jueves, 12 de enero de 2017

La Cabrera, Sierra de la Cabrera,PR-M13


Sierra de la Cabrera, PR-M13



M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 4 horas 30 minutos
Recorrido: 14,7 km
Dificultad: Medio / Alta
Desnivel: Acumulado: 725 metros
Recomendada: Todo el año, evitando días muy calurosos
Realizada: 11-01-2017


Descripción:
Hoy vuelvo a reencontrarme con los compañeros del Gmsma, para andar el PR-M13 que rodea la Sierra de la Cabrera. Punto de encuentro Hostal el Cancho del Aguila, en calle Cabezuela 79, al pie del Pico de la Miel. Los saludos entre el numeroso grupo lleva su tiempo, pues es su primera salida del 2017.
Alguien le ha chivado a Antonio, “el boos del grupo”, que yo habia participado en señalizar parte del sendero, por lo que me otorga el honor de ponerme a la cabeza.
Indicar que en el mapa del IGN, sigue figurando el antiguo trazado que sube al la base del Pico de la Miel.
Yo sigo el nuevo trazado que va en dirección Noreste, compartiendo hasta la primera bifurcación el camino con el GR-10. Se deja el GR y continuamos el PR-M13, girando a izquierda por calle del Amor, pasamos un pequeño núcleo de viviendas y proseguimos en sentido Noroeste, rodeando el Pico de la Miel primera de las dos cimas que nos hemos propuesto pisar.
Pronto me destituye de la cabeza del grupo, pues la marcha que había impuesto y el tiempo que tiene pensado invertir en el recorrido ¡no concuerdan! Me freno y acomodo al ritmo y sin darnos cuenta, estamos trepando entre rocas rodenado la mole granitica. Cuando prácticamente los tenemos al Sur, se deja el PR y tomando cualquiera de la sendas que se dirigen al pico llegara su base. Aqui se vera de frente la senda que sube del pueblo (antiguo PR). Empezamos la trepada entre rocas que nos lleva a los 1.392m del Pico de la Miel, que pisamos después de casi 1 hora y 2,03km. Estamos el tiempo justo de hacer las fotos y disfrutar de la panoramica, porque sopla un viento helador.
Regreso a la senda y seguir rodeando la sierra dejando a izquierda los monticulos de; Cancho de los Brezos, Las Agujas de la Pedriza, El Pornoso, Peña del Aguila y Cancho de la Bola, todos por encima de los 1.400 metros. Con algunos tramos muy cómodos y pasando varias praderas, se llega al Collado de Alfrecho (2,22h – 4,94km).
Nuevamente se abandona el PR-M13, para tomar a izquierda la senda que serpenteado sube por la cara Este del Cancho Gordo, para irlo rodeando por el Sur y poder acceder a su cima de 1.563m. Después de  30 minutos medio kilómetro. La última trepada hay que realizarla con mucho cuidado, estamos en el punto más alto de la ruta, el viento sigue castigando, por lo que la estancia es la mínima necesaria para tomar las instantaneas que documentaran la ruta.
Retornamos a la senda principal para continuar la marcha en dirección Oeste, hasta una bifurcación sobre los 7,37km. Seguimos el PR que gira a izquierda en dirección a Valdemanco y poco más en la siguiente bifurcación, se abandona el PR-M13 que continua hacia Valdemanco.
Mi gozo en un pozo, yo venia con la intención de andar el trazado completo y además entroncar con el GR-10 y transitar por el hasta La Cabrera.
Así que giramos a izquierda rodeando el monticulo “Torre de Valmenaco”, siguiendo por sendas y campo a través, de otra manera no cumpliria los canones del Gmsma y siempre lo más cerca a la base de la Sierra. Entroncamos con el  Camino del Reconquillo, senda/camino que pronto alcanza la entrada al “Convento de San Antonio” (10km).
No se conoce la fecha exacta de su fundación. La tradición sostiene que es del siglo XI y que fue promovido por el rey Alfonso VI (1040-1109), en el contexto de la campaña militar desplegada por la Corona de Castilla para la conquista de Toledo, en manos del poder Andalus.
También es posible que fuera construido en la primera mitad del siglo XII, aunque siguiendo modelos anteriores al primer románico. Según otras teorías, puede tratarse de una construcción románico-visigótica. La existencia de restos arqueológicos de origen visigodo en sus proximidades lleva a pensar que pudo ser levantado sobre un primitivo templo pre-románico.
Su primera consagración fue la de san Julián y, hasta el siglo XIV, estuvo regentado por la orden benedictina. En 1404 pasó a manos de los franciscanos de la Reforma de Pedro de Villacreces, quedando bajo la advocación de san Antonio de Padua. Fue reformado en los siglos XV y XVI.
El lugar fue abandonado por los franciscanos durante la invasión napoleónica y ya en 1812  pudieron restablecerse, permaneciendo hasta 1835, cuando fueron exclaustrados como consecuencia de la Desamortización de Mendizábal.
Posteriormente, fue comprado por los descendientes del pintor Francisco de Goya (1746-1828). En el siglo XX, el médico Carlos Jiménez Díaz (1898-1967) se hizo con la propiedad y procedió a su rehabilitación y adecuación para uso residencial. Tras su muerte, volvió a la Orden Franciscana a través de donación testamentaria.
El convento ha tenido diferentes usos a lo largo de los siglos. Como convento franciscano fue eremitorio (1404 – 1530), escuela de gramática (1530 – 1570), casa de retiro (1570 – 1797), noviciado (1797 – 1801), y de nuevo casa de retiro hasta 1835. En cada una de las etapas han pasado personas importantes por él, como el marqués de Santillana y el Cardenal Cisneros, también personalidades importantes en letras y santidad de la Orden Franciscana, Pedro de Villacreces, Pedro de Santoyo, San Pedro Regalado, Francisco de Osuna, Antornio de Mendoza y Juan de Colmenar, entre otros, y, durante un corto periodo de tiempo, sirvió de prisión clerical.
Desde el año 2004, residen en él los misioneros identes, quienes, además de su misión religiosa, promueven la celebración de actividades culturales , sociales y de restauración. La Comunidad de Madrid procedió a su restauración y consolidación.

Nuevo descanso y reagrupamiento del grupo, para continuar el regreso a La Cabrera, por la pista de acceso al convento, la cual esta jalonada por un vía crucis. El volver a transitar por el GR-10 me tranquiliza, creo que por lo menos andare esta senda del GR-10 el pequeño tramo que queda hasta el pueblo. Craso error, los genes del Gmsma vuelven a aparecer con más impetu, si cabe, pues abandonamos el explendido camino para cruza un pequeño bosquete y como buscando ese necesario tramo sin colonizar, cruzamos un jaral por el que dejamos huella, no en balde lo hemos trillado casi cuarenta personas.
Reencontramos el mundo civilizado y por pistas y calles de tierra, vamos dejando el pueblo a la derecha para por fin regresar al lugar de partida.
Donde se toman las cervecitas de rigor y me despido del excelente grupo hasta la próxima.


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