de Guadarrama, conocido como el Mirador de la Naranjera, a 1.600 metros muy cerca, del Refugio del mismo nombre.
La senda discurre prácticamente dentro del T.M. de Guadarrama y exceptuando el trazado del GR, por la cuerda de la sierra, la mayor parte discurre dentro del extenso bosque de pinos.
El pinar de la Sierra de Guadarrama, se localiza de forma natural entre los 1.600 y 2.100 m, en el municipio de Guadarrama. Pero debido a las repoblaciones, es más extenso, al haber ocupado zonas, en las que deberían predominar; los robledales, fresnedas y encinares. En la Jarosa, conviven tres especies de pino: el pino laricio (Pinus nigra), el pino resinero (Pinus pinaster) y el pino silvestre (Pinus sylvestris).
Cruzamos el Arroyo de la Calle de los Álamos, dejamos a derecha el cortafuegos y a izquierda el Camino de las Hoyadas. Después dos desvíos a derecha, antes de cruzar el Arroyo del Barranco del Tomillar y llegamos a una curva cerrada a derecha (2,43km - 1.317m), en que dejamos la pista asfaltada, para proseguir a izquierda, por el todavía Camino de la Carrasqueta, pero ahora con firme de tierra.
El camino se dirige hacia el muro de piedra, que circunda todo el Valle de los Caídos (3,36km).
Espacio que comprende 1.360 hectáreas, de rica vegetación serrana como: el pino, la jara, el roble y el chopo, en las partes más hondas. Con diversos salientes rocosos y abundancia de regatos, siendo el más importante, el Arroyo del Boquerón. La fauna, la componen; ardillas, corzos, zorros, jabalíes, reptiles variados y diversos tipos de aves.
Lo brincamos y unos metros más en la bifurcación, hay una señal de prohibido el paso y un panel informativo de la <<senda de la Carrasqueta>>. Continuamos a derecha, en principio unos 400 metros en dirección Oeste y después gira a izquierda, para seguir con rumbo Sur.
Ya antes de la curva, se aprecia lo que en principio parecía niebla (no obstante, se huele a quemado y nos mosqueamos un poco). Pero inmediatamente -alcanzada la curva- vemos una brigada de forestales que controlan varias fogatas. Continuamos subiendo cómodamente, entre los 1.400 y 1.450 metros. Rodeando el conjunto del Risco de la Nava (donde esta excavada la Basílica) y el Monasterio del Valle de los Caídos. Estamos al mismo nivel que la base de la cruz y parece que tocamos las enorme estatuas que hay al pie.
Extraordinaria obra de arquitectura e ingeniería, de 150 m., de los que 25 corresponden al basamento con los evangelistas, 17 al cuerpo intermedio con las virtudes y 108 al fuste de la cruz. -Señalar  que El Risco de la Nava, sobre el que se emplaza, tiene otros 150 metros de altura.  
La estructura del conjunto se fabrico con hormigón armado, reforzado con un bastidor metálico y recubierto con cantera labrada, y mampostería de berrugo. La construcción se hizo sin andamiaje, elevando la edificación desde dentro, como si se tratara de una chimenea; al mismo tiempo iban subiendo las escaleras y el montacargas <<actualmente hay un ascensor>> por el interior. Los brazos abarcan: 46’40 m. En orientación Norte-Sur, y se realizaron también sin andamios, colgando una plataforma del armazón de hierro, según se iba montando éste.
Las esculturas, concebidas y ejecutadas por Juan de Ávalos, le dan un complemento excepcional a la estética: En el basamento, las imponentes imágenes de los cuatro evangelistas (San Juan, San Lucas, San Marcos y San Mateo) y  situadas por encima, en el cuerpo intermedio; las cuatro virtudes cardinales (Justicia, Fortaleza, Prudencia y Templanza).
Este tramo, es uno de los más bonitos por sus excelentes vistas, de hecho, esta el Mirador de la Portera del Cura, con un panel informativo de todos los picos y cerros que se ven: desde la Sierra de Hoyo, hasta Siete Picos... En esto que estábamos tan placidamente, disfrutando de la vista, que llega un vehículo de Patrimonio Nacional, se baja el Clint Eastwood de turno y por poco nos mata <bueno no llego a tanto>, pero nos amargo el momento.
Reanudamos la marcha y en breve dejamos la pista, para tomar a derecha; sentido Oeste, la senda/camino/torrentera, señalizada con hitos que nos llevará al roquedal (5,83km - 1.610m), en la Sierra de Guadarrama, junto al Refugio de la Naranjera.
Cruzamos el muro, por un lugar habilitado y a pocos metros a la izquierda, esta el Refugio de la Naranjera. Tras el merecido descanso y tomado el bocata, encaramos el trozo del GR-10; motivo de esta ruta, que en sentido Norte recorre la Sierra de Guadarrama, hasta el Refugio de la Salamanca. 
Se compone de dos bajadas y dos subidas. Primero bajamos desde el refugio al Collado Portera del Cura (7km), para subir la primera cresta, frente al Cerro de la Carrasqueta (8,13km), que dejamos a derecha. La bajada es llevadera, pero la subida es muy pedregosa.
Con la referencia de las franjas; blanco y rojo del GR, de nuevo descendemos unos 60 metros, para comenzar la última subida. Nivelamos la altitud, poco antes del Risco del Polanco, situado a izquierda de la senda, en el sentido de la marcha. Accedemos a una zona vallada, por la puerta habilitada y volvemos a tener la vista del valle del Guadarrama.
Ahora disfrutamos de la senda, que discurre entre gayuba y pinos, cuando vemos aparecer los restos del Refugio de la Salamanca. Salimos de la zona cercada, por otra puerta y remontamos hasta alcanzar el Refugio de la Salamanca (11,4 -1.767m), máxima altura de la ruta.
Nos damos un pequeño descanso, ya que sopla un aire helador y vamos locos por volcar al lado Sur de la Sierra. Rodeamos el Cerro de la Salamanca, cruzamos la alambrada y seguimos la senda que baja con pendiente del 25%, hasta una estupenda pradera. Proseguimos el descenso, por torrentera, más que senda, que finaliza en otra pradera, donde comienza el cortafuegos (12,6km)
Continuamos bajando por él, hasta cruzar la pista asfaltada (13,3km) y unos metros más, seguimos a derecha un buen camino, que nos lleva al encuentro del Arroyo del Picazuelo.
Y aquí quería yo llegar, para aclarar; que por lo visto, al que ponía nombre a los arroyos, se le acabaron o se le fue la chaveta (que valla usted a saber que es peor). El asunto es que mira por donde hay dos arroyos Picazuelo, en el bosque de La Jarosa: Este que mana del Oeste, al pie del Cerro de la Salamanca y el otro, que comienza en la zona de Fuente Llanos, al norte del Cerro del Pulmón, y que recibe más abajo el trasvase del Embalse del Aceña, para llevar las aguas al embalse de La Jarosa.
Pues en este punto, donde comenzamos a ver; los daños ocasionados por las lluvias, producidas dos semanas atrás, seguimos este Arroyo del Picazuelo aguas abajo, lo cruzamos y seguimos por pista, también muy dañada, por las aguas del arroyo, llegamos a una encrucijada de caminos (14,6km): (1) derecha “Sur” lleva al camino junto al Arroyo de la Calle de los Álamos. (2) de frente “Este” sigue hacia el Cerro de los Hornillos. (3) izquierda “Norte” lleva hasta la pista asfaltada.
Seguimos este ramal, volvemos a cruzar el Arroyo del Picazuelo y encontramos una bifurcación (15,5km), continuamos a derecha, cruzando por tercera vez el arroyo y en la siguiente bifurcación, tomamos la vereda de la izquierda, que desemboca en una inmensa pradera, donde a derecha están los restos, de las Casas de San Macario. Continuamos rectos con la vista puesta en el restaurante/chiringuito, del área recreativa de la Jarosa II, donde completamos la ruta. 

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