martes, 21 de abril de 2026

Manzanares el Real, ruta 76 Cancho de los Muertos, Gran Milanera, Los Gavilanes, Callejón de Abejas

Canto Cochino, Río Manzanares, Cancho de los Muertos, Collado Cabrón, PR-M 1, Canal de El Pajarito, Carro del Diablo, La Gran Milanera, Portilla de Tres Cestos, Collado de Prao Poyo o del Miradero, Las Torres y Los Gavilanes, Callejón de Abejas.

M A P A      P E R F I L      F O T O S      Track KML      W I K I L O C      Análisis IBP

Tipo de Ruta: Circular -- Dificultad: Alta (IBP: 131) -- Recorrido: 13,2 km -- Ciclable: NO

Tiempo Total: 5:34 horas -- Tiempo en Movimiento: 5:02 horas

Altitud mínima: 1.020 metros -- Altitud máxima: 2.004 metros

Desnivel positivo: 1.203 metros -- negativo: 1.201 metros -- acumulado: 2.404 metros

Fuentes: NO -- Sombras: 30% -- Recomendada: primavera y otoño

Realizada: 18-04-2026 -- Señalizada: SI* (marcas PR y hitos), aconsejable gps.

fotos Santiago    

Descripción:

Nota: ruta dura y exigente, donde hay que tener en cuenta puntos no aptos para personas con vértigo, además del tramo del Callejón de Abejas, que desespera a la persona más paciente.  

Aunque Laura y Alejandro (acompañantes hoy además de Santiago) ya han realizado conmigo la bonita ruta de Las Pirámides (pasando por La Raja), me aventuro a decir que la de hoy superará con creces a aquella, siendo el verdadero bautizo en La Pedriza.

La tan sola corta y circular ruta al Cancho de los Muertos o Cancho del Camposanto para otros, es de por sí una de las rutas clásicas en La Pedriza Anterior, para principiantes o media categoría se podría decir, pero para nosotros no llegará ni al aperitivo. El conjunto granítico lleno de riscos y estupendas paredes es un lugar muy utilizado por los aficionados a la escalada.

Este lugar y el Collado de Valdehalcones, forman parte de la historia o leyenda que cuenta que estos lares de La Pedriza lo tenían como guarida varios grupos de bandoleros, entre ello Los Peseteros que en una de sus fechorías raptaron a una joven y hermosa madrileña de rica familia, con el fin de pedir un rescate para su liberación.

Con variados relatos, como que el jefe se enamoró y una vez que se ausento dejando a dos secuaces para guardarla, estos quisieron propasarse apiadándose uno de ellos por los gritos que daba, de manera que al pelarse uno de ellos cayo al vació. Al regresar el jefe y enterarse del suceso quiso matar al otro y éste lo arrastró, muriendo los dos al caer del roquedal. Otra versión tan solo dice que el jefe deja la custodia a dos compinches al marcharse con el resto de la banda para acordar el rescate y entrega, enterándose al regresar que, en la pelea de los dos por la chica, ésta aprovecha para escapar; y al querer matar al que quedó vivo éste lo arrastra también en la caída.

De una u otra manera la joven está perdida en La Pedriza y es encontrada por un pastor llamado Mierlo, que la lleva y entrega a la familia, que en agradecimiento el padre la propone casarse con su hija a lo que el pastor no acepta para no renunciar a su tranquila vida de pastoreo; en el entorno de la Sierra de los Porrones.

Alguien de los muchos bandoleros que habitaban por aquí y pensando que Mierlo habría recibido alguna recompensa, lo mata porque el pastor no había consentido admitir dinero por su buena obra y lógicamente no podía decir donde guardaba el botín que nunca recibió. De ahí la cuz de piedra que aún se puede ver en el Collado de Valdehalcones.

Luego de amortizar trescientos metros del desnivel pendiente y pasado el mirador natural del Cancho de los Muertos, llegamos al Collado Cabrón (2,1km) y seguimos las marcas del PR-M 1 que en poco nos lleva al inicio del Canal de El Pajarito; primera gran trepada entre El Pajarito y La Vela (a izquierda) y la derecha El Galisol y El Castillete.


 

Superado el canal y con la vista de La Campana, cruzamos el Jardín de La Campana, luego cruzamos el Collado de la Canaleja y viene la segunda trepada al Carro del Diablo; 


obteniendo estupendas vistas en la cima de este paso. Luego viene el Collado de la Romera, donde a la salida hay un hito en la bifurcación con la senda que lleva al cruce de los Cuatro Caminos; viendo a la izquierda La Diligencia. 

Tras un corto descanso con paso bajo piedra que también se puede salvar por arriba, viene la tercera y definitiva trepada de La Gran Milanera

épica subida sobre roca que he subido tres veces; primero sin cadena en su punto más conflictivo, luego con una corta cadena que ayudaba bastante sobre todo en la subida y actualmente con una serie de grapas (peldaños o agarraderas) que son muy eficientes en los dos sentidos de la ruta.

Las grapas son piezas de hierro o acero en forma de U o V fijadas a la roca para apoyar los pies o para agarrarse con las manos. Mientras que las clavijas son elementos similares a peldaños, siendo lo más común barras de hierro, que se utilizan como puntos de apoyo.

Pocos metros después descendemos a la Portilla de Tres Cestos, al pie de este risco, punto en que la senda del PR pasa de la cara Este de Las Milaneras a su cara oeste, para transitar algo más de un kilómetro antes de desembocar en el Collado de Prao Poyo o del Miradero (5,9km); donde se une la senda del PR-M 2, con el que compartiremos unos metros hasta dejarlo sobre la mitad de Las Torres.

Con la vista de parte de Los Porrones, Maliciosa Baja, La Maliciosa, Alto de las Guarramillas, parte de Cuerda Larga (Valdemartín, Cabezas de Hierro, Asómate de Hoyos y Bailanderos), Peña Lindera, Alto de Matasanos y Collado de Matasanos, alcanzamos la cima de la ruta en el paso entre Las Torres a la derecha y Los Gavilanes a la izquierda; haciendo Alejandro y yo la última trepada al Gavilán más cercano.

Tras el corto descanso atravesamos el Comedor de Termes y enfilamos la marcha tras las marcas del “pequeño recorrido” cruzándonos con varios senderistas en el tramo hasta pasada La Esfinge; punto (7,9km) donde dejamos la senda circular de La Pedriza, para descender por el Callejón de Abejas, un kilómetro que se hace interminable; hasta el cruce con el Arroyo de la Ventana.

El tramo en interesante por el escape o entronque del PR-M 1 ahorrando una buena distancia desde el Collado de Prao Poyo y el Collado de la Ventana, pero la gran proliferación de hitos de piedra y no utilizar un solo sendero (mejor o peor) hace que no se mantenga la ruta más visible y practicable.  

Una vez en la Senda de la Majadilla (mal descrita por algunos como Senda del Arroyo de la Ventana), respiramos un poco y con tramos andable llegamos al Arroyo de Poyos (que no de la ventana en este punto), lo salvamos por una vieja pasarela 

y enlazamos con el PR-M 2 (9,6km) por el que regresamos al punto de partida, siendo el tramo desde el desvío al Refugio Giner, más conocido como La Autopista de La Pedriza.   

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