jueves, 27 de abril de 2017

Somosierra, Peña Cebollera, Chorrera de los Litueros


Somosierra, Sierra Cebollera, Cabeza del Tempraniego, Cerro del Recuenco, Peña Cebollera Vieja, 
Chorrera de los Litueros.




M A P A      T R A C K      FOTOS      WIKILOC

Tipo de Ruta: Circular
Tiempo estimado: 5 horas 0 minutos
Recorrido: 14.7 km
Dificultad: Medio / Alta
Desnivel: Acumulado: 1214 metros
Recomendada: Todo el año, evitando días muy calurosos
Realizada: 24-04-2017



Descripción:
Ya que la semana pasada, nos supo a poco, al no poder completar la ruta a La Peñota; hoy hemos querido hartarnos de subir y bajar, que es como se puede definir la salida de hoy, a la Peña Cebollera Vieja. Para ello nos desplazamos al pueblo de Somosierra, al que se accede por la; A1 y saliendo en el kilómetro 91. Aparcamos a la entrada junto a la Iglesia Nuestra Señora de las Nieves.
Construida por primera vez a principios del XVIII (1703), fue desvastada por los franceses en 1808. Reconstruida en 1832 y nuevamente destruida en la Guerra Civil, quedando solo los muros perimetrales. Así pues el edificio que hoy vemos, fue levantado en 1943 por el Departamento de la Dirección General de Regiones Devastadas.
Sólo había quedado en pie la torre y los muros perimetrales, la restauración supero la altura inicial de la nave y rehace la crujía para albergar un baptisterio, un pequeño porche, un despacho parroquial y la sacristía.
La obra de gruesa fábrica de mampostería, esta reforzada con sillares en las esquinas.
Todo el conjunto es rematado con teja de  pizarra negra.

Partimos de 1.440 metros, seis componentes del GsTa, siguiendo la antigua ctra N-1 y pasada la gasolinera, tomamos la pista a la derecha. Al momento tenemos una primera bifurcación (0,36km), en que volvemos a seguir a derecha., pasando junto a la estación meteorológica de la AEMET y poco más ignoramos un desvío a derecha (0,62km).
El camino nos da una tregua y gira al Este, precisamente donde vemos a la izquierda el roquedal quebrado, por donde se descuelga el “chorro”. Andamos 500 metros con otra buena pendiente y nos encontramos en otra bifurcación (1,98km - 1.642m), que esta vez seguimos a izquierda.
Avanzamos 400 metros más y otro desvío (2,36km), y para compensar nos vamos a derecha. La pista traza unas zetas y volvemos a encontrar otra bifurcación (3,02km - 1.740m); que siguiendo la tónica, toca a izquierda. La pista que se nos presenta es llana, lo que agradecemos, además disponemos de buenas vistas; de este modo andamos un kilómetro, siendo un auténtico paseo.

Pero en el senderismo, sabemos que lo que no se sufre antes, se sufre después y aquí nos encontramos, a 4,15km del punto de partida, donde a derecha arranca la senda, que con rampa continua superior al 30%, asciende hasta otra pista paralela (4,76km - 1.965m). Superada la subida, nos merecemos un descanso y lo aprovechamos para tomar algo, regado con el excelente vino que nos regala Jorge, en este caso; un <Rasgo> Ribera del Guadiana.
Recuperadas las fuerzas, reanudamos la marcha en sentido Norte, resultando que nos quedarnos sin pista en poco más de 300 metros, lo que nos obliga a girar a derecha y subir a campo a través hasta la pista definitiva, que transcurre por las cimas. Estamos en la Sierra de la Cebollera a 2.000 metros y en el límite entre las provincias de Guadalajara y Madrid. Giramos a izquierda, andando por la divisoria, andamos unos 500 metros, bajando ligeramente hasta dejar la pista, para tirar recto hacia el cerro de Cabeza del Tempraniego (6,55km - 2.069m), donde quedan los restos de las actividades pastoriles que se dieron en otros tiempos.

Proseguimos la marcha, bajando hasta la pista y siguiendo los hitos que delimitan la frontera provincial, ascendemos alarmados por la tormenta que se nos avecina desde el Oeste. Pasamos el Cerro del Recuenco (2.083m) y conseguimos llegar a la planicie de la Peña Cebollera Vieja (3,10h - 7,7km – 2.128m), conocido como, Pico Tres Provincias, <ya que coinciden; Guadalajara, Madrid y Segovia>. El punto esta señalizado con un gran monolito, como monumento y que nos sirve de protección de la granizada que comienza a caer, cobijados tras el, vemos como de frente se extiende la Cuerda de la Pinilla.
Nos ponemos las prendas contra la lluvia y puesto que no sabemos lo que puede durar la tormenta, decidimos seguir nuestro camino.

Dejando la provincia de Guadalajara, nos vamos en dirección Oeste, pendiente abajo, por un reciente cortafuegos, abierto en la linde de Madrid y Segovia. Pasamos junto a las Peñas del Reajo del Oso -a la diestra-, atravesamos una pista y proseguimos en la misma dirección dejando; El Cambronal -a la siniestra- hasta que la pista gira 90º a izquierda (10,3km). Aunque se puede continuar de frente, optamos por seguir la pista hacia la zona de La Breña, hasta el cruce con otra pista (10,9km).
Lo correcto seria girar a derecha, permaneciendo en la pista, pero la aventura nos llama y proseguimos de frente por otro cortafuegos <abierto entre La Breña y El Pedregal>. Esta brecha abierta, nos precipita por una fuerte pendiente a la pista (11,5km), que habíamos cruzado anteriormente -estamos en la zona Peñala- . Hemos ahorrado 1 kilómetro, pero el esfuerzo lo notamos en las piernas.

Reanudamos la marcha en sentido Sur, el camino zigzaguea, para mitigar la inclinación y por fin llegamos al punto más bajo de la ruta, el cruce con el Arroyo de la Peña del Chorro (4,15h - 12,8km - 1.390m).
Acto seguido tomamos la trocha que en 200 metros nos lleva hasta la Chorrera de los Litueros.
El agua procedente de manantiales, crea el Arroyo de la Peña del Chorro y este cae por tres escalones pétreos,  finalizando en una cola de caballo. Después de formar la cascada más alta de la provincia de Madrid, las aguas se unen al Arroyo de las Pedrizas y forman el Río Duraton. El cual en Sepúlveda -provincia de Segovia-, da origen al Parque Natural de la Hoces del Río Duratón.

Regresamos a la pista, la seguimos a izquierda y cruzamos el Arroyo de las Pedrizas (13,3km). A continuación traspasamos una alambrada y después una barrera que impide el paso de vehículos, saliendo a la antigua ctra N-I. Desde aquí, un kilómetro nos separa del punto del partida, a lo que hay que añadir la lluvia que vuelve a caer para; no sabemos si, castigarnos o premiarnos. De cualquier manera conseguimos regresar al pueblo, visitando ahora la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad.
El lugar de Somosierra, fue escenario de una de las batallas épicas más importantes de la Historia. El 30 de noviembre de 1808, el Ejército francés, comandado por Napoleón Bonaparte, se encontraba bloqueado por la resistencia española en el paso de Somosierra. Napoleón envió a la caballería polaca (que formaba parte de sus tropas) para abrir el camino. El enfrentamiento fue muy cruento y aproximadamente dos tercios de los soldados polacos fallecieron. Aun así, su bravura sorprendió a las fuerzas españolas y facilitó el avance y la victoria francesa en la Batalla. En la actualidad hay asociaciones españolas, francesas y polacas que, en fechas señaladas, representan la batalla con trajes y útiles de la época. Polonia ha puesto en la ermita, una placa conmemorativa, recordando el suceso.

Visitada la ermita, no puedo abstraerme de clamar a los cuatro vientos, que las autoridades tenga más sensibilidad, a la hora de elegir los lugares para los contenedores de basura o cualquier otro residuo, pues en aquí (otro pueblo y van...), vuelvo a ver como junto a la ermita, han utilizado una mesa de la zona de picnic, para colocar sobre ella ¡un no se que! y junto a esto un deposito de basura (ver foto).

Dando por finalizada la ruta, entramos en el restaurante Puerto de Somosierra, para tomamos el refresco.

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